FÁBRICA NUESTRA
SEÑORA DEL CARMEN 1882
La particularidad de esta crónica,
los detalles de la siderurgia propiedad de los hermanos Ibarra “Nuestra Señora
del Carmen” en Baracaldo.
A ocho kilómetros de Bilbao y
cuatro de la desembocadura del Nervión, camino de Santurce en un punto que
ofrece una perspectiva verdaderamente encantadora, cerca de Olaveaga y el valle
de Deusto, con extensos muelles para fondeadero y operaciones de carga y
descarga de grandes vapores, está situada la fábrica de Baracaldo, propiedad de
los señores Ibarra, que por su importancia, por su movimiento extraordinario, por
su organización y sus productos admira y
sorprende, y deja recuerdos imborrables en cuantos la visitan.
Los inmensos talleres donde centenares de obreros ennegrecidos por el humo se consagran al trabajo rudo y penoso de la fundición del hierro; las máquinas que asombran con su mecanismo y aturda con su estrépito; los muelles sobre los ríos Nervión y Galindo, en los cuales cargan y descargan directamente vapores de 2.000 toneladas... todo, en lo que es causa de admiración para los ojos más diferentes y de orgullo para cuantos se interesan por el desarrollo de la industria española, se prestaría a pintar cuadros animadísimos y a hacer útiles consideraciones, si el espacio de que disponemos lo permitiera. No lo consienta y preferimos a fantasear, emitir en estilo telegráfico algunas noticias de esta hermosa fábrica.
Tiene tres altos hornos; diez
fraguas; cuatro trenes de laminar para rails; vigas, cortadillos y flejes; veinte
máquinas de vapor y una fundición para lingote y bronce. Hay tálleres de
calderería, montaje, modelado y carpintería; un gasómetro que alimenta las luces;
laboratorio químico; sala de dibujo; casas para obreros; almacenes varios;
farmacia, hospital de socorro; capilla para el culto católico y grandes
edificios destinados a escuelas, separadas a párvulos, niñas y niños con 150
plazas y en las que se dan también por las noches clases generales a los adultos
con las especiales de dibujo mecánica y música.
Dentro de la fábrica trabajan más de 1.000 obreros. El número de los que se ocupan en la extracción y trasporte de primeras materias, es mucho mayor. Los señores Ibarra tienen un ferrocarril de 14 Kilómetros, desde la fábrica hasta las minas de hierro de Somorrostro.
El Cármen, La Ilustración española y americana, 15 de agosto de 1883
He aquí algunos datos acerca de la producción de esta fábrica:
Fundición: 40.000 toneladas de lingotes, 1.500 piezas
fundidas.
Hierros y aceros: 12.000 toneladas
rails, vigas, cortadillos, hierros comunes, flejes y aceros; 1.000 ejes y
piezas forjadas.
Al entrar en la fábrica por la
puerta de tierra, llama desde luego la atención una magnífica chimenea de 46 metros
de altura y 2 de diámetro interior. Visitamos de cerca los mazos pilones de
vapor, con los cuales vimos comprimir y reducir en un momento a prismas
de pequeña sección enormes bolas de hierro dulce obtenido con el lingote. Las bolas candentes después de comprimidas bajan los martillos pilones se estrían
en los canales de unos cilindros desbastadores que mueve una gran máquina de
vapor, y de ellos salen trasformadas largas barras. En el momento de nuestra
visita se laminaban en uno de los trenes barras cuyas puntas cortaban después en
caliente con una lima de vapor. Otro tren estiraba flejes para arcos de pipería y
en un crucero vimos fabricar el hierro cortado que sirve para la fabricación
de los clavos de herrar. Son notables la destreza y la agilidad de las operaciones
que hacen pasar el hierro por los diferentes canales de los cilindros
laminadores, con una rapidez y una seguridad asombrosa.
El ferrocarril que pone en
comunicación las minas de Somorrostro con la fábrica permite que los trenes
enteros entren por una escalada de cinco metros de altura dentro del mismo
establecimiento y descarguen los minerales y fundentes que aportan directamente
a los depósitos colocando bajo la colada y contiguo a los altos hornos. Todos los transportes interiores de la fábrica
se hacen por vías férreas que cruzan el establecimiento en todos los sentidos
que miden de cuatro y medio a cinco kilómetros de longitud. Muy en breve pasará
por las puertas de la misma fábrica el ferrocarril de Bilbao a Portugalete. El
liberal, 9 de junio de 1882.
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales





















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