MURAL
PORTUGALETE TXAKOLINAREN ELKARTEA
Esta semana se ha dado por finalizado
un mural artístico realizado en el muro de la carretera y a espaldas de la basílica,
y que da cara a unos viñedos ornamentales, que, por cierto, hoy he visto que
están muy bien cuidados gracias a la labor realizada por trabajadores
contratados por el Ayuntamiento. Este mural, es un recuerdo y homenaje al
pasado de la villa en lo que a su fama como productores de txakoli se refiere.
En este entorno, además de las
parras, el muro artístico, también ilustra el lugar una placa que con
referencia de lo anterior explica lo siguiente:
Nº11. Mahastiak/Viñedos.
Chacolí en jarrillas: calidad y
tradición.
No hace tanto tiempo que las
parras servían de nexo de unión entre tierras agrícolas y la ría, como una
suave transición entre un mundo y otro, que mudaba de color con las estaciones.
En el siglo XV, en las inclinadas
laderas de Portugalete, entre otras las de Azeta, Abatxolo y Buenavista, se cultivaban
parras y viñas de chacolí de gran calidad. Una pionera ordenanza municipal
regulaba su cultivo, el método de producción, las condiciones y los salarios de
los trabajadores y establecía el tiempo de vendimia y los precios de venta.
De hecho, la explotación de los
viñedos fue, hasta el siglo XVIII, uno de los principales ingresos de la
población portugaluja, junto con el practicaje y el comercio. Incluso una
ordenanza de la villa establecía que cualquier barco que descargase vino se
tenía que llevar la misma cantidad en litros de chacolí. Además, solo se
permitía la venta y consumo de vino de fuera en el caso de que no quedase
chacolí local.
Una vez en las tabernas, el vino se mantenía
fresco gracias a unas peculiares jarras de barro en las que se servía, jarras
que dieron lugar al apelativo de “jarrilleras y jarrilleros” por lo que se
conoce a las y los habitantes de la villa.
Estas plantaciones, meramente
ornamentales y que pretenden recordar la tradición agrícola de Portugalete, son
de la variedad “Hondarribi zuri”, la más representativa de la costa del
cantábrico, que aporta delicados aromas al vino y un peculiar color amarillo.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

















































