martes, 10 de marzo de 2026

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874


La Igualdad, 5 de abril de 1874. En los alrededores de la barriada y en la misma pendiente de la colina donde se levanta el más formidable reducto del Serantes, veíanse grandes y pequeños grupos en que el capote azul y el tris, el ros y la boina andaban mezclados y confundidos. Aquí un jefe estrechaba la mano de un sargento enemigo, más allá un oficial faccioso departía con un soldado de la patria, dentro de las casas, oficiales de uno y otro campo jugaban al tresillo.

El Orden, 7 de abril de 1874Un casco de granada llevó a Radica parte del muslo izquierdo, pero recogido y curado al instante, se le trasladó al hospital de Santurce. Henestrosa y Galderon decían que Radica vive, aunque su estado es muy grave, pero un cabo carlista del segundo navarro me decía momentos después que él le había amortajado ayer en Santurce. 

Muerto o vivo, infiero que el tristemente célebre cabecilla no podrá ya tomar una parte activa en esta campaña. El mismo Sr. Galderon refería que cuando llevaban a Radica al hospital de Santurce, dijo: Bien merece una cruz pensionada el artillero que ha disparado esa granada.

El Diario español, 7 y 9 de abril de 1874. Los carlistas han izado en Portugalete y Santurce bandera blanca con cruz roja en muchos lugares, y con especialidad en los que pueden impedir que el fuego de nuestros buques moleste a dichas poblaciones. Se les ha hecho saber que es indispensable trasladar a los heridos a otros locales en las mismas poblaciones con hospitales de sangre.

La Época, 7 de abril de 1874. La carta fechada anteayer decía que en Santurce y Portugalete se mueren muchos heridos por falta de asistencia médica, y sobre todo de medicamentos. Escusado es decir que se les ha mandado una buena cantidad. Hablando de esto con un carlista de los presentados, me decía esta tarde que allí se trata a los heridos poco más o menos que a las bestias, lo cual no es extraño, pues en el cuerpo de sanidad carlista se ha dado ingreso a más de un veterinario, a falta de profesores más doctos en la ciencia de curar seres racionales.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

lunes, 9 de marzo de 2026

 

LA VIDA PASA 500.000 VISITAS



Con esta última entrada, la 1330 se ha superado la cifra de 500.000 visitas.

Agradeceros a todos aquellos que desde el año 2018 seguís el blog LA VIDA PASA y en especial a los que ayer respondisteis a mi petición y con vuestra ayuda habéis facilitado alcanzar esta cifra mágica.

Para mi que cuando comencé a publicar sobre mi Familia y sobre la historia de los pueblos que nos han acogido: Portugalete, Santurtzi, Bera y hoy Gasteiz, poco podía imaginar que un día pudiera conseguir que tantas personas me hubieran acompañado en mis investigaciones y publicaciones. Si deciros que el fin principal en sus humildes inicios fue investigar y dar luz a hechos referentes de mi familia Los Navarrillos y con ello poner en valor su historia en su paso por Portugalete, Santurtzi y Mora-Toledo. Por lo que coincidiera una entrada de mi familia y esa cifra me ha ilusionado sobremanera.

Muchas gracias y un fuerte abrazo.

Eskerrik anitz eta besarkada handi bat.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

domingo, 8 de marzo de 2026

 

8 DE MARZO MUJERES DE MI FAMILIA



Quizás la fotografía que encabeza el artículo no sea la mejor del mundo, pero si la única que he encontrado en mi álbum particular en que aparezcan mis hermanas en animada tertulia.

Araceli, Carmen, Nieves, Blanqui y Arantza también conocidas como Navarrillas, junto con nuestra cuñada Puri, a tiempo que llegaba el último cuadrante de la vida decidieron en su día reunirse los miércoles y así juntas dar un repaso al pasado, presente y futuro de sus respectivas familias. Conversaciones cruzadas que alimentaban los recuerdos particulares y colectivos.

La vida avanza y desde junio las tertulias de las seis cuñadas se han convertido en reuniones de las hermanas cuando las caderas, las rodillas, las caídas, las enfermedades temporales y el tiempo lo permiten.

Hoy por lo anterior, y en ese punto en que se encuentran de alcanzar la madurez de la vida y de primaveras olvidadas, juntas o alternas, se reúnen en la casa familiar de Abatxolo en Portugalete donde con sus recuerdos y conversaciones continúan manteniendo presente a la familia.

A mis hermanas,  mis deseos que muchos 8 de marzo y días siguientes podamos seguir contándonos cosas del pasado, presente y del futuro. A mis hermanas  y hermano con el deseo de que el precio de la vida no os evite la sonrisa.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


sábado, 7 de marzo de 2026

 

CAMILO ANTONIO GUTIÉRREZ ARANA


Del libro de cuentas corrientes de la Cofradía de Mareantes de Santurce, extraigo este dato referente a la captura de la pesca de la sardina correspondiente al año 1858. Y lo hago así por aparecer en diferentes apartados mi bisabuelo Camilo Antonio Gutiérrez Arana, lemán, pescador y patrón de la lancha de nombre Todos los Santos, que falleció faenando a cinco leguas de Castro Urdiales a causa de un naufragio sucedido el 25 de febrero de 1889 y cuyo cuerpo no apareció.

No siendo esta la única referencia que se hace de mi bisabuelo en el libro de la Cofradía, de entre todas las demás destacaría la que hace referencia a que en el año 1865 impuso a la Cofradía 5.000 reales.

En dichas cuentas aparece que: ANTONIO GUTIÉRREZ, es citado 7 veces con un total de 164 millares de sardinas pescadas, MANUEL ZARAGOZA, citado 12 veces con un total de 297 ½ millares de sardinas, SEBASTIAN UGARTE, citado 10 veces con un total de 234 millares de sardinas, RAMÓN SOTA, citado 9 veces con un total de 138 millares de sardinas,  JOSE GARCIA, citado 8 veces con un total de 471 millares de sardinas, BERNARDO ALGORRI, citado 7 veces con un total de 135 millares de sardinas, LEONARDO LANDETA, citado 7 veces con un total de 246 millares de sardinas, BAUTISTA VILLANUEVA, citado 5 veces con un total de 122 millares de sardinas, ANTONIO ECHEVARRIA, citado 4 veces con un total de 119 millares de sardinas y AGUEDA RESPALDIZA, una vez sola, pero con 525 millares.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

jueves, 5 de marzo de 2026

 

NAUFRAGIO QUECHEMARÍN DOLORES, AGOSTO 1867



Crónica de un naufragio. El Pensamiento español, 9 de agosto de 1867.

De Santurce escriben a un periódico de Bilbao los siguientes interesantes pormenores acerca del naufragio del quechemarín Dolores.

Hoy a las cinco y media de la larde han aparecido algunos buques de vela a la vista en esta Abra; de los cuales han acometido la barra un cachemarín y un lanchón, franqueándola sin novedad, pero con gran peligro a causa de estar la mar muy inquieta y el viento muy flojo del NO.: al poco tiempo de haber ganado estos buques el puerto de su salvamento, atravesaba la barra el quechemarín español de esta matricula nombrado Dolores, su capitán D. Juan José de Mendialdua con otros cuatro más tripulantes, el viento había quedado ya en una calma completa, y la mar había engruesado repentinamente.

El buque ya comprometido en lo más expuesto de la barra, sacudido con dos espantosos golpes de mar con asombro de cuantos lo presenciábamos; nuestro asombro creció extraordinariamente al contemplar al citado buque, lanzado ya a merced de las olas, sin gobierno, a causa de haber perdido el timón por un golpe de mar, impelido por las furiosas olas hacia las peñas que se encuentran debajo del sitio conocido con el nombre del Campo Grande.

La multitud de espectadores que presenciábamos aquella lamentable escena, sufrimos un rato de verdadera angustia al considerar el peligro inminente que corrían entonces los cinco tripulantes del buque naufrago.



Por fortuna las olas llevaron a este sobre un sitio, donde era posible aplicar algún medio de socorro, pero con gran dificultad. En efecto, D. Domingo de Arechederreta, natural de Mundaca, y capitán del quechemarín español Santos, también de esta matricula y surto en la ría de Portugalete, acudió apresuradamente, y trepando a una de las rocas más inmediatas al buque, brindo a sus tripulantes a que le arrojaran un cabo, y hecho esto, lo amarro por un extremo a una roca y con el sobrante se sujetó a si mismo por la cintura.

Entonces, señor director, aumento todavía más nuestra angustia y terror, y tuvo lugar una escena que mi pluma es demasiado débil para describir fielmente. El buque se hallaba ya completamente aconchado sobre las rocas; las olas que se estrellaban sobre él a porfía iban a destruirlo quizá en breves momentos, y los desgraciados marineros que lo tripulaban se hallaban también a punto de ser víctimas de la embravecida mar. El intrépido Arechederreta, animando con sus voces a los atribulados náufragos consiguió devolverles su serenidad y darles aliento para atravesar el espacio que separaba el buque de la roca suspendidos del citado cabo.

De esta manera fueron abandonando el buque sus cinco tripulantes, encomendándose para hacerlo a sus fuerzas, con la mar a sus pies, que parecía rugía enfurecida al ver que de aquella manera le arrebataban sus víctimas. Arechederreta, cuya conducta heroica en esta ocasión no nos cansaremos de encomiar bastante, los iba recibiendo en sus brazos uno a uno, con gran exposición de su propia vida, parque a fin de evitar que es aquella peligrosa travesía fueran estrellados por las olas, se hallaba apoyado en la roca solamente en un pie, necesitando ejecutar un esfuerzo hercúleo para trasportarlos sanos y salvos.


Una parte de los individuos que componen la digna municipalidad de este concejo se hallaba también presente en el lugar del siniestro, y tan pronto como los náufragos saltaron a tierra los recogió y los condujo a Santurce, donde les presto toda dase de auxilios, vistiéndolos con los mismos trajes que esta corporación tenía preparados para la tripulación de la lancha, que debía salir a recibir a nuestra augusta soberana cuando pensó visitar este pintoresco pueblo.

No concluiré esta carta, señor director, sin hacer a Vd. presente la generosa conducta de este pueblo y de los numerosos bañistas que en él se alojan. Abierta una suscripción por estos últimos con el objeto de socorrer a los náufragos, en un momento se ha recaudado una cantidad considerable, que ascenderá quizás a 6.000 reales, respondiendo a esta suscripción con generoso empeño los habitantes de Santurce.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


martes, 3 de marzo de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874


La Época, 29 de marzo de 1874. Los periódicos de Santander anuncian la llegada de diferentes vapores con heridos. También dicen con referencia al vapor Princesa, que la fragata de guerra Blanca dirigió 25 certeros disparos sobre fuerzas carlistas que ocupaban Santurce, causando los proyectiles el incendio de varios edificios, entre ellos el palacio del Sr. Murrieta.

 El Diario español, 31 de marzo y 2 de abril de 1874.  He aquí la narración que el corresponsal del Imparcial hace del combate sostenido el día 28 en el barrio de Murrieta y en las inmediaciones de la iglesia de San Pedro de Abanto, con una idea de la situación en que quedaron al finalizar el día unos y otros combatientes:

En el pico de Serantes ocurrieron escenas horribles, alguna de las cuales vi indistintamente. Las baterías de Monte Janeo, la de 16 centímetros, las de montaña, la del 3º montado y dos piezas de 12 sistema antiguo, colocadas en la carretera, hacían llover sin cesar granadas sobre el reducto y trincheras contiguas. Lo menos tenían allí los carlistas seis batallones, a juzgar por lo nutrido de su línea de fuego y la agrupación de hombres. Pero aquella gente, dominada por el temor de los jefes que los apaleaban sin misericordia, volvían a sus puestos apenas habían huido de un proyectil. Una granada del cañon de 16, único que ha quedado ya útil, aventó cinco hombres.

Abra de Bilbao, 26 de marzo de 1874. —Hoy ha roto la marina el fuego desde el amanecer, dirigiéndolos la Blanca y Cádiz hacia la cañada de Santurce con objeto de hacer caer los proyectiles en el valle de Nocedal; pero no sabemos el efecto que habrán producido. La Consuelo tiraba por cima del monte Serantes con el mismo objeto y la Ligera por la cañada de Ciérvana batiendo el Montaño. El Ferrolano y Gaditano han batido las Arenas y el camino de Portugalete a Santurce, habiendo los dos tenido algún fuego de fusilería.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

lunes, 2 de marzo de 2026

  ¡LAPICEROS DEL MUNDO, UNÍOS!

VICENTE RUIZ FERNÁNDEZ



En el periódico Mundo Obrero, del artista dibujante de Portugalete, Vicente Ruiz Fernández, y bajo el título ¡lapiceros del mundo, uníos! periódicamente se vienen publicando parte de sus dibujos, a través de los cuales Vicente, acompañado de Hati y Andrés, nos relata su visión crítica de diferentes acontecimientos relacionados con nuestro entorno local y global.

Estas son sus aportaciones del mes de febrero de 2026.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales