martes, 22 de septiembre de 2026

                                         GACETILLA DE SANTURTZI 1884




El Liberal, 13 de marzo de 1884. De resultas de una torpe maniobra chocaron el lunes de madrugada en la barra de Bilbao los vapores ingleses William Griffiths y Admiran Rock. El primero salía del puerto por el lado de Algorta cargado de mineral, cuando fue envestido por el Admiran. Destrozada primero la estampa, y posteriormente el timón y la hélice, la popa comenzó a hacer agua yéndose aquel a pique en muy pocos momentos, sufriendo el Admiran averías de gran consideración. La tripulación del primero saltó a tierra en dos lanchas de Santurce que fueron en su auxilio y en un remolcador.

El Correo Militar, 4 de abril de 1884. Dice el Irurac bat, de Bilbao, que con motivo de haber empezado a regir el martes el turno de los prácticos dispuesto por el ministro de Marina hubo varias colisiones entre los marineros de Santurce y Portugalete, que llegaron a adquirir gravedad. Fueron detenidos 25 marineros de Santurce, que después quedaron en libertad.

 Gaceta Universal, 14 de abril de 1884. Dicen de Bilbao que hace cuatro días fue hallado por los guardias en las cercanías de Nocedal, jurisdicción de Santurce, el cadáver de un hombre, natural de Ceanuri, y que ha estado hace algún tiempo de capataz en la zona minera.

En las inmediaciones del cadáver, y atado a un poste telegráfico, se encontraba un caballo, del cual se dijo fue arrojado el desgraciado individuo con objeto de robarle. El cadáver mostraba señales de haber recibido diez puñalada.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

lunes, 21 de septiembre de 2026

 


PUERTO EXTERIOR DE BILBAO 21 DE SETIEMBRE 1888

EFEMÉRIDES



Crónica en La Ilustración española y americana, 8 de octubre 1888, sobre la colocación de la primera piedra del futuro puerto exterior de Bilbao.

Lanzamiento de la primera piedra en el Abra por el Sr. Ministro de Fomento, y las iluminaciones de la plaza Nueva y en el pasco del Arenal.

"En la tarde del 21 de Septiembre último se efectuó en Bilbao la inauguración de las obras del puerto exterior. A las tres se embarcaron en el vapor Auxiliar los Sres., Ministros de Fomento y de Marina, acompañados de los Sres. Gobernador civil de la provincia, Gobernador militar, Comandante del puerto, Comisionados del Ayuntamiento y de la Diputación provincial. Presidente de la Junta de Obras, Ingeniero jefe de la provincia, Jefe de Fomento, Cura párroco de Santiago y otras personas invitadas oficialmente a presenciar el solemne acto, entre ellas las que representaban a la prensa periódica.

En el mismo vapor embarcó el sabio ingeniero D. Evaristo de Churruca, autor del proyecto y director de las obras, tan distinguido y estimado por su ilustración como por su verdadera modestia.

Precedía al Auxiliar el vapor Progreso, y le seguían los denominados Volador, Sansón, Siglo y Express, y el yate de recreo Quinta Hermosa todos tan repletos de expedicionarios que parecían desde el muelle barcos de cabezas humanas, sobre las que se alzaban los mástiles y las chimeneas.

 El Auxiliar conducía sobre el tambor de estribor la primera piedra de las obras de] puerto exterior, situada sobre un vertedero o plano inclinado de peluche grana. Era dicha piedra un cubo de mármol blanco, de 0,30 metros, con peso de 63 kilogramos. En uno de los lados había esta inscripción, en letras rojas: Inauguración de las obras del puerto en el Abra de Bilbao, y en el lado opuesto, la siguiente: 21 de setiembre de 1888.

Magnífico aspecto presentaba ambas orillas de la ría cuando el Auxiliar seguido por los seis vapores mencionados, bajaba por la ría hacia el Abra. Los balcones de las casas estaban engalanados. Atronaban el espacio millares de cohetes y petardos disparados en las fábricas Altos Hornos, San Francisco y La Vizcaya, y surcaban las aguas numerosas embarcaciones llegadas de Motrico, Lequeitio, Ondarroa, Bermeo y otros puertos del litoral vizcaíno.



Los Sres. Ministros iban en el puente del Auxiliar. Al llegar a la barra observaron el trabajo de los rompeolas del futuro puerto, y escucharon la descripción del mismo hecha por su autor, el ingeniero Sr. Churruca. Desde la punta Begoña se hallaban colocadas de 50 en 50 metros 17 lanchas, marcando el rompeolas menor, que tendrá unos 800 metros; el otro rompeolas, de 1500 metros, partía desde la Cuesta, y lo marcaban 30 lanchas; en ambos extremos, para fijar clara y precisamente la entrada del futuro puerto, que tendrá unos 640 metros de anchura, se hallaban dos gánguiles de la Junta de Obras.

 Al llegar el Auxiliar al sitio de la inauguración, pasó también yate nominado Lyli cual conducía a su propietario, el opulento fabricante Sr. Martínez Rivas, con varios periodistas de Bilbao y de Madrid, y entre ellos, nuestro colaborador artístico D. Juan Comba.

                  Remolcador Auxiliar, publicado en Monografías Históricas de Portugalete

Efectuóse en seguida la ceremonia de la inauguración, que tuvo mucho de conmovedora y llegaba a lo íntimo del alma. El Sr. Cura párroco de la basílica de Santiago, D. Ramón de Prada, revistióse de ornamentos sagrados, subió al puente del Auxiliar y bendijo la primera piedra. Entones el Sr. Ministro asió el cordón que la sostenía, pronunció breves palabras alusivas al acto, y a las cuatro y veinte minutos se abrió paso entre las olas la primera piedra del puerto exterior que es de mármol con una inscripción conmemorativa. 

Una gabarra se hallaba dispuesta allí mismo repleta de piedras, e inmediatamente hizo el alijo en medio de atronadores aplausos. El presidente de la Junta de Obras del puerto habló después en términos muy expresivos, que todos aplaudieron, lanzando por último vivas al Rey y a la Reina. El ingeniero Sr. Churruca presentó los planos, que examinaron con suma atención los señores Ministros, y escucharon con marcadas muestras de interés las explicaciones correspondientes.

Después de la función ha habido regatas a remo, ganando los dos primeros premios las lanchas de Bermeo, el tercero las de Ondarroa y Pasajes.




A esta solemne ceremonia se refiere nuestro grabado, dibujo del natural por el Sr. Comba: representa el instante en que el Ministro de Fomento, tirando del cordón, deja caer la primera piedra, y desde la gabarra inmediata se lanza al mar, con hábil destreza, gran cantidad de gruesos bloques

He aquí las dignas frases que pronunció el Sr. Ministro de Fomento, visiblemente conmovido, al dar impulso al cordón para que cayera al mar la primera piedra. En representación del Gobierno de S. M. la Reina Regente, que tan acertadamente dirige los destinos del país en nombre de su augusto hijo el rey D. Alfonso Xlll, tengo la honra de arrojar la primera piedra del puerto de Bilbao.»

Con motivo tan legítimo, porque el puerto en el Abra ha de ser para Bilbao verdadero cauce de prosperidad y riqueza, se han celebrado en aquella capital animados festejos: regatas, iluminaciones, conciertos musicales, banquetes, fuegos de artificio, expedición a las minas y a las fábricas, y coincidiendo con ellos, la inauguración del astillero, donde se instalarán las gradas para construir los cruceros adjudicados en concurso público a la importante casa constructora Palmer-Martínez Rivas. Dos grabados alusivos a los festejos públicos representan el paseo del Arenal en la noche del 21, durante el concierto Bretón, y otro señala el aspecto de la plaza Nueva en la noche del 24".

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

domingo, 20 de septiembre de 2026

 

PLANO RÍA DE BILBAO 1835



El periódico, Diario de avisos de Madrid, el 3 de setiembre de 1835 anunciaba en su interior la “venta del Plano de la ría de Bilbao, que comprende desde su embocadura por el mar en Portugalete hasta el puente de Bolueta en el nuevo camino que conduce al pueblo de Orduña, orientado con su correspondiente aguja de arrumbamientos según el meridiano verdadero o del mundo, y determinadas su extensión total y las distancias entre los puntos que incluye, por medio de la escala que también lleva.

En él están marcadas las posiciones de unas y otras tropas, las baterías de ataque y defensa de la villa, el punto en que los enemigos cortaron el paso de la ría, la situación de los puentes de Burceña y Castrejana; y finalmente, los buques de guerra que concurrieron a las operaciones ejecutadas por mar en auxilio de las del ejército con la indicación posible de aquellas.

Este plano es sumamente útil para comprender con toda claridad la disposición del terreno y la serie de hechos ejecutados sobre él durante todo el sitio. Véndese en la librería de Matute, calle de Carretas a 6 rs. cada ejemplar, litografiado en tamaño bastante grande y en buen papel”.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

 

CARLOS MONNEY MILLET

Toma general de Portugalete desde Las Arenas, dársena de Lamiaco, en la que aparece fondeado un barco de vapor remolcador. Destaca el antiguo edificio del ayuntamiento de Portugalete al final de los edificios que bordean la ría. Toma obtenida por Carlos Monney. Año 1874.HISTORICAF AL0011/0077 

El fotógrafo francés Carlos Monney Millet, nace en París en el año 1830, y fallece en Madrid el 12 de abril de 1875.

Como fotógrafo colaboró con la revista La Ilustración española y americana. Residiendo en Bilbao tomó infinidad de fotografías de los hechos acontecidos durante el Sitio de Bilbao y Portugalete por parte de los carlistas en la 3ª guerra carlista. De  su actividad profesional nos da buena cuenta la siguiente noticia publicada en:

 

Vista general de Portugalete desde la margen derecha. Destacan en la imagen un barco de vapor remolcador fondeado en primer plano y el antiguo edificio del ayuntamiento de Portugalete al final de la línea de edificios que bordean la ría. Reproducida por Lux esta imagen fue obtenida por Carlos Monney.
HISTORICAF AL0014/0141

Irurac bat, 29 de noviembre de 1874. El Sr. Carlos Monney Millet ha expuesto en el portal de la casa, en la calle del Correo, donde tiene abierto su gabinete de fotografía, excelentes muestras, tanto en acabados retratos de diversos tamaños, hasta el natural como de preciosos panoramas, cuáles son los de Portugalete y el Desierto. Perfectamente alumbrado por la noche ese local, es visitado por muchas personas que admiran los trabajos del Sr. Monney, a la altura de los últimos adelantos en la fotografía.

En ese gabinete hemos tenido el gusto de ver muchas vistas obtenidas durante el sitio de esta villa, notables por su limpieza y hermosas tintas, y que para las personas de gusto constituyen un precioso álbum.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

jueves, 17 de septiembre de 2026


LOS MARQUESES DE SANTURCE 
SE VAN DE BODA A LONDRES

A uno con esta publicación le podrían acusar perfectamente de enaltecimiento del poderío burgués, de esa alta burguesía de principios de siglo XX, colonialista una, producto de la revolución industrial otra, pero que ambas miraban de soslayo a los parias de la tierra. Más lejos de mi intención, porque mientras tanto sucedían estos faustos, para el pueblo , poder sobrevivir era un regalo.
Recogido en los ecos de sociedad sobre la boda de Clara de Murrieta y Bellido con Juan Manuel Mitjans y Manzanedo, celebrada en Londres el 18 de junio de 1890.
Clara Murrieta Bellido, era hija de José Gabino Murrieta Campo, (marqués de Santurce por Real Decreto del 4 de junio de 1877) y de Manuela Jesusa Bellido Heros, y por lo tanto nieta de Cristóbal Pascual Murrieta Mello y de María del Carmen Campo Urrutia
Crónica de la boda: En la grandiosa ciudad del Támesis se celebró anteayer el matrimonio de la señorita Doña Clara Murrieta, hija de los señores marqueses de Santurce, con Don Juan Manuel Mitjans y Manzanedo, duque de Santoña.

El acto revistió la mayor brillantez y a él asistieron el príncipe de Gales, el príncipe Jorge, la princesa Luisa, la emperatriz Eugenia y numerosa representación de la aristocracia inglesa y española.Lamentóse mucho la ausencia del Sr, Albareda (embajador de España en Londres). Asistió el cónsul, haciendo la inscripción en el registro y siendo testigos el príncipe de Gales y Adriano Murrieta Campo.
 
Los regalos hechos a la desposada son riquísimos y de esmerado gusto artístico. El trousseau (ajuar) es de un valor de 80.000 duros aproximadamente. Como cosa excepcional, doy cuenta de los principales regalos que se han hecho a Clarita Murrieta.

El duque de Santoña ha ofrecido a la que ya es su esposa, un collar y una pulsera con zafiros y brillantes, una sortija con rubíes y brillantes, un broche y unos pendientes con perlas, un alfiler con perlas y brillantes y un látigo de caza con puño de oro.

La señorita de Murrieta ha regalado al duque, un alfiler de brillantes y turquesas, y una sortija de brillantes y rubíes.


La emperatriz Eugenia ha regalado a los nuevos esposos un espejo grande con marco de plata; los príncipes de Gale, un broche en forma de corazón de rubíes y brillantes; la princesa Luisa y duques de Fife, saleros de plata dorados; los marqueses de Santurce, una soberbia tiara de brillantes, una sortija con solitario, un collar de tres hilos con grandes perlas, un broche de brillantes y esmeraldas.

Marquesa de Manzanedo, un collar de rubíes y diamantes; lord y lady Nevill, un neceser de viaje con objetos de carey, un brazalete de oro, un reloj de esmalte con diamantes; Don Adriano Murrieta, un adorno para el pelo de brillantes, y dos trocos de caballo; Don Mariano Murrieta, una bandeja y servicio de postres, y candelabros de plata dorada.

Duques de Vistahermosa, servicios, cubiertos y candelabros de plata; Don Francisco Murrieta, dos platos repujados de plata; marqués de la Torrecilla, broche en forma de doble corazón de brillante, y agujillas para el pelo de diamantes.


Marquesa de Abergavenny, un abanico de carey y encaje, con rubíes y diamantes; conde de Uribarren, brazalete de brillantes, un frasco para esencias de oro y brillantes en la tapa; señores de Escadón, un brazalete de brillantes; duques de Newcastle, brazalete y reloj de diamantes y esmeraldas.

Señor Rostchid, brazalete de diamantes y perlas; lord y lady Sandhurtt, botones de oro: señora de Barrón, reloj y cadena de oro con brillante; señorita de Barrón, un broche de brillantes y perlas; señorita de Escadón, broche y alfiler de esmalte con diamante. María Mitjans, pendientes de carbunclos con diamantes; los condes de Crescente, señoritas de Loygorri, señores de Monet y señores de Loring, antiguos abanicos españoles.

Duquesa de la Torre, un tarjetero adornado de brillantes; duquesa de Manchester, pomos para esencias con adornos de plata; duquesa de Leinster, una caja de loza antigua; los señores Errazu, un pomo antiguo para esencias con rubíes y diamantes y una sombrilla; vizcondesa Hood, saleros de plata antigua; marquesa de Abergenny, tintero y candeleros muy artísticos; condesa Denbigh, cubierta de libro bordada de seda.


Condesa de la Varr, cortapapel de marfil y plata; lady Moliand, vaso de plata; lord Richard Nevill, un estuche para almuerzo con utensilios de plata; coronel y lady Harvy, una bandeja de plata; sir Thomas y lady Brassey, un tarjetero con adornos de oro y monograma; lord Aud y lady Brooke, objetos de plata; vizcondes Dangan, una tabaquera antigua; condes Florián, un tarjetero de plata; Sres. Briphan, una ponchera de plata dorada y bandejas de plata; baronesa Nexon, una cajita de plata.

Lady Douglas, una caja de plata con cintas; vizcondesa de Manden, neceser de viaje; sir W. Cunninghan, botella de plata con esencia; señor de Sedano, abanico de plata; señora de los Heros, reloj y candelabros estilo Luis XV; lady Cliffor y miss Forneley, un espejo con marco de plata; lady Ashburton, una caja de plata.


Condesa de Estradas, un tintero de plata estilo Luis XVI; lady Lennox, una cajita de carey; señora de Arcos y duquesa viuda de Vercanble, bandejas de plata; lord y lady Beresford, una mesita estilo Luis XVI; D. Guillermo Quintana, lord Minton y D.J. Galíndez, salvadera de plata; Sres. De Galíndez, un plato del mismo metal; Sres. Sassoon, un tintero de loza Sevres.

Lord y Lady Neville, servicio de té de plata; Mr. Roberto Hammond, candelabros de plata; MM. Paget, un quinque de loza china; Monsieur Schuster, cucharón de sopa de plata antigua; los dependientes de la casa Murrieta, servicio y cubiertos de plata; la servidumbre de los inquilinos y tenderos de Wodhurts, pertenecientes a la propiedad de los Sres. Murrieta, varios efectos de plata.


 El duque de Santoña, por su parte ha recibido de la marquesa de Santurce, una carretela, un alfiler de brillantes, zafiros y herradura de diamantes y rubíes; de la familia Murrieta, condes e Torre Arias y Benalúa, duque de Alba, Grenfel, duquesa de Aliaga y otros muchos más, presentes valiosísimos también.

El embajador de España en Londres, Sr. Albareda, ha regalado a los nuevos esposos varias artísticas tazas de plata”.

*Juan Manuel Mitjans y Manzanedo (1865-10 de septiembre de 1929) fue el III marqués de Manzanedo, nieto del i duque, hijo Josefa Manzanedo y de Francisco de Paula Mitjans y Colinó.
 Se casó en primeras nupcias el 29 de enero de 1890 con Clara de Murrieta y Bellido (1866-10 de junio de 1900), hija única del i marqués de Santurce, José Murrieta y del Campo y de su esposa Jesusa Bellido. De ese primer matrimonio nacería su hijo Juan Manuel Mitjans y Murrieta que heredaría el ducado a su muerte y María Mitjans Murrieta.
Ya viudo, se casó de nuevo en 2 de julio 1906 con Eugenia Sol Fitz-James Stuart y Falcó (1880-1962), condesa de Teba, más tarde IX condesa de Baños, hija de los XVI duques de Alba de TormesDama de la Reina Victoria Eugenia de España. El hijo primogénito le sucedió en el ducado el 1 de agosto de 1930 (WIKIPEDIA).

Fotografías recogidas y publicadas anteriormente en: Museo de la Minería, Mineral Digital blog, Memorias siglo XX y ABC


Santurtziko Genealogia Zaleak

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

 

LESAKA 16 SETIEMBRE 1996

LAS MISERIAS

Tal día como hoy, hace treinta años,me incorporé a la plantilla de la Planta de Arcelor en Lesaka. Con el cierre definitivo de AHV, ese fue el destino familiar de nuestra emigración laboral. Reconozco que a otros muchos les fue peor. Así lo conté en su día, así lo recuerdo:

El 2 de julio de 1996 se realizó la última colada y cierre del horno María Ángeles de AHV, y ese día mismo me despidieron de la empresa, junto con un amplio colectivo de trabajadores. Despué de mucho bregar, el día 16 de setiembre de ese mismo año me incorporé a trabajar en la empresa Arcelor de Lesaka. Han trascurrido 30 años de este hecho, y noticias de prensa, exposiciones de imágenes de la antigua siderurgia, recordarán esta efeméride. Yo lo haré a mi manera, recordando lo que supuso para mi y mi familia este cierre patronal. Que no difiere sustancialmente por lo que pasaron muchos más Compañeros.

El tiempo que trascurre entre la Marcha de Hierro, octubre de 1992 y el cierre de la mayoría de las instalaciones de AHV en junio de 1995, en medio el viaje a Bruselas, es un periodo convulsivo en el seno de la empresa. Un periodo que  destaca sobre todo por el cierre paulatino de las plantas productivas, (Baterías de Cok, hornos altos, talleres auxiliares, etc.) y con unas reestructuraciones internas que hacían necesario la recolocación del excedente de personal. Esto fue el anticipo de las salidas geográficas a otras provincias, o meramente a otras empresas de una parte de los trabajadores. Algunos, los más afortunados, recalaron en la ACB de Sestao, y otros en la cercana planta de Bandas de Etxebarri. Otros a causa de este proceso llegamos hasta Lesaka- Navarra,  otros, los que en buena o mala suerte jugó  su destino, terminaron fuera de las plantas que AHV tenía repartidas en el territorio nacional español. El resto de trabajadores salieron con indemnizaciones voluntarias o fuera de empresas del ámbito de la siderurgia española.


Fue además un periodo rico en solidaridad, y lazos de unión con personas que en mi caso aún perduran. Tiempos que el desahogo, las risas y la penas, o eran compartidas, o acababan contigo.

Periodo de enfrentamientos y debates internos, donde los trabajadores nacidos hasta mediados del 1947 pugnaban para que se cerrara la empresa cuanto antes, y así ellos poder pasar a una jubilación de lujo. Donde su insolaridad hizo que se me cayera la venda de los ojos, y viera que cierto egoísmo personal estaba muy por encima de la lucha de clases. Donde el sálvense quien pueda era su primer mandamiento. Época en la cual era muy normal escuchar por parte alguno de aquellos que administraban nuestro futuro con cierto tufo de poder sindical, que  ante una crítica te respondieran:” si por mi decisión me tienes que llamar tonto o hijo de puta, pues llámame hp”. Unos impresentables.

En mi Memoria Histórica de aquella época, que como digo se debatía el futuro de la plantilla, uno pasó por contabilizar 52 días de huelga sin salario, encerronas en la empresa e intervenciones diarias en las asambleas de fábrica. Esto y más fueron generando el germen futuro con el que me recompensaría la empresa, y los sindicalistas a los que les leía sus vergüenzas, no a todos, a los más sinvergüenzas. Algunos de ellos estando protegidos por unas siglas sindicales, robadas y aprovechadas sin ningún tipo de recato. Así, sin proponérmelo, por el mero delito de defender con la palabra los derechos de los trabajadores, entré en el apartado de represaliado laboral.



Aquellos mal llamados líderes, que convocaban paros patronales los fines de semana, con la consiguiente pérdida salarial de los trabajadores, salario que se ahorraba la empresa, mermaba y dividía a los trabajadores, y ejercía un nulo efecto en una empresa abocada al cierre. Con qué poco gusto escuchaban mis críticas. Era la ración diaria que tenían que soportar, y cuanto les agradeció la empresa posteriormente por todo ello. Por mi parte, cuantas amenazas veladas recibí, que luego se ejecutaron por parte de la Empresa.

Fueron días dignos por el mero hecho de estar acompañados por nuestras mujeres, ellas nunca nos dejaron en la estacada, recibiendo también de lo suyo por parte de la policía, en la defensa de los puestos de trabajo de sus maridos y el porvenir de sus hijos. Donde la empresa no podía ejercer su poder, llegaba el de las porras. No estuvieron todas, pero si las más significativas, las que estaban convencidas que “pelear merece la pena”.

Mi actividad en defensa de nuestros puestos de trabajo, pronto me hizo ver la realidad de que ni la empresa ni los sindicatos harían por reconocerme y concederme lo que tenían firmado, y además, a mi me pertenecía por derecho. En aquella época una vez que se tomó la decisión del cierre total de la siderurgia, pocos apostaban por el futuro laboral de los que más nos habíamos destacado y menos habíamos bajado la cerviz.

                                             Las pintadas, las realizamos Setién y yo.
                             Con el tiempo descubrí que otros se quisieron apuntar el tanto.

Como recuerdo a mi amigo Eduardo González despedirse el día que en una asamblea no pudo más ante tanta desfachatez y anunció que pedía la cuenta. Nos llamaban violentos, cuando esta violencia era producto de la rabia que producían sus actuaciones Que felicidad para los tramposos, un enemigo menos. ESK era en AHV una referencia de sindicato combativo.

Al ser oficial instrumentista de 1ª desde el año 1978, con el cierre de las Baterías de COK el 31 de agosto de 1994, lugar donde trabajaba desde veinte años atrás, me hubiera correspondido ir a cubrir plazas vacantes de mi categoría en Bandas de Etxebarri, y en lugar de eso mandaron a compañeros míos de menor categoría y experiencia. Aquella lista fotocopiada, que me pasaron bajo manga en la que mi nombre aparecía subrayado con el apunte al margen “de quitar”, era definitivo para saber que mi suerte estaba echada. Si me la pasaron a propósito con el ánimo de ver mi reacción y humillarme, poco me conocían, jamás mi dignidad la he expuesto en el mercado de la corrupción. 

 Mis años en las Baterías de Cok con: Isi Revilla, Ángel Incertis, Jesús Bergara, Jesús Gonzalez "Zalillo", recuerdos interminables.

Después del cierre de las Baterías, me premiaron con la aplicación del expediente de regulación de empleo y posteriormente a finales de setiembre del 1994 con un puesto de obrero en la Colada Continua. Puesto que ocupé hasta el 1 de julio de 1996.



En este tiempo, salieron las plazas para cubrir los futuros puestos en la ACB, me presenté aprobé los exámenes, y por lo tanto al tener plaza me correspondía estar a la espera de acudir a los cursillos de formación. No necesité mucho tiempo para darme cuenta de que tampoco contarían conmigo y que se saltarían sus propias reglas. Esto no hubiera sido posible si los que decían defender a los trabajadores hubieran actuado con principios y dignidad, pero ahí cada cual miraba más las cifras sindicales que la dignidad y los derechos de la totalidad de la plantilla.

Tenía entonces un jefe en expedición de bobinas a la fábrica de Ansio, Bárcenas de apellido y que acabó en Sagunto. Él siendo conocedor de que yo había aprobado y tenía por tanto una plaza en la ACB, me animaba y me aconsejaba que no hiciera otros planes que no fueran el de trabajar en Sestao. El día que se hizo pública la lista definitiva de trasladados y al ver que yo no estaba incluido en ella me dijo :” Aurelio no hay derecho lo que están haciendo contigo, son unos hijos de p…” Amigo, no te faltaba razón, pero al dar la cara por mí, la empresa, y sus secuaces te castigaron con el destierro. Y es que la primera regla de aquellos mezquinos se basaba en la máxima de "Roma no paga a traidores. Y ser amigo o defenderme no cotizaba al alza. Entonces me afilio al sindicato ELA.



Esta es la época en la que coincido con Eugenio Cimarras en Expediciones de Bobinas, compañero de trabajo, de relevo y de ilusiones en el futuro compartido a tierras navarras. Él y su esposa Pili nos acogieron en su casa de Legasa cuando fuimos a Navarra trasladados y nos dieron ese calor necesario que necesitan los desorientados. Recuerdo con mucha satisfacción el tiempo que pasé en la colada continua. Entonces había muy buenas personas alrededor. Cerca, como electricista trabajaba mí ya fallecido amigo, Isidoro Revilla; que feliz fueron las horas que compartimos en el tajo y fuera. Que fácil era supervivir juntos. La lucha de Bilme, de Obrascón, en el año 1979 nos unió y de qué manera. Me llamaba "Aurelito el Rojo", y cuando vinimos a Lesaka me regaló el Estatuto de los Trabajadores, ya sabía él que la cabra siempre tira para el monte. Existió un momento de nuestra Vida, que juntos en la boca del tragante del Horno Alto María Ángeles, en una mañana de escaqueo arreglamos el mundo y nos sobró tiempo. Isi, cuanto te he echado en falta, en mi corazón guardo tu recuerdo y cuanto he llorado su ausencia.

Ante la imposibilidad de tener opción de encontrar trabajo en alguna de las empresas que AHV tenía en Bizkaia, es el momento de probar suerte, y solicito ir voluntario junto con Eugenio a trabajar a Lesaka. Él fue, yo no lo conseguí en principio, el fue en enero de 1996, yo en setiembre. Parecía que no existían argumentos en contra, y querían quitar cuanto antes al personal e ir reubicándolos. A golpe de porcentaje los de los sindicatos nacionalistas a Navarra, los de los sindicatos estatales a Asturias. Hasta me animan como a otros, que, si podemos resolver el problema de la vivienda antes de partir, es lo que llevamos por delante.


Así lo hago y en agosto de 1995, realizamos un contrato de compraventa del piso de Santurtzi, recibiendo como primer pago un millón de pesetas a cuenta, y que en caso de que decidera no seguir adelante, con el acuerdo de devolver al comprador el doble. Me animo a esto porque la Dirección de la empresa en Sestao en todo momento nos dicen que nuestra salida sería teniendo en cuenta el periodo de escolaridad de nuestros hijos, o sea sobre setiembre. Sin embargo, parte de mis compañeros irían en enero del siguiente año y en mi caso, mi salida sería un año después, el 16 de setiembre de 1996, y después de muchas aventuras.

La desgracia de la desaparición de mi Ama después de una grave enfermedad sucede el 12 de octubre de 1995, al día siguiente, a pesar de ser escasos los trabajadores que quedaban, los de las oficinas y alguno desperdigado por los talleres, acudo a notificarlo y a colocar un par de esquelas en la fábrica, tal y como era costumbre.

En aquel entonces trabajaban dependiendo del departamento de RRHH mis compañeros Juan Luis García y Javier Estébanez. Juntos habíamos coincidido trabajando en la empresa y a la vez estudiando psicología en la UNED de Bergara y en Zorroaga. Con Juanlu me unía además que habíamos estudiado juntos electrónica en la escuela de Minas, juntos trabajamos en AHV como instrumentistas en el Control Térmico de Baracaldo y juntos formamos en 1978  los inicios del sindicato LAB. Al primero que le di la noticia fue a Juanlu, y ante mi pregunta de cómo estaba mi futuro, su respuesta fue; que veía algo raro, que no aparecía en la primera lista de salida a Navarra, y lo mejor era preguntar en RRHH de Baracaldo.

Juan Luis García, es el culpable de las horas felices que me han regalado músicos como: Tangerine Drean, Mike Oldfield, Pink Floyd, que por cierto gracias a Mike Oldfield la Marcha se me hizo muy llevadera escuchando rato si y rato también, su Tubular Bells II, publicado ese año.

Hacía allí me encaminé y acto seguido me dirigí a la oficina del responsable de RRHH, Miguel Angel Lujua. Le conté el motivo de mi presencia, la muerte de mi madre y a la vez querer ser conocedor de mi futuro. Ante una pregunta suya de cuál es mi nombre y apellido, el me respondió, “tú eres el famoso Aurelio, si por mi fuera no trabajarías en una empresa que tuviera más de tres trabajadores”. Su oferta ir a trabajar a un almacén a un pueblo de Murcia, El Palmar, o bien a Badajoz. El mundo se hundió a mis pies ante tal oferta y ante ese ser tan despreciable. Le hago el comentario de que, ante premisas de la empresa, había apalabrado la venta del piso,  su respuesta fue, que ese sería mi problema que la salida de personal la firmaba él y nunca me permitiría trabajar para AHV. Aunque hoy en día ya no tenga rencor por aquella vivencia, no quiero ni tengo necesidad de olvidarlo, porque su nefasta actuación fue una enseñanza de Vida para mí, y ejemplo de lo que no hay que hacer con tus semejantes. Este individuo llegó a ser presidente de Confebask, será normal, en el infierno solo se admite a la malicia.

Pasado un tiempo, una persona de confianza que llegó a conocer y a leer mi expediente socio laboral, me dijo que un tonto a las tres había anotado entre otras lindeces “habla en las asambleas con el EGIN debajo del brazo”. Lo del expediente era muy común, empezaron con el régimen franquista y continuaron con sus maneras policiales.




Quiso que la diosa fortuna, o quizás el reciente espíritu fallecido de mi Ama, que, al salir de la oficina pasara por el pasillo Javier Estébanez. Nos saludamos, hablamos, y como a Lujua le pareció extraño que me conociera, le hizo pasar y Javier a mí me hizo esperar. Después tomando un café, me comentó que el impresentable le había interrogado sobre mi persona y que opinión tenía de mí. Javier, a lo cual siempre le estaré agradecido, le dijo que independientemente de mis ideas políticas, laboralmente y como persona no tenía ninguna queja.

Buscaron entonces una solución, mandarme al almacén de Villabona en Guipúzcoa, bueno no está mal, superaba la primera oferta, seríamos 7 los trabajadores. Para ello me tenía que formar, sobre todo en informática, y mientras pasaba el tiempo que yo me formaba en una academia, mes a mes me iban dando largas, y por lo tanto otra vez crecía la inquietud de mi futuro laboral. Pero no era así, casualidades de la Vida, y que conocí posteriormente por mi situación sindical en Lesaka, había en aquel entonces dos eventuales parientes de unos que habían hecho del sindicato su profesión, aunque todos éramos afiliados ELA, que al ser conocedores de las plazas que había en Villabona, hicieron internamente todo lo posible para que sus parientes fueran al almacén y yo ocupara el puesto de peón  en la planta de Lesaka, lo cual alargaba mi salida de Bizkaia.




Así por ese giro del destino, bendito destino, acabé en Lesaka y no de almacenero en Villabona. Eso sí, con la gratificación de la pérdida anual de un millón de pesetas, quinientos euros mensuales de hoy en día, con la categoría de peón, y con el compromiso por mi parte a Javier Estébanez de que aparcaría temporalmente mi ímpetu defensor de causas perdidas.

Administraban por cuenta propia en aquel entonces la sección sindical de ELA en Lesaka, unos individuos que se asemejaban a Mortadelo y Filemón, con más mando Mortadelo que su paje. Como todos los ruines, administraban el sindicato como un cortijo propio, manejando sobre todo a los trabajadores eventuales que no eran pocos, como mercancía propia. La Dirección de la empresa les dejaba hacer, con pingues beneficios para este par y sus compinches. Personas soberbias y carentes de escrúpulos humanos. De las miserias y de comer de la mano de su amo habían llegado al convencimiento, que, aunque a su hábitat natural les correspondía los oficios destinados a los criados, solo por el mero hecho de compartir con él la misma finca, se querían igualar al dueño. Eran unos Caciques asquerosos de la clase trabajadora.

Por aquel entonces, y hasta que me desengañé, los viernes solía acudir a las concentraciones en favor de los derechos presos que se realizaban en Bera. Un día, sin embargo, uno de este par de trúhanes conocedor de estos hechos, me insinuó que el sindicato no veía con buenos ojos estas presencias mías en el puente, literalmente le mandé a la mierda. A partir de entonces, sería sobre el año 1998, con esta gentuza, palo y a la cabeza.

En agosto del año 2002, y con las elecciones sindicales en ciernes, visto que su situación en ELA era ya inaguantable, estos individuos quisieron dar un golpe sindical, pasándose a otro sindicato de ámbito nacional UGT, queriendo de paso que lo hiciéramos todos los afiliados, en una jugada estratégica propia de cortos mentales. Ahí comenzó su declive personal y mediático, acabando con una patada en el culo, cambio de cromos y olvídame por parte de la Dirección de la Empresa. La causa, un grupo pequeño, pero leales a ELA reorganizamos el sindicato con excelentes resultados. A partir de entonces, los nuevos actores en escena obligaron a los amos del cortijo a diseñar otra estrategia. Y una vez más se cumplió la máxima, de "Roma no paga a traidores". No sé por qué asociación de ideas, pero estos individuos siempre me recuerdan a los requetés de 1936.

Gracias a la situación que se generó en ELA, con la salida de esta cohorte de impresentables, los 24 años que han trascurrido en esta planta, los buenos momentos superan con creces a los malos, destacando los 14 años que dediqué a lo que mejor he sabido hacer, defender los derechos de los trabajadores, siempre con la máxima de dar, sin esperar a recibir nada a cambio.

Tengo claro que el no ser dueños de nuestro destino ni planificar a ciencia nuestro futuro, mi presencia en Lesaka le ha supuesto a más de uno una amargura que les durará hasta el final de sus días, de lo cual me alegro.

Ahora bien, como lo cortés no quita lo valiente, les doy las gracias a los que sin proponérselo me han dado la oportunidad de conocer a unos Amigos, de los que ya no quedan, aquellos, que lo que te dan lo hacen con una sonrisa. Gracias, a Larri, Txema, Xanti, Patxi, pude y puedo cuando coincidimos, ser una persona feliz.

Gracias también porque me dieron la oportunidad de conocer a compañeros como: Edurne, Marivi, Luis Mari, Xabiko, Gil, Javier Arregui, Josu Iriondo,  Andoni Viana, Burgaña, Obeso, Briones, Santiago Ybargaray, Carlos, Imanol, Jon Garmendia, Montxo, Manolo, Félix, Batti, Santi, Andoni Celada, Fernando Santa María, Penas, y muchísimos más.

Gracias especiales a Marisa y Toño, porque nos demostraron con sus actos el verdadero  concepto de la Solidaridad.

Y por encima de todos los agradecimientos a Asun y Lorea que fueron las que me mantuvieron vivo y fueron solidarias con mis convicciones.

Y tengo la necesidad de contarlo, porque existimos mientras alguien nos recuerde.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.

 

 


martes, 15 de septiembre de 2026

 

GACETILLA DE SANTURTZI 1883




El Liberal, 5 de abril de 1883. El lunes, después de celebrarse un juicio entre varios operarios de las Minas ante el juez municipal de Santurce (Vizcaya), recibió tres puñaladas a la misma puerta del juzgado de uno de los testigos que acababan de declarar.

Diario oficial de avisos de Madrid, 29 de abril de 1883. En Santurce ha ocurrido una terrible desgracia. La señora del práctico D. Urbano Macho estaba encendiendo un quinqué de petróleo en el piso bajo de su habitación, cuando se le inflamó el líquido, que se desparramó sobre sus ropas, prendiéndolas fuego.

La infeliz señora salió despavorida en dirección al mar, a donde se arrojó, y de donde la sacaron sin conocimiento, y con tan graves quemaduras en las piernas y en los brazos, que ha fallecido.

La persona fallecida era: Fabiana Algorri Echabarria, bautizada en Santurtzi el 20 de enero de 1857 y que el 28 de mayo de 1877 contrajo matrimonio con Félix Urbano Macho Igareda. Fabiana falleció en Santurtzi, el 23 de abril de 1883. (Datos recogidos de Santurtziko Genealogia Zaleak, SGZ)

El Globo, 20 de mayo de 1883. La catástrofe de Triano. He aquí los detalles acerca de las desgracias ocurridas en el monte de Triano, que nos comunican de Bilbao. La locomotora del ferro-carril de los Alonsos se salió de los rails en un cambio de aguja y cayó desde el puente de la mina San Miguel, rodando al fondo del precipicio, donde la máquina se hizo pedazos.

Iban en ella el maquinista y el fogonero que quedaron muertos en el acto, y el contratista de la mina Esperanza, don Antonio Arribalzaga, vecino de Santurce, quien sufrió muy graves heridas, aunque no se desespera el salvarse.

El Norte, 31 de julio de 1883. Ayuntamiento de Santurce. Remate. El Ayuntamiento de este Concejo ha acordado sacar a público remate por el sistema de pliegos cerrados la construcción del alcantarillado del barrio de Ortuella bajo el plano, presupuesto y condiciones que se hallan de manifiesto en la Secretaria del mismo. El acto de la subasta tendrá lugar el día 5 del próximo Agosto a las 9 de la mañana, para cuya hora deberán haberse presentado las proposiciones, que se ajustarán en un todo al modelo que se inserta a continuación; no admitiéndose ninguna que no lleve los requisitos y no venga acompañado de recibo en que conste haber depositado en Tesorería la cantidad de 300 pesetas, que dejará como garantía. Santurce 29 de Julio de 1883. El Alcalde, Miguel de Uribe.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales