LA VIDA PASA
Datos personales
domingo, 29 de marzo de 2026
OBRAS IGLESIA SANTA MARÍA DE PORTUGALETE 1900-1903 ÓRGANO HENRI DIDIER, EPINAL (VOSGES)
sábado, 28 de marzo de 2026
MANUEL ZALDUONDO
ZALDUONDO CAPITÁN
DEL BERGANTÍN
GOLETA BENITA, JULIO 1863
El capitán de navío Juan Manuel
Zalduondo Zalduondo, hijo de Juan Bautista Zalduondo Careaga y de Josefa Ramona
Zalduondo Goicoechea, es bautizado en Getxo el 13 de octubre de 1820 y habiendo
fallecido a causa de fiebres amarillas el 19 de junio de 1863 cuando estaba
navegando de Santiago de Cuba destino a Falmouth, sus funerales se celebraron
en Getxo el 27 de julio de 1863.
El relato de la muerte del
capitán Zalduondo y la odisea del retorno del bergantín goleta Benita a
Getxo es publicada en los periódicos Irurac Bat y en El Clamor Público, de este
último recojo las crónicas siguientes:
El Clamor Público, 31 de julio de 1863. El
bergantín golera Benita, de la matrícula de Bilbao, capitán Zalduondo,
según de público se cuenta, salió del puerto de Santiago de Cuba el 5 de junio
destino a Falmouth-Inglaterra. Infestada
la ciudad, a la salida del Benita, por la fiebre amarilla, no pasaron
muchos días sin que los tristes efectos de esta horrible epidemia se hicieran
sentir a bordo de la desdichada nave. El día 18 el pobre capitán Zalduondo, a
quien conocimos y pudimos apreciar en vida por su bondadoso carácter, dejó de
contarse en la lista de los vivientes, arrebatado al sepulcro por un ataque de
esa maligna fiebre que cada año nace atroces estragos en las costas de Cuba y
Méjico.
Pocos días después murió también
el piloto del Benita, y sus infelices tripulantes, en número de seis sin
que ninguno de ellos conociese los rudimentos del arte de navegar, se vieron de
pronto abandonados en medio de la mar, ignorando qué rumbo seguir, temerosos de
que los víveres concluyeran y amenazados por el contagio de una enfermedad
espantosa.
El único tripulante que entre los
seis sabia deletrear era un muchacho, cocinero del bergantín goleta, el cual,
como a título de más instruido, asumió (repetimos que esta relación es recogida
de la voz pública) el mando del buque huérfano, de los únicos peritos que había
en él en el arte de pilotear.
El Clamor Público, 2 de agosto de
1863. Crónica.
En la siguiente carta, que
escriben de Santurce a nuestro apreciable colega el Irurac-bat de
Bilbao, se dan extensos y curiosos pormenores que no podrán menos de leer con
interés nuestros abonados, sobre el viaje del bergantín goleta Benita, del
cual nos hemos ocupado en uno de nuestros últimos números:
Santurce 28 de Julio de 1863. Muy señor mío: En su acreditado periódico fecha de
hoy húmero 166, he visto una relación de lo que se dice ocurrió al bergantín goleta
español Benita, de la matrícula de esa villa, relación que como dicen
Vds. muy bien es recogida de la voz pública, y por lo tanto basada en opiniones
más o menos exageradas y todas dudosas. Al poco rato de haber fondeado en esta Abra
el desgraciado buque, pude haber dado a Vds. noticia exacta y verídica de
cuanto ocurrió a su bordo, lo que no cumplí en la persuasión y seguridad de que
este hecho llegaría a su conocimiento a debido tiempo, y aun antes que por mi
conducto; pero ya que así no ha sucedido, tengo (aunque con tristeza) medios
más que suficientes para dar al público la verdadera relación de tan doloroso
suceso, que es el siguiente:
El día 4 de Junio a las cuatro de la mañana salió de
Santiago de Cuba el bergantín goleta español Benita de la matrícula do
Bilbao, capitán Zalduondo, y el 5 se hicieron a la mar desde la farola de aquel
puerto, navegando sin novedad hasta el día 9 que enfermó el marinero Eusebio
Bilbao. El 10 enfermó, también el piloto y el 12 el capitán, hasta cuyo día por
la mañana se encuentran los trabajos hechos por él misino. El 12 murió el
piloto, y el 19 el capitán, a la altura de 66° 40' longitud O de Cádiz y latitud
21º,34´, N.
Este día avistaron un bergantín
alemán nombrado Ana, cuyo capitán pasó a bordo de la Benita
quedando sorprendido al encontrarse aun con el cadáver de su capitán, que hacía
momentos había espirado, y sin náutico alguno más que los tristes marineros.
Movido a compasión, y previendo mayores desgracias, y quizá la desaparición de
los demás tripulantes y la pérdida total del buque, con una anegación y
desinterés nunca ponderables, y a riesgo suyo, se comprometió a dar convoy al Benita
hasta qué cogieran punto de Europa. Continuó así cumpliendo su palabra por
espacio de quince días, durante los cuales pasó este desconocido, honrado y
buen capitán extranjero, repetidas veces a bordo del Benita, y a los
diez y seis días hizo la fatalidad que, con una cerrazón, perdieran los
desventurados tripulantes españoles, al capitán y buque extranjero (más bien
para ellos ángel custodio), de quien se encuentran algunos trabajos en el
diario de navegación o libro de bitácora.
A los dos días hace la Divina
Providencia que se encuentre el Benita con otro bergantín sueco, y les
da noticias de que se hallan a 540 millas de Finisterre al N., y, por lo tanto,
les mandó gobernaran al S. E. Pasados ocho días volvieron a encontrar otro
bergantín inglés, con bandera de cruz número 81, y les dio rumbo al S. E. 1/4
E., diciéndoles que se hallaban a 420 millas de Finisterre. Con este rumbo
recalaron a avistar una farola a las dos de la noche, y cuarenta y seis días de
tan penosa casual navegación,
atravesaron al día siguiente a las seis de la mañana, y reconocieron ser la
farola de la Coruña, y continuaron sin novedad hasta el 24 de este mes, y tres
y cuarto de la tarde, hora en que encontraron a la altura de Castro y Santander
una lancha de prácticos de este puerto
de Santurce, que con el mayor gozo, denuedo y desprendimiento, los dirigió a esta
Abra, dónde fondearon a las 7 y media de la tarde.
Los marineros del Benita,
que tan milagrosamente se han salvado se llaman: Ignacio Martín Arratibe, Pedro
Lamiquis, Lorenzo Larrabarte, León Orticoechea, (sabe leer y escribir), Eusebio
Bilbao, (enfermo), José Urresti, Eduardo Fano, paje, (sabe leer y escribir).
La lancha de prácticos citada de
este puerto a la altura de Castro y Santander encontró al Benita, es la
del acreditado marino y su patrón D. Juan Domingo de Basagoiti, quien desde
dicha altura convoyó al buque no se separó de él ayudándole en cuanto pudo
hasta que lo trajo cerca de este puerto y lo hizo anclar en uno de los mejores
fondeaderos, viniéndose en seguida a tierra a dar parte de tal fatal noticia al
señor piloto mayor y pasar parte telegráfico de lo ocurrido a esa villa.
Sin descansar se dirigió al
puerto de Algorta, de donde era el desgraciado capitán Zalduondo y parte de la
tripulación; pone la noticia en conocimiento de su familia e interesados y les
manifiesta el mal estado de los demás, su falta de víveres, etc. No satisfecho
con esto, conduce en su lancha a aquellos tristes hombres que hacía poco había dejado cuanto les hacía falta, y por último, los
consuela llevándolos a su bordo un nuevo capitán llamado también Zalduondo,
primo del anterior
¿Se puede esperar más del señor
Basagoiti y sus tripulantes? Nada quieren ni nada desean, porque es su
costumbre socorrer la desgracia y repetir en cuantas ocasiones se les
presentan estos verdaderos rasgos de filantropía y humanidad. El piloto mayor
señor Sampelayo tomó también las precauciones más acertadas desde que tuvo
noticia del suceso que antecede.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
jueves, 26 de marzo de 2026
PEDRO MARÍA
BARRERA Y LANZAS
En mi afición de investigar en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España-BNE, localizo en la publicación del periódico EL Imparcial con fecha del 17 de febrero de 1879 un relato del poeta, dramaturgo, cuentista y redactor de almanaques, Pedro María Barrera y Lanzas (Arjón, Jaén 1842 - Madrid, 1897), con varias referencias a Santurce y Portugalete en el que se aprecian ciertos detalles que dejan entrever que en algún momento conoció estas dos localidades.
“Sentados en una roca, que por el
Norte se sumerge en las inquietas aguas del Océano y hacia el Sur da seguro
cimiento a algunas casas del |alegre pueblecillo de Santurce, poéticamente
situado al pie de la cónica montaña de Sarantes, estaba una hermosa
tarde de estío dos jóvenes, de distinguida presencia ambos, rubio el uno,
moreno el otro, aquel de aspecto delicado y melancólico, éste varonil y
sonriente, atento el primero al vigoroso rumor de las pías, que se convertían
en polvo de diamantes al chocar contra las peñas, y traduciendo el segundo el
ruido vivido que llegaba hasta ellos desde el inmediato pueblecillo, por signo
cierto de que emplearían mejor el tiempo vendiendo piropos por sonrisas a las
muchachas más hermosas de la colonia veraniega de que formaban parte, que no contemplando
filosóficamente el agitado movimiento de aquel mar bravío, cuya sublimidad no
le entusiasmaba…
Habían llegado los dos jóvenes a la plaza en que,
junto al moderno, magnífico y alegre edificio que casi entre las olas alberga
durante los veranos a multitud de viajeros, se alza la iglesia de San jorge de escaso
mérito artístico, pero de notable antigüedad. A espaldas de la iglesia, en el
pórtico y sus inmediaciones, bullía multitud de curiosos viendo unas barcas
pescadoras cargadas de sardinas. La gente de mar y sus auxiliares trasladaban
el pescado do las redes a grandes canastas, que sobre la cabeza se llevaban en
distintas direcciones las mujeres del país, con tanta ligereza como si la
enorme carga no las abrumara más que a una andaluza las flores con que engalana
sus cabello…
Ya llegaban a las primeras casas
que, aisladas entre árboles y flores, se elevan a uno y otro lado del camino de
Portugalete, cuando el ruido de un carruaje les hizo volver la cabeza” …
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales
martes, 24 de marzo de 2026
GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874
La Época, 24 de abril de 1874. El día 14,
empujado por un fuerte ventarrón del Nordeste, se presentó en el abra de Bilbao
un lugre francés, que atacó la barra bravamente y entró en la ría pasando por
encima de las cadenas que le cruzan, gracias a la pleamar de una marea viva. La
tripulación venía atada a las vergas y a las jarcias y lo mismo los dos hombres
que maniobraban la rueda del timón.
Los carlistas, que según se ve no
entienden de nada, creyeron que aquel barco entraba por su propia voluntad y sin
encomendarse a los santos y sin fijarse en el pabellón francés, le hicieron
fuego matando o hiriendo a dos hombres de a bordo. El buque seguía su
precipitada marcha a merced de las olas y de la corriente del canal, y
obedeciendo afortunadamente a su timón pasó como un rayo por delante de
Santurce, Portugalete, Lamiaco, la Benedicta, el Fraile, hasta que embarrancó
en el pasaje de la barca del Desierto.
La Discusión, 25 de abril de 1874.
Teniendo noticias el ministro de Marina de que pernoctan en Portugalete tres o
cuatro batallones, dio orden ayer al comandante de la goleta Consuelo,
que cruza por el abra de Bilbao, para que bombardeen durante la noche
diferentes puntos de la población, con el objeto de no dejarles reposar
tranquilamente en sus alojamientos. También ha dispuesto el señor Topete que se
dirija a Santurce un bote parlamentario, con el encargo de conceder un plazo de
24 horas para deshacer la batería que tienen fuera del perímetro de las banderas,
la cual no puede batirse Sin perjudicar los edificios destinados a hospitales.
En el caso de que no destruyan
voluntariamente la expresada batería, se les conceden cuatro días para
trasladar a otros puntos los heridos y enfermos en la inteligencia de que, si así
no lo verifican, continuará el bombardeo sin consideración alguna.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
domingo, 22 de marzo de 2026
BA DATOR KORRIKA
2026
Bera 2013
A lo largo de los últimos 46
años, desde que fue la primera edición de la Korrika, allá por el año 1980,
jamás he faltado a mi cita en la participación en este evento cultural en favor
del euskera. Lo que fue en sus inicios un acto reivindicativo hoy se ha
convertido en el acto cultural que más personas aúna en favor de nuestro
idioma.
Como decía anteriormente, gracias
a mi facilidad y entrenamiento en recorrer largas distancias por haber
sido corredor de maratones, mi participación se contaba por más de 20 km por
convocatoria, superándome el año aquel que comencé a las 5 y media de la mañana en
Kabiezes-Santurtzi y acabé en el Arenal de Bilbao al mediodía. Creo que fue la edición de 1987. Calculo que fueron cerca de 60 km los que recorrí y que José Miguel Darquistade Albizua "Petatxe", entonces alcalde del PSOE en Santurtzi llevó el lekuko de mi primer km.
Con cariño recuerdo los recorridos por tierras navarras y de Iparralde. Y más cuando en esas tierras mi hija Lorea en 1997 y yo en el 2013 tuvimos el honor de levantar el lekuko.
Por la mañana, por la tarde o por
la noche, con sol o con lluvia, nunca he encontrado impedimento para
participar, porque la voluntad no tiene obstáculos.
Este año en la 24ª edición de la
Korrika, en Gasteiz, Portugalete y Santurtzi nos volveremos a encontrar los jóvenes ilusionados y los mayores con
nostalgia, lo poco de uno con lo mucho de otro, astiro astiro, helduko gara.
Aurten ere bai, Ba dator Korrika.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
sábado, 21 de marzo de 2026
JUAN SERRANO DE LAS HERAS
Juan Serrano de las Heras, nace
el 12 de julio de 1911 en Gumiel del Mercado, provincia de Burgos y fallece el
12 de marzo de 1993 en Saint-Nazaire, (Francia). Era hijo de María de las Heras
Tubilla que una vez viuda contrajo matrimonio con Juan Arce Cuesta nacido el 2 de junio de 1881 en Quintana del Pidio (Burgos) y que fallece en Santurtzi
el 15 de enero de 1966.
Su hermano Florencio Serrano de las Heras con 21 años fue herido de muerte por arma de fuego a manos de la Guardia civil en los acontecimientos conocidos y denominados como "La Revolución de Octubre de 1934". El 4 de octubre la fuerza pública mató en la carretera de Santurtzi, al portugalujo Florencio Serrano de las Heras de 21 años, vecino de Atarazanas 1. Este suceso excitó los ánimos de la población. Muere el día 6 en el cuarto de socorro de Santurtzi y fue enterrado en este pueblo. (República y Guerra en Portugalete autor Anastasio Munárriz Hernando). Ambos fueron hermanos de Romualdo Arce de las Heras., Mercedes, Isabel, Pedro, Félix y Margarita Arce de las Heras. Y de Daria, Lucía, Andrés y Guillermo Arce Arce.
Miembros de la familia Arce Heras. Publicada en el blog El MareómetroPedro y Félix Arce de las Heras, el 6 de mayo de 1937 a bordo del vapor Habana partieron del puerto de Santurtzi a Francia. Posteriormente Félix con 16 años se unió a los guerrilleros de la Operación Reconquista en Aragón del año 1944, entrando en España por Urdiceto (Valle de Bielsa) el 29 de octubre de 1944, siendo detenido a los pocos días en Santa Cilia (Jaca).
Juan Arce Cuesta y María de la Heras Tubilla Romualdo, Mercedes, Margarita, Isabel Arce de las Heras al igual que Lucia Arce Arce a fecha del 10 de agosto de 1937, figuran en relación de Asistencia Social de Polanco (Cantabria).
Juan en su momento fue el responsable
en Portugalete de repartir el Órgano de prensa del PC Euskadi Roja entre
su militancia.
Biografía de Juan Serrano de las
Heras recogida de la Fundación Pablo Iglesias: Ajustador mecánico. Llegó a
Portugalete (Vizcaya) en 1913 con su familia. Miembro de la UGT y afiliado a la
JS de dicha localidad. Fue detenido el 26 de agosto de 1937 después de la caída
de Bilbao, permaneciendo en prisión hasta el 9 de agosto de 1943 que salió en
libertad condicional. (En otros documentos también aparece como miembro de las J.S.U. que pertenecen al P.C., Comité Radio Portugalete, y cuyos miembros en su mayoría estaban afiliados al sindicato U.G.T.)
ORDEN de 11 de noviembre de 1943 por la que se concede la libertad condicional a setecientos sesenta y dos penados entre ellos a Juan Serrano de las Heras. Boletín Oficial del Estado | Publicación de Libertades Condicionales | Prisión Provincial de Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas) | Libertad condicional provisional, con la liberación definitiva del destierro | BOE nº 351 de 17/12/1943, fecha de la orden: 11/11/1943, pagina 12011, columna 2. En algunos documentos aparece de profesión farmacéutico.
Censo electoral 1935
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
jueves, 19 de marzo de 2026
BLAS ÓSCAR GUERRERO URIARTE
El 21 de mayo de 1937, escoltado durante su travesía por dos barcos de la marina británica partió el vapor Habana del puerto de Santurtzi hacia Southampton-Reino Unido con 3.862 niños a bordo, desembarcando en dicho puerto el día 23. Uno de aquellos niños fue Blas Óscar Guerrero Uriarte, nacido en Bilbao el 3 de febrero de 1924 (festividad de san Blas) y que fallece en Bilbao el 3 de mayo de 2017. Era hijo de Claudio Guerrero García de profesión panadero, y de Florencia Uriarte García, dicho matrimonio en el censo electoral del año 1932 ya aparecen domiciliados en la calle Ensanche 4 de Portugalete. Contrajo matrimonio en Baracaldo el 2 de octubre de 1954 con Antonia Montero Urchaga.
Placa inaugurada en Southampton.Blas Óscar Guerrero Uriarte con trece años, y en plena Guerra Civil española, fue inscrito en un colectivo de 4000 niños que el Gobierno Vasco evacuó a Inglaterra. En 1947 retornó a su patria; donde hasta el año de su jubilación trabajó de empleado en el Banco Hispano-Americano; de apoderado de la fábrica de refractario Vda. de Emilio Sala; y como socio fundador de empresas industriales, tales como: Guersa, Saguesa, y Productos Refractarios y Antiácidos Nofuentes. En el campo literario, en el año 2006, participó en un concurso para personas mayores, organizado por la Diputación Foral de Bizkaia, obteniendo el accésit en la modalidad de castellano. Blas Óscar es autor de la obra editada: Blasín, un refugiado vasco en Inglaterra.
SINOPSIS NOVELA GUERRA CIVIL. Esta biografía novelada comienza con la Guerra Civil española, cuando el Gobierno Vasco envió a cuatro mil niños a Inglaterra, entre ellos se encontraban Blasín y sus tres hermanos. Los tres meses de estancia se convirtieron en muchos más y el lento retorno de algunos de los niños exiliados se unió al de los que ya no regresarían. Sin esperarlo Blasín, un adolescente ávido de nuevas experiencias tuvo que velar por sus hermanos Pedro, Marcelino y Ascensión. Aquí se narran sus peripecias en una Inglaterra que les recibió con cariño y que abandonaría tras el fin de la segunda Guerra Mundial; sin embargo, los lazos creados le harían volver una y otra vez.
Datos publicados en: https://edicionesbeta.com/brand/222-blas-oscar-guerrero-uriarte
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



























