jueves, 2 de abril de 2026

ENSANCHE DE PORTUGALETE Y EL ALMACEN DE AUXILIOS MARITIMOS. 3ª PARTE


ENSANCHE DE PORTUGALETE Y
EL ALMACEN DE AUXILIOS MARITIMOS. 3ª PARTE


Continuación de las publicaciones anteriores que trata sobre de la construcción del Almacén de auxilios de Portugalete. Documento depositado en el Archivo Municipal de Portugalete, signatura AHM L 46, N 30.

En lo referente al Almacén de efectos para auxilios marítimos y dependencias para la Ayudantía de Marina en los terrenos concedidos al municipio con destino al ensanche de la población, por Reales órdenes de 5 de junio de 1.903 y 18 de octubre de 1.904, en la sesión celebrada el 26 de julio de 1907, contando con la presencia de D. Fernando de Carranza y D. Alfredo García Borreguero, Alcalde y Síndico respectivamente de Portugalete, sé aprueba  que el proyecto de la construcción de dicho edificio, diseñado por el arquitecto municipal Emiliano Pagazaurtundua, fuera adjudicado a D. Florencio Bilbao, vecino de la Villa.

En la subasta de las obras de referencia, además del mencionado D. Florencio Bilbao, se presentaron en la subasta de obras, los siguientes pliegos titulados por: D Martín Goiburu, vecino de la Villa, D. Eusebio Beti, de Bilbao, D. Ricardo Cuevas de Santurce, D. Francisco Portales de Bilbao, D. Casimiro Eguia de Bilbao, D. Simón Arteche de Bilbao, D. Faustino Navajas de Santurce, D. Pedro Esturo de Bilbao y D. Rafael Zubia de Guecho.

A pesar de los diferentes cambios de criterios y ubicación, por fin en el año 1908, se dan por finalizadas las obras.

El 30 de mayo de 1.908, el Arquitecto Municipal del Ayuntamiento de Portugalete, D. Emiliano Pagazaurtundua, el Teniente de Navío y Ayudante de Marina, en representación De la Comandancia de Marina del Puerto, D. Mariano San Juan, junto a D. Luis Camiña. Ingeniero Auxiliar de la Junta de Obras del Puerto que representa a D. Evaristo Churruca, Ingeniero Director de la Junta de Obras, hacen constar que el edificio con destino a Ayudantía de Marina de Portugalete y almacén de efectos de la Junta de Obras, se encuentra salvo pequeñas modificaciones sin importancia con sujeción a los planos. Estos detalles eran: una defensa de madera en la puerta situada en la fachada oeste del edificio, las defensas de madera para los cristales de dicha puerta, dos armarios y un lavabo.


Otra cuestión que hacía que no fuera totalmente habitable el edificio, era que mientras el Ayuntamiento no terminara las obras de saneamiento y abastecimiento de aguas a la zona contigua, este no podría ser ocupado. Dichas obras finalizaron a comienzos del año 1.910, con lo que por fin se pudo realizar el traslado de las nuevas oficinas de la Ayudantía de Marina de Portugalete al nuevo local, haciendo entrega al Ayuntamiento de la caseta en las que dichas oficinas estaban establecidas.

 Capítulo 3º Almacén de auxilios.
Consta este edificio de una nave propiamente dicho y de dos pabellones adyacentes uno de los cuales se destina principalmente para vivienda del guarda de almacén y el otro, en su mayor parte para oficinas de la Ayudantía de Marina de Portugalete.

 Las dimensiones interiores de la nave central son de 19 metros de largo por 9 metros de ancho, que se distribuye de un paso central de 3metros y dos andenes laterales de 3 metros cada uno, donde habrán de depositarse los calabrotes y demás objetos que por su gran peso convenga tenerlos en piso llano. Como dichos objetos serán principalmente las guindalezas, calabrotes y cables de cáñamo pertenecientes al almacén de auxilios, los cuales conviene que, para su mejor conservación se hallen muy ventilados, se sitúan los andenes a medio metro sobre el piso del almacén.

Considerando sumamente esencial, dada la índole del edificio, que todo el material de uso se encuentre a mano, se proyectan dos galerías encima de los antes mencionados andenes, en una de ellas se depositarán los objetos menudos destinados a salvamento de buques, y en la otra para chalecos salvavidas y demás enseres, principalmente afectos a salvamento de náufragos.

Para los objetos de uso peligroso como cohetes, cartuchos de cañón, lanzacabos se destina un cuarto separado que solo tiene comunicación con el almacén, por una puerta situada en el primer tramo de la escalera.


El pabellón destinado al guarda se compone de un vestíbulo muy amplio, donde caso de ocurrir un siniestro puedan ocuparlos los náufragos y depositarse los objetos personales salvados y dispone de una chimenea y bancos laterales. Siguen luego las dos piezas de la habitación propiamente dicha y la cocina con entrada independiente por el patio lateral, situándose al extremo del pasillo, el retrete.

El otro pabellón destinado a dependencias de la Ayudantía de Marina, consta de dos despachos, uno para cada uno de los Ayudantes que de ordinario suele haber en esta sección de la ría, y el retrete correspondiente, hallándose separadas estas dependencias.

El edificio se halla rodeado por dos de sus fachadas de patios que comunican con la cocina y con el almacén central. En este patio se pueden colocar las anclas, el carretón del toldo salvavidas y otros objetos que no necesitan estar en el almacén y servirá para secar cables cuando el tiempo lo permita y para depositar materiales y herramienta de las obras de reparación del muelle.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



miércoles, 1 de abril de 2026

  ¡LAPICEROS DEL MUNDO, UNÍOS!

VICENTE RUIZ FERNÁNDEZ



En el periódico Mundo Obrero, del artista dibujante de Portugalete, Vicente Ruiz Fernández, y bajo el título ¡lapiceros del mundo, uníos! periódicamente se vienen publicando parte de sus dibujos, a través de los cuales Vicente, acompañado de Hati y Andrés, nos relata su visión crítica de diferentes acontecimientos relacionados con nuestro entorno local y global.

Estas son sus aportaciones del mes de marzo de 2026.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales






















martes, 31 de marzo de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874



 El Orden, 6 de mayo de 1874. Crónica: Al llegar a Santurce vi banderas blancas con la cruz roja en los tejados de seis edificios. Eran otros tantos hospitales de sangre, donde existían hasta ayer 500 heridos aproximadamente.

La noche anterior y parte de la mañana habían sido llevados los más leves a varios pueblos del otro lado de la ría. Fuera de esos seis edificios, apenas existe uno intacto. Los hay completa mente arruinados, entre ellos un hermoso chalet de piedra, situado al borde del mar, del cual no han quedado más que las paredes.,

En Portugalete sucede lo propio. La casi totalidad de las casas situadas a la entrada de la población, viniendo de Somorrostro, están reducidas a escombros. De los frondosos árboles de aquel paseo no quedan sino los troncos cortados a medio metro del suelo. La preciosa cúpula de la torre, derribada, produciendo al caer el hundimiento de una gran parte del tejado de la iglesia. Las casas tendidas en el muelle viejo, acribilladas de agujeros de balas de cañón y fusilería, rotos todos los cristales, hechas astillas las maderas de puertas y balcones. Pero lo que causa mayor dolor es la vista de la hermosa barriada de casas construidas en el muelle nuevo, de las cuales no han quedado más que las paredes escuetas.

Según los registros de los hospitales de Santurce, Portugalete, Arenas, Algorta, etc., cuya dirección superior estaba en Portugalete, han ingresado 2.900 heridos, ascendiendo a 600 el número de los muertos en los campos de batalla.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


lunes, 30 de marzo de 2026

 

KORRIKA 3, IRIBAR, DANI, AURELIO km 1948



La vida en imágenes, y yo de esta ni conocía su existencia. Imagen para el recuerdo.

Ha tenido que celebrarse esta 24 edición de la Korrika en la que en un tramo Iribar ha sido el portador del lekuko para que el Athletic Club en su página de Instagram haya publicado varias fotografías del Txopo en sus diferentes participaciones en la Korrika. Me sumo al homenaje.



Y mi amigo Juanmari, atento a todo lo que sucede en su club del alma, forofo hasta la última gota de sudor, rápido y sagaz como es él, enseguida se ha puesto en contacto conmigo. Total de Santurtzi a Gasteiz, por internet no hay distancia.

La imagen en cuestión corresponde a la 3 edición de la Korrika y es del año 1983 en la capital. Esa que comencé en Santurtzi al amanecer y terminé en Bilbao al mediodía. En la imagen destacando; Iribar, Dani, y yo con mi camiseta antinuclear, 28 años y piernas para correr 60 km o más.

Una imagen vale más que mil palabras.

La Korrika 3 de 1983, bajo el lema Euskaraz eta kitto se celebró del 3 al 11 de diciembre de 1983. Organizada por AEK, fue una marcha reivindicativa en favor del euskera. Recorrió Euskal Herria comenzando en Baiona y tras realizar un recorrido de 1960 km finalizó en Bilbao.


Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

domingo, 29 de marzo de 2026

OBRAS IGLESIA SANTA MARÍA DE PORTUGALETE 1900-1903 ÓRGANO HENRI DIDIER, EPINAL (VOSGES)


OBRAS IGLESIA SANTA MARÍA DE PORTUGALETE  1900-1903

ÓRGANO HENRI DIDIER, EPINAL (VOSGES)


Con un coste de 55. 000 pesetas, la mayoría de ellas aportadas por D. Félix Chavarri Alisal, Mayordomo de la Junta de Fábrica de la Parroquia de Santa María de Portugalete, junto a las obras que a comienzos del siglo XX se realizaron en dicha parroquia, se acordó instalar en su interior un órgano construido por la casa Henri Didier. Su montaje fue realizado por Emile Schaeffer, siendo armonizado por Fernando Prince.

DETALLES DE LA CONSTRUCCIÓN. PARTE MECÁNICA:

ARTÍCULO 1º. Los fuelles serán construidos según nuestro sistema de bombas y depósitos reguladores de dimensiones proporcionales al número e importancia de los juegos de órgano. Además, el órgano será provisto de fuelles reguladores de fusión a proporcionalidad de los secretos donde es necesario para evitar las alteraciones del aire.

2º. Los secretos de los tres teclados y pedal serán construidos de bueno y hermoso material de roble del Norte, bien curado y dispuestos de manera que puedan recibir todos los juegos y surtidos convenientemente de aire comprimido.

 3º. Los teclados de manos serán construidos con buena madera de roble del Norte, las teclas con chapas de marfil, los sostenidos de ébano, los marcos de Palo Santo. * Palo Santo, (Brusera graveolens), madera originaria de Sudamérica, muy resistente a la humedad y al ataque de toda clase de insectos.


El teclado de pies de forma nueva adoptada por los organistas de más fama, será igualmente construido con buen roble y los sostenidos chapeados de madera de las islas.

4º. El mecanismo general del órgano, las reducciones para la trasmisión del movimiento de los teclados a las válvulas de los secretos, los movimientos de los registros y pedales, así como las diversas palancas y escuadras, serán construidos con materiales de primera clase y ejecutados con precisión.

5º. Al primer teclado de este órgano se le aplicará un aparato neumático de 56 notas, cuyo efecto será vencer la resistencia de los teclados y facilitar la unión de los teclados de manos en este primer teclado sin aumentar la resistencia de la pulsación.



6º. Se aplicará igualmente al tercer teclado un aparato neumático de 56 notas con el mismo fin que al primer teclado.
Se aplicarán también a este órgano diversos motores neumáticos para alimentar separadamente los bajos de los grandes juegos y para evitar las depresiones del aire en los secretos y las alteraciones de los sonidos.

7º. Se construirán dos grandes cajas expresivas de abeto o pinabete del Norte para encerrar en ellas los juegos del segundo y tercer teclado. Estas cajas estarán provistas de celosías o persianas mecánicas que se moverán por medio de pedales o báscula y con los cuales se puedan matizar la sonoridad de los juegos de los mencionados teclados.

8º. Todas las piezas que forman el armazón, serán construidas de pinotea o roble.

9º. La armonización y afinación de los juegos, se hará según las reglas del arte y con el mayor cuidado y escrupulosidad, dando a cada juego el carácter propio e igualdad en timbre y fuerza, considerando el equilibrio en las notas altas, medias y bajas.
El órgano será afinado al Diapasón Normal 870 vibraciones por segundo a la temperatura de 15 grados.

10º. Todos los juegos de que se hace mención en este proyecto, serán todos reales y efectivos, y construidos en nuestros talleres.



11º. La aleación de los tubos de metal se compone de estaño y plomo en las proporciones siguientes: Tubos de fachada, estaño de 85 al 90%, tubos de interior, estaño al 80%, y los tubos de interior violones, 25%.

El precio de este órgano colocado y concluido en su sitio, está evaluado a la cantidad de cincuenta y cinco mil pesetas, (55.000 pesetas). La caja según los dibujos adoptados, será a cargo del comprador. La Casa se compromete en mandar todos los planos detallados tanto los de la caja, como los del mecanismo del órgano. Estos trabajos estarán garantizados durante 15 años contra todos los defectos de construcción, no siendo hechos de fuerza mayor.

Los diferentes plazos, se harán en la forma siguiente: al cierre del trato, 15.000 pesetas, a la llegada de las cajas del órgano, 15.000 pesetas, a la entrega del instrumento, 15.000 pesetas. Y el último plazo de 10.000 pesetas a los 6 meses o un año después de la entrega.

Primer pago: Portugalete, 18 de octubre de 1900, primero 6.000 pesetas lo abona D León Fernández, resto hasta lo estipulado a la llegada del órgano a la Parroquia, junto a la realización de las escrituras, lo abonará Félix Chavarri. Estas escrituras no se han podido realizar por ausencia obligada de Fernando Prince.

 Segundo pago: Don Emilio Schaeffer, contramaestre de la casa constructora de órganos, Henri Didier de Epinal  departamento de Vosges, (Francia), debidamente autorizado por el Señor Henri Didier para recibir el segundo plazo en pago del órgano que se ha construido con destino a la Iglesia  parroquial de Santa María de Portugalete, en los talleres de esta casa según lo manifiesta su representante y apoderado, Don Fernando Prince, en su carta del 15 de marzo corriente al señor Lizarraga, confieso haber recibido de Don León Fernández, Cura Párroco y Presidente de la Junta de Fábrica de esta Parroquia, la cantidad de 7.500 pesetas que con otra cantidad igual que ha sido entregado por D. Félix Chavarri constituye la cantidad estipulada en el contrato particular.

Portugalete, 2 de abril de 1903.
Firmado, Pedro Lizarraga, Germán Arauco y Emilio Schaeffer.



Este órgano una vez instalado, es “probado” por diferentes organistas los cuales remiten al presidente de la Junta y Fábrica de la parroquia los siguientes dictámenes:

El 29 de setiembre de 1903, Valentín Arín Goenaga, manda una carta a Portugalete “señalando que este órgano una vez examinado con todo detenimiento y todos sus detalles dicho instrumento, manifiesta que, en su humilde opinión, este órgano es uno de los más perfectos de España, tanto por la solidez del trabajo, la calidad de los materiales, precisión de los mecanismos, y riqueza de timbres obtenidos con una armonización, siendo su calificación de admirable”.

Portugalete, 1 de octubre de 1903. “Los que suscriben D. Isidro Alegría, organista de Santa Lucía de Santander, D. Aureliano Valle, organista de Santiago de Bilbao, D. Clemente Ugarteburu, organista de Begoña y D. Pedro Lizarraga, organista de esta parroquia.

Certifican que la casa constructora Henry Didier, de Epinal, (Francia) ha cumplido a satisfacción de los mismos el contrato celebrado con la Junta de Fábrica de la Parroquia de Santa María de Portugalete en la construcción del órgano de la misma.

Lo que tenemos a gusto de comunicación a Usted, en virtud de su oficio del 25 de setiembre”. AHEB-BEHA, signatura 3043/006

NOTA: SI VAS HACER USO DE LAS IMÁGENES DE LOS CHEQUES, AL MENOS RESPETAR LA INDICACIÓN DE LA SIGNATURA.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


sábado, 28 de marzo de 2026

 

MANUEL ZALDUONDO ZALDUONDO CAPITÁN

DEL BERGANTÍN GOLETA BENITA, JULIO 1863



El capitán de navío Juan Manuel Zalduondo Zalduondo, hijo de Juan Bautista Zalduondo Careaga y de Josefa Ramona Zalduondo Goicoechea, es bautizado en Getxo el 13 de octubre de 1820 y habiendo fallecido a causa de fiebres amarillas el 19 de junio de 1863 cuando estaba navegando de Santiago de Cuba destino a Falmouth, sus funerales se celebraron en Getxo el 27 de julio de 1863.

El relato de la muerte del capitán Zalduondo y la odisea del retorno del bergantín goleta Benita a Getxo es publicada en los periódicos Irurac Bat y en El Clamor Público, de este último recojo las crónicas siguientes:

 El Clamor Público, 31 de julio de 1863. El bergantín golera Benita, de la matrícula de Bilbao, capitán Zalduondo, según de público se cuenta, salió del puerto de Santiago de Cuba el 5 de junio destino a Falmouth-Inglaterra. Infestada la ciudad, a la salida del Benita, por la fiebre amarilla, no pasaron muchos días sin que los tristes efectos de esta horrible epidemia se hicieran sentir a bordo de la desdichada nave. El día 18 el pobre capitán Zalduondo, a quien conocimos y pudimos apreciar en vida por su bondadoso carácter, dejó de contarse en la lista de los vivientes, arrebatado al sepulcro por un ataque de esa maligna fiebre que cada año nace atroces estragos en las costas de Cuba y Méjico.



Pocos días después murió también el piloto del Benita, y sus infelices tripulantes, en número de seis sin que ninguno de ellos conociese los rudimentos del arte de navegar, se vieron de pronto abandonados en medio de la mar, ignorando qué rumbo seguir, temerosos de que los víveres concluyeran y amenazados por el contagio de una enfermedad espantosa.

El único tripulante que entre los seis sabia deletrear era un muchacho, cocinero del bergantín goleta, el cual, como a título de más instruido, asumió (repetimos que esta relación es recogida de la voz pública) el mando del buque huérfano, de los únicos peritos que había en él en el arte de pilotear.

El Clamor Público, 2 de agosto de 1863.  Crónica.

En la siguiente carta, que escriben de Santurce a nuestro apreciable colega el Irurac-bat de Bilbao, se dan extensos y curiosos pormenores que no podrán menos de leer con interés nuestros abonados, sobre el viaje del bergantín goleta Benita, del cual nos hemos ocupado en uno de nuestros últimos números:

Santurce 28 de Julio de 1863. Muy señor mío: En su acreditado periódico fecha de hoy húmero 166, he visto una relación de lo que se dice ocurrió al bergantín goleta español Benita, de la matrícula de esa villa, relación que como dicen Vds. muy bien es recogida de la voz pública, y por lo tanto basada en opiniones más o menos exageradas y todas dudosas. Al poco rato de haber fondeado en esta Abra el desgraciado buque, pude haber dado a Vds. noticia exacta y verídica de cuanto ocurrió a su bordo, lo que no cumplí en la persuasión y seguridad de que este hecho llegaría a su conocimiento a debido tiempo, y aun antes que por mi conducto; pero ya que así no ha sucedido, tengo (aunque con tristeza) medios más que suficientes para dar al público la verdadera relación de tan doloroso suceso, que es el siguiente:



El día 4 de Junio a las cuatro de la mañana salió de Santiago de Cuba el bergantín goleta español Benita de la matrícula do Bilbao, capitán Zalduondo, y el 5 se hicieron a la mar desde la farola de aquel puerto, navegando sin novedad hasta el día 9 que enfermó el marinero Eusebio Bilbao. El 10 enfermó, también el piloto y el 12 el capitán, hasta cuyo día por la mañana se encuentran los trabajos hechos por él misino. El 12 murió el piloto, y el 19 el capitán, a la altura de 66° 40' longitud O de Cádiz y latitud 21º,34´, N.

Este día avistaron un bergantín alemán nombrado Ana, cuyo capitán pasó a bordo de la Benita quedando sorprendido al encontrarse aun con el cadáver de su capitán, que hacía momentos había espirado, y sin náutico alguno más que los tristes marineros. Movido a compasión, y previendo mayores desgracias, y quizá la desaparición de los demás tripulantes y la pérdida total del buque, con una anegación y desinterés nunca ponderables, y a riesgo suyo, se comprometió a dar convoy al Benita hasta qué cogieran punto de Europa. Continuó así cumpliendo su palabra por espacio de quince días, durante los cuales pasó este desconocido, honrado y buen capitán extranjero, repetidas veces a bordo del Benita, y a los diez y seis días hizo la fatalidad que, con una cerrazón, perdieran los desventurados tripulantes españoles, al capitán y buque extranjero (más bien para ellos ángel custodio), de quien se encuentran algunos trabajos en el diario de navegación o libro de bitácora.

A los dos días hace la Divina Providencia que se encuentre el Benita con otro bergantín sueco, y les da noticias de que se hallan a 540 millas de Finisterre al N., y, por lo tanto, les mandó gobernaran al S. E. Pasados ocho días volvieron a encontrar otro bergantín inglés, con bandera de cruz número 81, y les dio rumbo al S. E. 1/4 E., diciéndoles que se hallaban a 420 millas de Finisterre. Con este rumbo recalaron a avistar una farola a las dos de la noche, y cuarenta y seis días de tan penosa  casual navegación, atravesaron al día siguiente a las seis de la mañana, y reconocieron ser la farola de la Coruña, y continuaron sin novedad hasta el 24 de este mes, y tres y cuarto de la tarde, hora en que encontraron a la altura de Castro y Santander una lancha  de prácticos de este puerto de Santurce, que con el mayor gozo, denuedo y desprendimiento, los dirigió a esta Abra, dónde fondearon a las 7 y media de la tarde.

Los marineros del Benita, que tan milagrosamente se han salvado se llaman: Ignacio Martín Arratibe, Pedro Lamiquis, Lorenzo Larrabarte, León Orticoechea, (sabe leer y escribir), Eusebio Bilbao, (enfermo), José Urresti, Eduardo Fano, paje, (sabe leer y escribir).



La lancha de prácticos citada de este puerto a la altura de Castro y Santander encontró al Benita, es la del acreditado marino y su patrón D. Juan Domingo de Basagoiti, quien desde dicha altura convoyó al buque no se separó de él ayudándole en cuanto pudo hasta que lo trajo cerca de este puerto y lo hizo anclar en uno de los mejores fondeaderos, viniéndose en seguida a tierra a dar parte de tal fatal noticia al señor piloto mayor y pasar parte telegráfico de lo ocurrido a esa villa.

Sin descansar se dirigió al puerto de Algorta, de donde era el desgraciado capitán Zalduondo y parte de la tripulación; pone la noticia en conocimiento de su familia e interesados y les manifiesta el mal estado de los demás, su falta de víveres, etc. No satisfecho con esto, conduce en su lancha a aquellos tristes hombres que hacía poco había dejado cuanto les hacía falta, y por último, los consuela llevándolos a su bordo un nuevo capitán llamado también Zalduondo, primo del anterior

¿Se puede esperar más del señor Basagoiti y sus tripulantes? Nada quieren ni nada desean, porque es su costumbre socorrer  la desgracia y repetir en cuantas ocasiones se les presentan estos verdaderos rasgos de filantropía y humanidad. El piloto mayor señor Sampelayo tomó también las precauciones más acertadas desde que tuvo noticia del suceso que antecede.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

jueves, 26 de marzo de 2026

 

PEDRO MARÍA BARRERA Y LANZAS

Bilioteca Nacional de España-BNE

En mi afición de investigar en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España-BNE, localizo en la publicación del periódico EL Imparcial con fecha del 17 de febrero de 1879 un relato del poeta, dramaturgo, cuentista y redactor de almanaques, Pedro María Barrera y Lanzas (Arjón, Jaén 1842 - Madrid, 1897), con varias referencias a Santurce y Portugalete en el que se aprecian ciertos detalles que dejan entrever que en algún momento conoció estas dos localidades.

“Sentados en una roca, que por el Norte se sumerge en las inquietas aguas del Océano y hacia el Sur da seguro cimiento a algunas casas del |alegre pueblecillo de Santurce, poéticamente situado al pie de la cónica montaña de Sarantes, estaba una hermosa tarde de estío dos jóvenes, de distinguida presencia ambos, rubio el uno, moreno el otro, aquel de aspecto delicado y melancólico, éste varonil y sonriente, atento el primero al vigoroso rumor de las pías, que se convertían en polvo de diamantes al chocar contra las peñas, y traduciendo el segundo el ruido vivido que llegaba hasta ellos desde el inmediato pueblecillo, por signo cierto de que emplearían mejor el tiempo vendiendo piropos por sonrisas a las muchachas más hermosas de la colonia veraniega de que formaban parte, que no contemplando filosóficamente el agitado movimiento de aquel mar bravío, cuya sublimidad no le entusiasmaba…

Habían llegado los dos jóvenes a la plaza en que, junto al moderno, magnífico y alegre edificio que casi entre las olas alberga durante los veranos a multitud de viajeros, se alza la iglesia de San jorge de escaso mérito artístico, pero de notable antigüedad. A espaldas de la iglesia, en el pórtico y sus inmediaciones, bullía multitud de curiosos viendo unas barcas pescadoras cargadas de sardinas. La gente de mar y sus auxiliares trasladaban el pescado do las redes a grandes canastas, que sobre la cabeza se llevaban en distintas direcciones las mujeres del país, con tanta ligereza como si la enorme carga no las abrumara más que a una andaluza las flores con que engalana sus cabello…

Ya llegaban a las primeras casas que, aisladas entre árboles y flores, se elevan a uno y otro lado del camino de Portugalete, cuando el ruido de un carruaje les hizo volver la cabeza” …

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales