martes, 3 de marzo de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874


La Época, 29 de marzo de 1874. Los periódicos de Santander anuncian la llegada de diferentes vapores con heridos. También dicen con referencia al vapor Princesa, que la fragata de guerra Blanca dirigió 25 certeros disparos sobre fuerzas carlistas que ocupaban Santurce, causando los proyectiles el incendio de varios edificios, entre ellos el palacio del Sr. Murrieta.

 El Diario español, 31 de marzo y 2 de abril de 1874.  He aquí la narración que el corresponsal del Imparcial hace del combate sostenido el día 28 en el barrio de Murrieta y en las inmediaciones de la iglesia de San Pedro de Abanto, con una idea de la situación en que quedaron al finalizar el día unos y otros combatientes:

En el pico de Serantes ocurrieron escenas horribles, alguna de las cuales vi indistintamente. Las baterías de Monte Janeo, la de 16 centímetros, las de montaña, la del 3º montado y dos piezas de 12 sistema antiguo, colocadas en la carretera, hacían llover sin cesar granadas sobre el reducto y trincheras contiguas. Lo menos tenían allí los carlistas seis batallones, a juzgar por lo nutrido de su línea de fuego y la agrupación de hombres. Pero aquella gente, dominada por el temor de los jefes que los apaleaban sin misericordia, volvían a sus puestos apenas habían huido de un proyectil. Una granada del cañon de 16, único que ha quedado ya útil, aventó cinco hombres.

Abra de Bilbao, 26 de marzo de 1874. —Hoy ha roto la marina el fuego desde el amanecer, dirigiéndolos la Blanca y Cádiz hacia la cañada de Santurce con objeto de hacer caer los proyectiles en el valle de Nocedal; pero no sabemos el efecto que habrán producido. La Consuelo tiraba por cima del monte Serantes con el mismo objeto y la Ligera por la cañada de Ciérvana batiendo el Montaño. El Ferrolano y Gaditano han batido las Arenas y el camino de Portugalete a Santurce, habiendo los dos tenido algún fuego de fusilería.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

lunes, 2 de marzo de 2026

  ¡LAPICEROS DEL MUNDO, UNÍOS!

VICENTE RUIZ FERNÁNDEZ



En el periódico Mundo Obrero, del artista dibujante de Portugalete, Vicente Ruiz Fernández, y bajo el título ¡lapiceros del mundo, uníos! periódicamente se vienen publicando parte de sus dibujos, a través de los cuales Vicente, acompañado de Hati y Andrés, nos relata su visión crítica de diferentes acontecimientos relacionados con nuestro entorno local y global.

Estas son sus aportaciones del mes de febrero de 2026.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



















domingo, 1 de marzo de 2026


MONTE SERANTES, PROYECTO TURÍSTICO 1928/1929


 En el año 1929, a petición del Ayuntamiento de Santurtzi, hubo un proyecto elaborado por el arquitecto Emiliano Pagazaurtundua, que consistía en la construcción de una hospedería- restaurante, así como parques y jardines públicos en el Monte Serantes, que, al no contar con el visto bueno de los diferentes Ministerios de la época, Hacienda y Ejército, no se llevó a cabo.

De este proyecto solo quedaron las intenciones, puesto que no sería hasta el año 1962 cuando el Ayuntamiento de Santurtzi se hace dueño de los terrenos y edificios del Monte Serantes, y responsable por lo tanto de su futuro.

Así se gestó este proyecto, visto a través de las actas de los plenos municipales del Ayuntamiento de Santurtzi.

 En el pleno del Ayuntamiento Santurtzi 24 agosto de 1928, se lee un escrito del alcalde de Santurtzi exponiendo la conveniencia de que el ayuntamiento haga las gestiones convenientes para lograr que queden de la propiedad del Municipio los pabellones y edificios que constituyen la fortaleza de Serantes, pues el estado trata de enajenarlos en pública subasta en la suma de 9.982 pesetas, imponiendo la obligación de derribar los edificios mediante el bono de la cantidad de 3.576 pesetas.

Fue acordado hacer en las mejores condiciones posibles la cesión de aquellos edificios sin la obligación de derribarlos, pues deben aprovecharse para instalar en ellos hospederías, restaurantes o merenderos para fomentar el turismo aprovechando las excepcionales condiciones que el monte Serantes tiene.


En dicho pleno se autoriza al alcalde para concurrir a la subasta y adquirir aquellos edificios en la cantidad prudencial que la Comisión Permanente fije. Posteriormente en el pleno celebrado el 7 enero 1929, se faculta al alcalde para elevar instancia al Excmo. Sr. Ministro del Ejército en súplica de que se concedan a este Ayuntamiento los pabellones que constituyen el antiguo Fuerte de Serantes con el fin de poder habilitar en ellos una hospedería-restaurante para atracción de forasteros y fomento del turismo.

En la gran explanada fuera del pabellón debe formar el Ayuntamiento un parque o jardín público y en toda la falda del monte a los lados de la carretera que será ensanchada convenientemente para facilitar el acceso de carruajes, se plantarán árboles que aumenten la belleza natural del paisaje y eviten todo lo posible el peligro para el tránsito rodado.

El ayuntamiento solicita la cesión de dicho Fuerte, cuya demolición está decretada al amparo del real decreto de 2 de octubre de 1927, esto es en forma gratuita, como edificio inservible para el estado que puede ser cedida por el Sr. Ministro de Hacienda.

Real Decreto 2 octubre 1927 en su artículo 1º exponía:   “Se autoriza la cesión gratuita a los Ayuntamientos de los terrenos o edificios del  Estado sitos en los respectivos términos municipales , aunque estén fuera de las poblaciones, que aquél no necesite para sus servicios y que las mencionadas Corporaciones hayan de destinar a la apertura,  ensanche o ampliación de parques, plazas y paseos, calles y vías públicas, construcción de mercado, cementerios, lavaderos, mataderos, escuelas y cualesquiera otras obras de urbanización o saneamiento de carácter comunal”...

En otro caso cuando esta cesión gratuita no fuera posible la Corporación municipal abonará la cantidad de 6.405,50 pesetas que el estado se propone obtener por subasta del referido Fuerte.

Posteriormente en el pleno celebrado el 5 octubre 1929, se da cuenta del proyecto que ha formulado el arquitecto D. Emiliano Pagazaurtundua por encargo de este Ayuntamiento de Santurce para la construcción de una Hospedería Restaurant, parques y Jardines Públicos en la montaña de Serantes, utilizado para ello en cuanto sea posible, las edificaciones del Fuerte y Torreón cuya cesión se solicita del Excmo. Sr. Ministro del Ejército.

En los planos y memorias se explican detalladamente las obras que han de ejecutarse para convertir aquellos edificios en confortable hospedería-restaurant, dotada de toda clase de comodidades para que sirva de atracción de turistas y para expansión del vecindario de esta populosa comarca.

Entre estas obras destacan por su importancia las dos espaciosas galerías situadas al Norte y Sur del expresado Fuerte con magníficas vistas sobre la Bahía y Zona minera.

Se detallan también los lugares destinados a Parque y Jardines públicos y así bien se proyecta el ensanchamiento de la carretea para fácil y cómoda acceso de carruajes y plantación de arbolado a orillas de esta.

El presupuesto global de las obras proyectadas asciende a la cantidad de 102.360 pesetas con cuya suma puede ponerse en muy buenas condiciones aquella hermosa zona de Serantes.



Después de hacer uso de la palabra varios señores Concejales exponiendo sus puntos de vista respecto a la forma más conveniente y práctica de realizar estos trabajos así como a la necesidad de solicitar las subvenciones pertinentes del patronato del Turismo y Excma. Diputación Provincial, se acuerda aprobar en todas sus partes el mencionado proyecto que lleva fecha del 1 del actual, comprometiéndose el Ayuntamiento a realizar las obras que comprende a la mayor brevedad posible, elevándose a tal efecto dicho proyecto con una certificación de acuerdo al Excmo. Sr. Ministro del Ejército, rogando se cedan a este municipio los edificios que comprenden el Fuerte de Serantes y Torreón del mismo en su día, los que hoy se hallan destinados a Polvorín del Mazo, así como la carretera del Fuerte que es precisa ensanchar y mejorar según se indica en el plano.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales