viernes, 6 de marzo de 2026

 

PLANOS IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA SOMORROSTRO



El día que encontré estos documentos de los planos de la iglesia de San Juan Bautista de Somorrostro, busqué datos relativos a esta iglesia, y lo primero que me llamó la atención es que las fechas de referencia eran posteriores a las que aparecen en el documento que publico. Desconozco donde se cruzan los datos.



Planos de la construcción de la iglesia de San Juan Bautista de Somorrostro:
Plano de planta y cúpulas, a tinta y dos colores, rojo y gris, escala en píes castellanos. Plano del sistema de cubrimiento del tejado, a una tinta y escala en píes castellanos. Plano de alzado de la fachada principal y de perfiles, a tinta y dos colores, negro y amarillo, escala en píes castellanos. Se ha aprovechado parte de un mapa impreso. Plano del alzado de la fachada principal, a tinta y dos colores, gris y rojo. Plano del alzado de la fachada principal, a una tinta y dos colores, gris y negro. El reverso contiene un plano de la sección y alzado de una columna de estilo dórico, ornada de vegetación, y de un friso decorado con un grifo y jarrones, escala en pies castellanos. Plano del sistema de bóvedas, a una tinta y dos aguadas, roja y gris, escala en pies castellanos. El reverso contiene el plinto y sección de una columna acanalada y el trazado de un arco, probablemente de medio punto, a una tinta. Plano de parte del sistema de cubiertas y planta, a una tinta y dos aguadas, gris y roja, escala en píes castellanos; del alzado de media fachada y del alzado de lo que parece la torre, a una tinta y dos aguadas: roja y gris.
AHFB, GOBIERNO Y ASUNTOS ECLESIASTICOS, AJ01590/002, años, 1632 / 1649.










jueves, 5 de marzo de 2026

 

NAUFRAGIO QUECHEMARÍN DOLORES, AGOSTO 1867



Crónica de un naufragio. El Pensamiento español, 9 de agosto de 1867.

De Santurce escriben a un periódico de Bilbao los siguientes interesantes pormenores acerca del naufragio del quechemarín Dolores.

Hoy a las cinco y media de la larde han aparecido algunos buques de vela a la vista en esta Abra; de los cuales han acometido la barra un cachemarín y un lanchón, franqueándola sin novedad, pero con gran peligro a causa de estar la mar muy inquieta y el viento muy flojo del NO.: al poco tiempo de haber ganado estos buques el puerto de su salvamento, atravesaba la barra el quechemarín español de esta matricula nombrado Dolores, su capitán D. Juan José de Mendialdua con otros cuatro más tripulantes, el viento había quedado ya en una calma completa, y la mar había engruesado repentinamente.

El buque ya comprometido en lo más expuesto de la barra, sacudido con dos espantosos golpes de mar con asombro de cuantos lo presenciábamos; nuestro asombro creció extraordinariamente al contemplar al citado buque, lanzado ya a merced de las olas, sin gobierno, a causa de haber perdido el timón por un golpe de mar, impelido por las furiosas olas hacia las peñas que se encuentran debajo del sitio conocido con el nombre del Campo Grande.

La multitud de espectadores que presenciábamos aquella lamentable escena, sufrimos un rato de verdadera angustia al considerar el peligro inminente que corrían entonces los cinco tripulantes del buque naufrago.



Por fortuna las olas llevaron a este sobre un sitio, donde era posible aplicar algún medio de socorro, pero con gran dificultad. En efecto, D. Domingo de Arechederreta, natural de Mundaca, y capitán del quechemarín español Santos, también de esta matricula y surto en la ría de Portugalete, acudió apresuradamente, y trepando a una de las rocas más inmediatas al buque, brindo a sus tripulantes a que le arrojaran un cabo, y hecho esto, lo amarro por un extremo a una roca y con el sobrante se sujetó a si mismo por la cintura.

Entonces, señor director, aumento todavía más nuestra angustia y terror, y tuvo lugar una escena que mi pluma es demasiado débil para describir fielmente. El buque se hallaba ya completamente aconchado sobre las rocas; las olas que se estrellaban sobre él a porfía iban a destruirlo quizá en breves momentos, y los desgraciados marineros que lo tripulaban se hallaban también a punto de ser víctimas de la embravecida mar. El intrépido Arechederreta, animando con sus voces a los atribulados náufragos consiguió devolverles su serenidad y darles aliento para atravesar el espacio que separaba el buque de la roca suspendidos del citado cabo.

De esta manera fueron abandonando el buque sus cinco tripulantes, encomendándose para hacerlo a sus fuerzas, con la mar a sus pies, que parecía rugía enfurecida al ver que de aquella manera le arrebataban sus víctimas. Arechederreta, cuya conducta heroica en esta ocasión no nos cansaremos de encomiar bastante, los iba recibiendo en sus brazos uno a uno, con gran exposición de su propia vida, parque a fin de evitar que es aquella peligrosa travesía fueran estrellados por las olas, se hallaba apoyado en la roca solamente en un pie, necesitando ejecutar un esfuerzo hercúleo para trasportarlos sanos y salvos.


Una parte de los individuos que componen la digna municipalidad de este concejo se hallaba también presente en el lugar del siniestro, y tan pronto como los náufragos saltaron a tierra los recogió y los condujo a Santurce, donde les presto toda dase de auxilios, vistiéndolos con los mismos trajes que esta corporación tenía preparados para la tripulación de la lancha, que debía salir a recibir a nuestra augusta soberana cuando pensó visitar este pintoresco pueblo.

No concluiré esta carta, señor director, sin hacer a Vd. presente la generosa conducta de este pueblo y de los numerosos bañistas que en él se alojan. Abierta una suscripción por estos últimos con el objeto de socorrer a los náufragos, en un momento se ha recaudado una cantidad considerable, que ascenderá quizás a 6.000 reales, respondiendo a esta suscripción con generoso empeño los habitantes de Santurce.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


martes, 3 de marzo de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874


La Época, 29 de marzo de 1874. Los periódicos de Santander anuncian la llegada de diferentes vapores con heridos. También dicen con referencia al vapor Princesa, que la fragata de guerra Blanca dirigió 25 certeros disparos sobre fuerzas carlistas que ocupaban Santurce, causando los proyectiles el incendio de varios edificios, entre ellos el palacio del Sr. Murrieta.

 El Diario español, 31 de marzo y 2 de abril de 1874.  He aquí la narración que el corresponsal del Imparcial hace del combate sostenido el día 28 en el barrio de Murrieta y en las inmediaciones de la iglesia de San Pedro de Abanto, con una idea de la situación en que quedaron al finalizar el día unos y otros combatientes:

En el pico de Serantes ocurrieron escenas horribles, alguna de las cuales vi indistintamente. Las baterías de Monte Janeo, la de 16 centímetros, las de montaña, la del 3º montado y dos piezas de 12 sistema antiguo, colocadas en la carretera, hacían llover sin cesar granadas sobre el reducto y trincheras contiguas. Lo menos tenían allí los carlistas seis batallones, a juzgar por lo nutrido de su línea de fuego y la agrupación de hombres. Pero aquella gente, dominada por el temor de los jefes que los apaleaban sin misericordia, volvían a sus puestos apenas habían huido de un proyectil. Una granada del cañon de 16, único que ha quedado ya útil, aventó cinco hombres.

Abra de Bilbao, 26 de marzo de 1874. —Hoy ha roto la marina el fuego desde el amanecer, dirigiéndolos la Blanca y Cádiz hacia la cañada de Santurce con objeto de hacer caer los proyectiles en el valle de Nocedal; pero no sabemos el efecto que habrán producido. La Consuelo tiraba por cima del monte Serantes con el mismo objeto y la Ligera por la cañada de Ciérvana batiendo el Montaño. El Ferrolano y Gaditano han batido las Arenas y el camino de Portugalete a Santurce, habiendo los dos tenido algún fuego de fusilería.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

lunes, 2 de marzo de 2026

  ¡LAPICEROS DEL MUNDO, UNÍOS!

VICENTE RUIZ FERNÁNDEZ



En el periódico Mundo Obrero, del artista dibujante de Portugalete, Vicente Ruiz Fernández, y bajo el título ¡lapiceros del mundo, uníos! periódicamente se vienen publicando parte de sus dibujos, a través de los cuales Vicente, acompañado de Hati y Andrés, nos relata su visión crítica de diferentes acontecimientos relacionados con nuestro entorno local y global.

Estas son sus aportaciones del mes de febrero de 2026.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



















domingo, 1 de marzo de 2026


MONTE SERANTES, PROYECTO TURÍSTICO 1928/1929


 En el año 1929, a petición del Ayuntamiento de Santurtzi, hubo un proyecto elaborado por el arquitecto Emiliano Pagazaurtundua, que consistía en la construcción de una hospedería- restaurante, así como parques y jardines públicos en el Monte Serantes, que, al no contar con el visto bueno de los diferentes Ministerios de la época, Hacienda y Ejército, no se llevó a cabo.

De este proyecto solo quedaron las intenciones, puesto que no sería hasta el año 1962 cuando el Ayuntamiento de Santurtzi se hace dueño de los terrenos y edificios del Monte Serantes, y responsable por lo tanto de su futuro.

Así se gestó este proyecto, visto a través de las actas de los plenos municipales del Ayuntamiento de Santurtzi.

 En el pleno del Ayuntamiento Santurtzi 24 agosto de 1928, se lee un escrito del alcalde de Santurtzi exponiendo la conveniencia de que el ayuntamiento haga las gestiones convenientes para lograr que queden de la propiedad del Municipio los pabellones y edificios que constituyen la fortaleza de Serantes, pues el estado trata de enajenarlos en pública subasta en la suma de 9.982 pesetas, imponiendo la obligación de derribar los edificios mediante el bono de la cantidad de 3.576 pesetas.

Fue acordado hacer en las mejores condiciones posibles la cesión de aquellos edificios sin la obligación de derribarlos, pues deben aprovecharse para instalar en ellos hospederías, restaurantes o merenderos para fomentar el turismo aprovechando las excepcionales condiciones que el monte Serantes tiene.


En dicho pleno se autoriza al alcalde para concurrir a la subasta y adquirir aquellos edificios en la cantidad prudencial que la Comisión Permanente fije. Posteriormente en el pleno celebrado el 7 enero 1929, se faculta al alcalde para elevar instancia al Excmo. Sr. Ministro del Ejército en súplica de que se concedan a este Ayuntamiento los pabellones que constituyen el antiguo Fuerte de Serantes con el fin de poder habilitar en ellos una hospedería-restaurante para atracción de forasteros y fomento del turismo.

En la gran explanada fuera del pabellón debe formar el Ayuntamiento un parque o jardín público y en toda la falda del monte a los lados de la carretera que será ensanchada convenientemente para facilitar el acceso de carruajes, se plantarán árboles que aumenten la belleza natural del paisaje y eviten todo lo posible el peligro para el tránsito rodado.

El ayuntamiento solicita la cesión de dicho Fuerte, cuya demolición está decretada al amparo del real decreto de 2 de octubre de 1927, esto es en forma gratuita, como edificio inservible para el estado que puede ser cedida por el Sr. Ministro de Hacienda.

Real Decreto 2 octubre 1927 en su artículo 1º exponía:   “Se autoriza la cesión gratuita a los Ayuntamientos de los terrenos o edificios del  Estado sitos en los respectivos términos municipales , aunque estén fuera de las poblaciones, que aquél no necesite para sus servicios y que las mencionadas Corporaciones hayan de destinar a la apertura,  ensanche o ampliación de parques, plazas y paseos, calles y vías públicas, construcción de mercado, cementerios, lavaderos, mataderos, escuelas y cualesquiera otras obras de urbanización o saneamiento de carácter comunal”...

En otro caso cuando esta cesión gratuita no fuera posible la Corporación municipal abonará la cantidad de 6.405,50 pesetas que el estado se propone obtener por subasta del referido Fuerte.

Posteriormente en el pleno celebrado el 5 octubre 1929, se da cuenta del proyecto que ha formulado el arquitecto D. Emiliano Pagazaurtundua por encargo de este Ayuntamiento de Santurce para la construcción de una Hospedería Restaurant, parques y Jardines Públicos en la montaña de Serantes, utilizado para ello en cuanto sea posible, las edificaciones del Fuerte y Torreón cuya cesión se solicita del Excmo. Sr. Ministro del Ejército.

En los planos y memorias se explican detalladamente las obras que han de ejecutarse para convertir aquellos edificios en confortable hospedería-restaurant, dotada de toda clase de comodidades para que sirva de atracción de turistas y para expansión del vecindario de esta populosa comarca.

Entre estas obras destacan por su importancia las dos espaciosas galerías situadas al Norte y Sur del expresado Fuerte con magníficas vistas sobre la Bahía y Zona minera.

Se detallan también los lugares destinados a Parque y Jardines públicos y así bien se proyecta el ensanchamiento de la carretea para fácil y cómoda acceso de carruajes y plantación de arbolado a orillas de esta.

El presupuesto global de las obras proyectadas asciende a la cantidad de 102.360 pesetas con cuya suma puede ponerse en muy buenas condiciones aquella hermosa zona de Serantes.



Después de hacer uso de la palabra varios señores Concejales exponiendo sus puntos de vista respecto a la forma más conveniente y práctica de realizar estos trabajos así como a la necesidad de solicitar las subvenciones pertinentes del patronato del Turismo y Excma. Diputación Provincial, se acuerda aprobar en todas sus partes el mencionado proyecto que lleva fecha del 1 del actual, comprometiéndose el Ayuntamiento a realizar las obras que comprende a la mayor brevedad posible, elevándose a tal efecto dicho proyecto con una certificación de acuerdo al Excmo. Sr. Ministro del Ejército, rogando se cedan a este municipio los edificios que comprenden el Fuerte de Serantes y Torreón del mismo en su día, los que hoy se hallan destinados a Polvorín del Mazo, así como la carretera del Fuerte que es precisa ensanchar y mejorar según se indica en el plano.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


sábado, 28 de febrero de 2026

 

NAUFRAGIO PAILEBOT INGLÉS, FEBRERO 1866



Crónica de un naufragio. La Patria 8 de febrero de 1866. Con fecha 6 del corriente escriben desde Santurce a un periódico de Bilbao lo siguiente:

Ayer tarde, a cosa de las cinco, al pasar la barra  un pailebot inglés de nombre Meteor y capitaneado por John Swain, procedente de Cardiff, con cargamento de cok para los Sres. Ibarra, recibió un fuerte golpe de mar que le rompió la rueda del timón, y para cuando quisieron evitar tan triste fracaso, ya el buque varó en los bancos del Sudoeste, frente al punto llamado los Palos, siendo inmediatamente arrojado por las espantosas olas hasta el sitio del Campo Grande, crujiendo la frágil nave y toda su arboladura al embate de las mares que la sacudían contra las rocas elevadas que allí se encontraron.

En tan deplorable situación veíamos a seis hombres asirse fuertemente de la jarcia y palos del buque que tan próximo teníamos, y a las que por entonces ningún socorro podíamos darles; así siguieron los seis infelices, tratando unas veces de conducir a tierra cabos solos y otros con boya, pero todo fue inútil. La triste noche llegó y las seis personas quedaron a bordo recibiendo de vez en cuando golpes de mar con exposición de ser arrastrados a tan imponente elemento.

Su salvación consistió en que el buque aguantara entero hasta que bajase la marea. Afortunadamente así sucedió, y a las once y media, con la eficaz ayuda de gente de esta cofradía, de la de Portugalete, y disposiciones acertadísimas de los Sres. D. Juan Simón de San Pelayo piloto mayor de la barra, y jefe guardia-ría D. José María de Arechavala, fueron salvados el capitán del buque, cuatro marineros y el práctico lemán; los que enseguida fueron auxiliados y socorridos, con cuanto necesitaron.

La pérdida del buque es total, la carga para sacarla costará tanto como lo que vale.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

jueves, 26 de febrero de 2026

 

DESASTRE COLONIAL ESPAÑOL EN CUBA Y FILIPINAS 1896



Uno de mis pasatiempos favorito consiste en leer y revisar la prensa a través de la hemeroteca digital. De la revista La ilustración española y americana, ahora estoy con las del año 1897.  Y a la vez que las reviso voy descargando las imágenes que más me interesan, fundamentalmente las que tienen relación con la mar.



Estas dos imágenes que publico coinciden con el desastre colonial español en Cuba y Filipinas. Con la insurrección iniciada en Cuba del año 1895, coincidió la de Filipinas del año 1896, y en ambas guerras partieron los cruceros acorazados españoles que poco pudieron hacer para evitar dicho desastre.  Entre ellos los construidos en los Astilleros del Nervión, los cruceros acorazados, Vizcaya, Oquendo e Infanta María Teresa.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales