domingo, 15 de febrero de 2026

 

PORTUGALETE MUY NOBLE, MUY LEAL Y MUY JARRILLERA



Alegre es el debate surgido a raíz de la publicación en este blog de un escudo de Portugalete cuyo diseño le pertenece en propiedad a su autor Alfredo Pérez Trimiño y en el que figura la leyenda  Muy Noble y Leal Villa Portugalete como lema central, Studium divulgare. Diseño que no deja de ser una obra artística, que sin ánimo de lucro no suplanta a ningún sello oficial, ni lo pretende. Alfredo por esta aportación y otras se ha quedado a un hilo de ser declarado anatema. 

Y como apuntes a debate, como tengo tiempo, ganas, conocimientos y lealtad con las fuentes que siempre indico para que otros lo puedan contrastar, he indagado el origen del tratamiento M.N. y M.L. (Muy Noble y Muy Leal) en diversas fuentes, excepto en el Archivo Histórico de Portugalete que vuelvo a recordar que tiene acceso restringido. Y más de una sorpresa me he llevado en estas investigaciones.

                              BESAMANOS a Fenando el Católico por los vizcaínos en 1476

Y la primera sorpresa la encuentro en la “Célula Real expedida el día 20 de octubre de 1475 para que perpetuamente se intitulase y llamase el Señorío de Vizcaya: Noble y Leal Señorío y Condado de VizcayaAHFB, AJ00007/001” El Muy posterior es un elegante añadido. Es muy interesante su lectura porque en ella algunos autores la relacionan con la villa de Bilbao.






Como también es “Interesante el pleito del Señorío de Vizcaya con la villa de Bilbao: Provisión Real de fecha 18 de marzo de 1602, mandando nombrar al Señorío de Vizcaya: M.N. y M.L.; y que a los síndicos se les titulase, síndicos del Señorío de Vizcaya, y no de Tierra Llana. AHFB, AJ00059/029




O la “Copia realizada por Diego de Micolaeta en 1753 de la real provisión de 1475 otorgando al Señorío de Vizcaya el título de Muy Noble y Muy Leal.  AHFB, AJ00048/001”. Lo curioso del texto es que indica que Fernando V,  rey Católico, otorgó dicho título el 20 de setiembre de 1475 cuando en realidad parece ser que fue el siguiente 20 de octubre. Nadie es perfecto.



Y si “Al ejemplar de las "Ordenanzas de la Ilustre Universidad y Casa de Contratación de la Muy Noble y Muy Leal villa de Bilbao. “Año de 1737. AHFB, LIBROS HISTORICOS 0104/001”, a la villa de Bilbao donde se le otorga  dichos dictados, la palma se lo lleva sin duda alguna el siguiente:

Expediente relativo a que en los forros de las "Guías de Forasteros" remitidas desde Madrid y repartidas en la Villa de Bilbao se intitula a ésta "Muy Noble y Muy Leal", lo que únicamente corresponde al Señorío. AHFB, AJ01298/0112.

Trata de lo expuesto por el síndico Don Manuel Emeterio de Eguia y Labayen sobre si la villa de Bilbao se le aplican los dictados de Muy Noble y Muy Leal.

Cabiéndose hecho presente por dicho Síndico que le habían asegurado como hecho cierto que en los forros de las Guías de Forasteros repartidas en la villa de Bilbao se hallaban estampadas en el escudo de sus Armas los dictados M.N. y M.L. que por ejecutorias está declarado corresponden únicamente a este Señorío en general y no a sus pueblos en particular, y persuadida la Diputación de que esto habrá provenido de una advertencia o ignorancia del agente o persona que corra en Madrid con el encargo de encuadernarlas sin que en ello haya tenido parte el Ayuntamiento, acordó y se le pasó oficio para que prevenga se abstenga en delante de ponerle semejante título.

Y de lo anterior ya hace unos 290 años, debate antiguo. Y por cierto, en lo que a mi respecta, que Portugalete sea o no nombrada como Muy, o Noble, o Leal, o Invicta, etc., a causa del vasallaje al rey de Castilla o de Aragón  me importa un higo, con ser conocida como dice la canción "noble villa jarrillera" me conformo. Así que al César lo que es del César y al Señorío su leyenda, y al que la usurpe, a galeras con Ben Hur.


Y lo de los escudos y dirección de los lobos para otro día. Y lo de las banderas de la balconada del Ayuntamiento de Portugalete y el incumplimiento del protocolo regulado en la Ley 39/1981 del 28 de octubre, para el siguiente día. 

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 





sábado, 14 de febrero de 2026

LAVADEROS DE SANTURTZI VILLAR-KABIEZES








           LAVADEROS DE SANTURTZI
                                  VILLAR-KABIEZES

  
Para los que leéis mi blog esta entrada no será una gran novedad, como tampoco lo será que llevo desde comienzos del año 2018, fecha en que limpié yo solo el lavadero de Villar, insistiendo para que desde el Ayutamiento de Santurtzi se ponga pie en pared y realice en este lavadero centenario una limpieza integral. Han pasado por el Ayuntamiento: concejales, alcaldesas, la última recientemente con dimisión voluntaria, anteriormente lo hizo una concejala del mismo partido, y a nadie en el Consistorio le ha interesado lo más mínimo este asunto. Es la cultura del no saber ni querer saber nada. Porque llegados a este punto yo soy de la opinión que no hacer nada es destruir nuestro pasado y nuestra cultura.

"En el barrio de Kabiezes desde finales del siglo XIX , existieron dos lavaderos. Uno se construyó en la vega del río Balleni, cerca de la zona que se conocía como la Tejera y el otro en el barrio de  Villar. Aprovechando en ambos casos el caudal de agua de los ríos de nombre Villar y Balleni.

Ambos lavaderos, Balleni y Villar, fueron construidos teniendo en cuenta los proyectos realizados en el año 1887 por el maestro de obras Emilio Otaduy y eran ambos de cielo abierto, un pilón que hacía las funciones de lavadero. La ejecución de las obras del lavadero de Balleni, fueron llevadas a cabo por el vecino de Galdames, Angel Reyzabal en el año 1888 y el coste del remate de las obras ascendió a 700 pesetas coste inferior al que aparece en el proyecto que era de 743,88 pesetas.

Sin embargo, del lavadero de Villar hasta el día de hoy solo nos quedaban referencias de su localización. Referencias del todo exactas porque quienes nos habían dado la información en su día habían limpiado los alrededores y pudieron disfrutar de este lavadero. Por este lugar pasaron muchas mujeres del barrio para lavar la ropa y también muchos niñ@s, hoy abuelos para jugar.


La desidia y una mala canalización de un arroyo convertieron a este lavadero en un almacén de sedimentos que le hicieron  desaparecer en su totalidad. Acompañado de que en su alrededor se depositan todo tipo de restos como piedras, tierras, ramas etc.

Sus dimensiones de unos siete metros y medio de largo con una anchura superior al metro, y de una altura de setenta y cinco centímetros aproximadamente, presentan un volumen de tierra para desalojar considerable. Es prioritario adecentar sus alrededores para que este lavadero, único en Santurtzi forme parte de nuestro Catálogo Histórico Cultural, y que esto sea tratado a nivel municipal, y bajo su responsabilidad esta tarea. Sus más de cien años de vida lo merecen.

Mi trabajo ha llegado hasta su localización, el trabajo de limpieza de la zona y puesta en vista  de las losas del lavado de ropa. Se ha dejado al descubierto cinco metros del lavadero, justo hasta el tubo culpable  de que este lavadero de Villar se entierre por lo que cae por dicho tubo, el resto, para una persona sola restaurarlo totalmente es una tarea de titánes. Marzo 2018"

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales











jueves, 12 de febrero de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI  1873


El Pensamiento español, 7 de noviembre de 1873. La goleta de guerra Consuelo al dirigirse a esta ría ayer mañana, se detuvo en el abra y durante un rato disparo granadas sobre Santurce nido de carlistas desde hace algún tiempo. El vapor Gaditano salió también con el mismo objeto.

El Pensamiento español y La esperanza, 10 de noviembre de 1873. Los carlistas han desenterrado unos cañones viejos de hierro que estaban abandonados en el castillo de Santurce, y auxiliados por Patero, el marino pasado creen que los podrán habilitar.

En el espacioso portal de una casa contigua a la cadena de Cabieces, cerca de Portugalete, por el lado de Santurce, es donde tienen los carlistas el cañón desenterrado en este último punto, tendido en tierra y muy estropeado. Algunos facciosos y mujeres, con calderas de agua caliente se ocupaban de limpiarlo por dentro y por fuera.

El Pensamiento español, 11 de noviembre de 1873. El cañón que desenterraron los carlistas en Santurce, lo han conducido a la venta del Gallo, en Sestao. Está montado sobre algunas perchas que hacen las veces de cureña, pues que no tiene muñones. Los carlistas en la baja marea, cuando no temen la presencia de algún buque de guerra, pasan con frecuencia de Santurce a Algorta en botes. Anteayer al ver algunos de estos la goleta Buenaventura, les hizo varios disparos de granada.

 La Igualdad, 23 de noviembre de 1873. Un cura faccioso condenó el 18 a una mujer de Santurce a ser emplumada, por el grave delito de haberla visto en un baile.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

miércoles, 11 de febrero de 2026

 

FAMILIA GRACIA BAMALA

LA GUERRA QUE SOLO UNOS PERDIERON


Para el escritor y chantajista Pérez-Reverte la guerra la perdimos todos y ese era el título de sus fracasadas jornadas sobre la Guerra Civil, y la realidad fue bien otra, la guerra la perdieron los que fueron masacrados por la aviación rebelde a la República. Este relato es una muestra de ello:

"Hay mucho invierno en esta foto de febrero de 1939, en esas miradas que conmueven las entrañas de las montañas. El hombre que encabeza la marcha es Mariano Gracia, llevando de la mano a su hija Alicia, que aún no ha cumplido los 8 años. Detrás van los otros dos hijos de Mariano. El más pequeño, Amadeo, acaba de cumplir 4 años. Si se fijan verán que le falta un pie. El mayor, Antonio, tiene 12 años.

Al pequeño Amadeo le ayuda a caminar un hombre al que también le falta un pie. No forma parte de la familia. O sí. Forma parte de algo más grande, la fraternidad humana, ese torrente sanguíneo que desborda cuerpos y borra las líneas de los mapas. Se llama Thomas Coll, vecino francés de Prats de Molló amputado en la carnicería de la I Guerra Mundial. Ha decidido ayudarles a pasar por el Coll d'Ares y hacer lo imposible para evitar que los gendarmes los separen como hacen con todas las familias.

El camino que lleva recorrido la familia Gracia Bamala empieza en Monzón, en el valle del Cinca. Allí se casaron Mariano Gracia, obrero en Azucarera Española, y Pilar Bamala, costurera. Allí nacieron Antonio, Alicia y Amadeo. Allí celebraron la llegada de la II República y allí la defendieron en julio del 36.

Mariano Gracia participa en la colectivización de Azucarera Española y, entre otras cosas, es el encargado de hacer sonar la sirena de la fábrica en caso de bombardeo. La sirena sonará el 20 de noviembre de 1937. Pilar Bamala, con sus hijos y cientos de vecinos, salen corriendo hacia el campo para no ser sepultados bajo escombros. Antonio vuelve a media carrera a casa para coger el dedal que ha olvidado su madre. A veces, la suerte cabe en un dedal.

Los pilotos fascistas se lanzan en picado sobre los civiles que corren por el campo intentando ponerse a salvo. Caen las bombas. Pilar se echa sobre su pequeño Amadeo para protegerlo con su cuerpo. Una vecina hace lo mismo sobre Alicia. La metralla se lleva la pierna de Alicia y el pie de Amadeo. La metralla se lleva la vida de la vecina que protege a Amadeo y revienta el vientre de Pilar, que tardará dos semanas en morir entre atroces dolores.

Mariano se fue con sus tres hijos a Barcelona y pudo ingresarlos en un centro de recuperación en La Garriga mientras él trabajaba de jardinero. Supo que los fascistas ocupaban Monzón en marzo de 1938, pero al menos estaban juntos. Y juntos se vieron inmersos en la Retirada, a pie, hacia Ripoll, Camprodón y finalmente Coll d'Ares. A media subida recibe noticias sobre las separaciones de familias al cruzar la frontera y se refugia en una cabaña de pastores, aturdido. Hasta esa cabaña se acerca Thomas Coll, decidido a ayudarles a pasar y hacer lo imposible para evitar que los gendarmes los separen. Pese a sus esfuerzos y los del alcalde y el médico de Prats de Molló, no lo conseguirá.

Los tres niños serán llevados al castillo refugio de Caussade y el padre, internado en un campo de concentración, tardará poco más de un año en morir enfermo de pena.

Antonio, Alicia y Amadeo fueron enviados de vuelta a Monzón, con sus abuelos. A Antonio lo pusieron a trabajar y Alicia y Amadeo acabaron pasando 12 años en el orfelinato del Auxilio Social sometidos a un régimen de hambre y piojos. Ese era el Régimen franquista para los vencidos. Un régimen que provoca anemia en la memoria de muchos.

'No. Yo no puedo, aunque quiera, perdonar, ni olvidar. Perdonar, ¿por qué? ¿Acaso han pedido alguna vez perdón ellos? No odio, aunque sí odié; no quiero revanchas, aunque en otro tiempo las deseé. No me importa lo que piensen, no siento rencor alguno, ni alegría, ni nada hacia ellos, simplemente un profundo y absoluto desprecio".

Relato de Amadeo Gracia Bamala, prestado de una publicación de Toni Álvaro.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

martes, 10 de febrero de 2026

 

TAL DÍA COMO HOY

 


El que esto escribe, Aureliano Gutiérrez Martín de Vidales, en un principio quisieron que llevara el nombre de mi abuelo León Aureliano, pero parece ser que una vez en el registro civil  no se atrevieron a tanto, o que al funcionario de turno no le viniera en gana. Si tengo que decir que durante los siglos XIX  y XX la saga de los Gutiérrez tanto en Santurtzi como en Portugalete ha estado acompañado por un varón de nombre Aurelio-Aureliano, y yo tengo el triste honor de ser el último con tal nombre. 

Nací en Abatxolo-Portugalete el 10 de febrero de 1955 y según cuenta mi ama; una vez fregada y recogida la cocina, a media tarde de ese día y estando sola en casa fue cuando sintió los dolores del parto. Mi aita Patricio, estaría trabajando en AHV o quizás pescando, mis hermanas y hermanos en la escuela o trabajando, a saber. Pero como ella bien decía, para un parto con una persona basta, y a ser posible que sea la madre del futuro vástago.



En los dolores definitivos Vicenta Martín de Vidales Millas, está claro que es mi ama, y una vez acostada, desde la cama comenzó a golpear con el mango de una escoba el suelo de la habitación para que la asistiera la vecina del piso inferior, gritando ¡Anselma, Anselma, que viene, que viene!, y cuando apareció Anselma en la habitación, le preguntó ¿ Vicenta, ya viene, ya viene?, y mi ama la contestó ¡Ya ha venido!. Y ahí me planté yo hermoso entre dos mujeres. (No llegué a conocer a ninguno de mis dos abuelos y solo a una abuela, a la que visité de niño una única vez en Mora-Toledo. Así que las propinas y alabanzas me las dedico a mi mismo.)

Fue un parto casero, como los de antaño, antes de la epidural y las clínicas de pago, y mucho antes de los beneficios de los 10 días de permiso retribuido. Entonces parir y trabajar era parejo. Nací en una casa humilde, donde el Pelargón brillaba por su ausencia por ser la leche materna nuestro alimento natural, y viví en un barrio regentado por personas maravillosas, donde el cariño y la solidaridad se regalaba en todas las viviendas y vecindad.

Fui el séptimo parto, 23 meses despúes nacería Arantza, la benjamina de la familia, entonces Vicenta contaba con 43 años y Patricio con 48, una edad que recomendaba abandonar los deportes de contacto. A estos ocho hermanos hay que añadir los de Araceli, Antontxu y Miguelín, los tres hijos de mi aita de su matrimonio anterior con Felipa Aguado Bastida. Total once hermanos, yo el décimo y puedo asegurar que ese bien tan preciado como es el pan jamás faltó encima de la mesa.



De aquella casa donde nací y hoy solo queda un solar en la calle La Colina, anteriormente 2ª travesía de Abatxolo,  número 9, segundo izquierda, sin luz en el portal; conservo el recuerdo del miedo que de pequeño tenía a la oscuridad, aquella  cocina inclinada, la maqueta de un barco de pesca en la entrada; me viene a la memoria  mi difunta hermana Ascensión limpiando la cocina coincidiendo con el regreso de la escuela, la onza de chocolate con pan, la merienda de pan con aceite y azúcar, los bocadillos de morcilla, mi tío Antonio y su perro Sultán, la cama turca, las cucarachas en la carbonera, la palangana donde nos lavaban, el miedo a meter la cabeza en el agua, el temor a comer berza, coliflor o habas, la tortilla de patatas en la cena salvo los sábados y domingos que era el turno de huevos con patatas fritas…

Y aquí estoy para recordar esta efeméride porque la Vida Pasa y el primer acto de nuestra vida jamás lo debemos de olvidar.

Posdata: Si has llegado hasta aquí, me doy por bien felicitado, pero si crees conveniente añadir alguna cosa más no dudes en hacerlo. Atiendo y recibo las 24 horas del día. También recibimos paquetes u otras dádivas en el mismo horario y dirección, porque en mi corazón y en nuestro congelador siempre habrá un espacio para ti.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

lunes, 9 de febrero de 2026

 

PAPELERAS SIN ARTE EN LAS PLAYAS DE BENIDORM



Particularmente me identifico positivamente con el arte urbano manifestado principalmente en las obras artísticas que podemos encontrar en los murales de la franca mayoría de pueblos y ciudades. Pero lo visto en las papeleras sitas en la playa de Poniente en Benidorm, mobiliario urbano, en mi opinión dista mucho de la definición de arte urbano, sino más bien todo lo contrario y salvo honrosas excepciónes.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales




















domingo, 8 de febrero de 2026

 

MANZANA DE CASAS MUELLE NUEVO PORTUGALETE 



Toma general de Portugalete desde Las Arenas obtenida por Carlos Monney. En el centro de la imagen, un vapor remonta la ría de Bilbao cruzándose con una embarcación a remo que se dirige al Abra mientras varias personas miran al fotógrafo.Entre 1872-1874. AHFB, HISTORICAF AL0011/0078.

Lo que vino después, es que esta manzana de casas en la que está incluida la casa de Manuel Calvo Aguirre, el Hotel de Portugalete, fue parcialmente destruida por las fuerzas carlistas en su ímpetu por tomar Portugalete.

"Las casas tendidas en el muelle viejo, acribilladas de agujeros de balas de cañón y fusilería, rotos todos los cristales, hechas astillas las maderas de puertas y balcones. Pero lo que causa mayor dolor es la vista de la hermosa barriada de casas construidas en el muelle nuevo, de las cuales no han quedado más que las paredes escuetas". El Orden, 6 mayo 1874.

"Inmediatamente de haber acabado el 1 de mayo de mayo de 1874 el sitio a Portugalete por parte de los carlistas, y bajo mandato de José Gorostiza Casal, uno de los socios de la Sociedad Ybarra y Cía., se dispuso a reparar las cuatro casas dañadas de la quinta manzana del Muelle Nuevo que eran de su administración". AHFB, Ybarra, 2331/ 004. Trabajos que eran supervisados y gestionados por Pedro Icaza.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales