viernes, 22 de mayo de 2026

ESCUDOS DE VILLAS VIZCAINAS EN LOS GUARDACAÑOS DE PORTUGALETE


 ESCUDOS DE VILLAS VIZCAINAS EN LOS 

GUARDACAÑOS DE PORTUGALETE


Hace décadas, sin poder concretar la fecha, el ayuntamiento de Portugalete decidió rendir un homenaje hacía algunos de los 21 núcleos   amurallados fundados en Bizkaia en la Edad Media. Estos eran, las Villas de Balmaseda, Bermeo, Bilbao, Durango, Ermua, Guernica, Lanestosa, Lequeitio, Marquina, Ondarroa, Ochandiano, Portugalete, Plencia, Munguía, Villaro, Rigoitia, Larrabezua, Guerricaiz, Miravalles Elorrio y la ciudad de Orduña. Diferenciadas del fuero vizcaíno por los fueros particulares de sus respectivas cartas pueblas.

La forma que en que se realizó este homenaje, fue el que el escudo de parte de estas Villas figurara en los “guardacaños” repartidos principalmente en los edificios del Casco Histórico de la Villa de Portugalete. En la actualidad se pueden encontrar los escudos correspondientes a Bizkaia y a  las Villas de Balmaseda, Orduña, Portugalete, Marquina, y Bermeo o quizás Lequeitio, aquí tengo serías dudas, y quien sabe si hay alguna otra que no he podido localizar.

Así, podemos apreciar el escudo de Bizkaia, en los “guardacaños” instalados en la mayoría de los edificios del Muelle Nuevo, calle Coscojales, calle del Medio, y en la cuesta de calle San Roque. Siendo este escudo, el que cuenta con mayor presencia en Portugalete.

El escudo de la Villa de Orduña, se puede ver en la calle Santa María.

El escudo de la Villa de Portugalete, lo localizamos en parte de la calle San Roque y en General Castaños, en el tramo comprendido entre la Plaza del Cristo y la Cuesta de las Maderas.

El escudo de la Villa de Marquina, en el ayuntamiento de Portugalete se pueden ver dos ejemplares.

Y los escudos de las Villas de Bermeo y Balmaseda, en el casco histórico de Portugalete, con un ejemplar cada uno.

Es muy probable que en su día fueran más de seis las referencias, pero en todo caso, estas no dejan de ser un ejemplo más a tener en cuenta para que se tomen las debidas medidas en pro del mantenimiento y conservación de nuestro Patrimonio Histórico Cultural. 

Agradecer a Jon, Santurtzi Historian Zehar, porque con su estimable colaboración y a sus conocimientos de heráldica, he llegado a hilvanar este artículo.


La Villa de Balmaseda, fue la primera Villa de Bizkaia, capital de Las Encartaciones y puerta de Euskadi con Castilla y León, ha sido siempre un lugar de acogida y tránsito para todos los que deseando vivir y mejorar su estatus social, recogieron sus enseres y trasladaron su residencia a esta zona Encartada de la vega del Cadagua o Salcedón.

A pesar de que los primeros restos de huellas de vida humana se daten en la prehistoria, el título de Villa se le fue dotado el 24 de enero de 1199 por don Lope Sánchez de Mena, señor de Bortedo, que le entrega el Fuero de Logroño, siendo la primera villa fundada en el Señorío de Bizkaia. Las razones para la fundación de la Villa fueron fundamentalmente el buen emplazamiento para la construcción de una ciudad fortificada entre las montañas y el río y las favorables rutas comerciales entre Castilla y Vizcaya debido a la existencia de la antigua calzada romana.

Entrada la Edad Media, Balmaseda se convirtió en plaza comercial y en el principal punto aduanero del Reino de Castilla en la zona cantábrica. Parece que fue Juan II quien estableció en Balmaseda lo que se dio en llamar "puerto seco", aduana recaudatoria de los diezmos que producía el tráfico marítimo entre Castilla y los puertos del Cantábrico, Laredo, Castro Urdiales o Bilbao. Balmaseda, Orduña y Vitoria constituían los tres "puertos secos" del área.


La Villa de Orduña, no fue fundada como Villa hasta 1229, cuando don Lope Díaz de Haro, sexto Señor de Vizcaya le otorgó carta puebla. Desde su fundación queda en evidencia su importancia como enclave estratégico comercial, sobre todo como paso obligado en las transacciones castellanas con el norte de Europa que tenían como objeto la lana de Castilla. Este hecho hace que en 1467 sea reconocida con el título de ciudad del Señorío de Vizcaya, como consta en cédula real de Enrique IV.

La primera referencia escrita, que encontramos en las crónicas de Alfonso III, se remonta al siglo VIII, en el reinado de Alfonso I el Católico. Anteriores a las referencias escritas son los restos prehistóricos descubiertos en la zona y que datan de la época Neolítico- Bronce (2000- 400 a. C.). Dichos restos son conocidos hoy día como Dolmen de las Campas de la Choza.
Los siglos XVI y XVII, a pesar de que en 1535 un gran incendio destruyó prácticamente la ciudad, fueron especialmente importantes en el desarrollo económico de Orduña .


La Villa de Portugalete, fue fundada en 1322 por D.ª María Díaz de Haro sobre una  carta puebla documentada ya siglos antes, integrada en las Encartaciones y habitada por gentes de mar asentadas al abrigo de su puerto natural.
La fundación, cuya carta puebla firmada por Dª María se perdió años más tarde, fue ratificada en 1432, mediante el Privilegio de Confirmación por Juan II de Castilla, documento que sí ha llegado a nuestros días. En ambos documentos se otorgaba a los vecinos una serie de beneficios sobre el comercio y transporte de mercaderías, principalmente lana y hierro, así como sobre la actividad pesquera.
A finales del siglo XIV comienza las guerras banderizas, que marcaron el siglo XIV y XV en el País Vasco. En estas guerras cabe destacar, en cuanto a la nobleza jarrillera, la intervención de los Salazar, quienes erigieron la casa-torre que lleva su nombre a finales del siglo XV. En 1483 visitó la villa la Reina Isabel la Católica. Quiso la reina con su presencia invitar a la paz y concordia a los bandos y linajes que mantenían rivalidades desde mucho tiempo atrás, aparte de confirmar el Fuero de Portugalete.
En 1492 se construyó la Iglesia de Santa María. La construcción de la torre se inició en 1691. Hubo de ser reconstruida tras su destrucción en la última guerra carlista (1.874).
El puerto de Portugalete fue desde finales de la Edad Media el lugar de salida de la lana castellana hacia Flandes, como antepuerto de Bilbao que era. No obstante Bilbao, a partir del siglo XVI, apoyándose en el poder de la monarquía, le fue arrebatando este monopolio comercial.
En 1614 se construyó el Convento de Santa Clara, actualmente Centro Cultural de la Villa al ser adquirido por el ayuntamiento en 1987.



La Villa de Marquina. En el siglo XIV, año 1.355, el Infante Don Tello, Señor de Vizcaya e hijo de Alfonso XI de Castilla fundó la Villa de Villaviciosa de Marquina, villa que debió su nombre a ser marca o frontera con Gipuzkoa. Fue fundada a petición de los vecinos de la Merindad para defenderse de las agresiones de las poderosas familias guipuzcoanas. A ella acudirían a acogerse numerosos hidalgos rurales temerosos de las incursiones armadas de los banderizos.
El término municipal de Markina-Xemein engloba dos entidades de población: la villa de Markina y la anteiglesia de Xemein. Desde el año 1969 quedaba incluido en el mismo término municipal la anteiglesia de Zenarruza con su puebla de Bolibar, anteiglesia que obtuvo la desanexión de Markina-Xemein el día 1 de enero de 2.005.

Tras la fundación de la villa no faltaron pleitos y controversias con las anteiglesias vecinas de Xemein y Etxebarria, pleitos ocasionados por motivos jurisdiccionales que finalizaron en el siglo XVII.







La Villa de Bermeo. La noticia documental más antigua de Bermeo es la consignada en la donación que hicieron el primer Señor de Bizkaia, Iñigo López “Ezquerra” y su esposa Dña. Toda, de heredades en San Juan de Gaztelugatxe, Bakio y Bermeo al monasterio de San Juan de la Peña. Años más tarde, en 1082, vuelve a citarse el nombre de Bermeo en la donación que hicieron Don Lope Iñiguez, segundo Señor, y su esposa Doña tecla, al Monasterio de San Millán de la Cogolla, de la Iglesia de “Sancti Michaelis Arcangeli in Portu de Vermelio”. Estos documentos hablan de la antigüedad de Bermeo, aunque podría remontarse a épocas muy anteriores.
Le dio Fuero de Logroño y título de Villa D. Lope Díaz de Haro, Señor de Bizkaia, y aunque el documento no tenía fecha, sin duda fue expedido el año 1239. el Rey D. Alfonso El Sabio hallándose en el cerco del castillo de Unzueta del Valle de Orozko, el 12 de agosto de 1277 confirmó este privilegio. Posteriormente, el 18 de marzo de 1285, el octavo Señor de Bizkaia D. Lope Díaz de Haro amplió y mejoró sus términos. Lo mismo hizo el Conde de Bizkaia, D. Tello, por privilegio expedido el 25 de abril de 1366.

Varios Reyes castellanos confirmaron los Fueros y Privilegios de la Villa en la Iglesia Juradera de Santa Eufemia. Entre ellos D. Fernando el Católico el 31 de julio de 1476, confirmó a Bermeo la titulación de “Cabeza de Bizkaia” por privilegio expedido en dicha fecha. Tal título ya lo venía ejerciendo la Villa desde bastante antes. Esta distinción la ha venido ostentado con toda legitimidad y merecimiento hasta el año 1602, en el que fue arrebatada tras duro y largo pleito impuesto interpuesto por los próceres que gobernaban Bilbao y otras instituciones de Bizkaia, que no se resignaron a que, ni siquiera de forma simbólica, siguiera nuestra Villa ostentando tal distinción.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.








jueves, 21 de mayo de 2026

 

COLUMNAS Y VIGAS DE FUNDICIÓN EN PORTUGALETE



(Patrimonio del hierro en Bizkaia: el legado de la industrialización en la arquitectura y la ingeniería). País Vasco, España (País Vasco, España). Joaquín Cárcamo Martínez

Del trabajo anterior aprovecho las siguientes líneas, si bien, quiero recordar que no solamente en Bilbao podemos encontrar edificios cuyo soporte son columnas de hierro, puesto que, en Portugalete, en su Casco Histórico, (principalmente en la calle Del Medio), bien visibles se encuentran en más de una docena de edificios, lo que representa una muestra más de la acumulación del valor patrimonial de la que dispone la Villa. Las fotografías fueron realizadas en los años 2018-2019 y varios de los comercios que aperecen en ellas hace tiempo que sus escaparates lucen vacios.

“A partir de las últimas décadas del siglo XVIII (y hasta que, a lo largo de las primeras del XX, la utilización del hormigón armado en las estructuras de los edificios se fue generalizando) la mayor innovación en los sistemas constructivos vino de la mano del empleo del hierro en un intento de limitar los incendios. En las cubiertas de los grandes espacios, planas, cúpulas o bóvedas, utilizando tanto fundición como hierro forjado y en las fábricas inglesas introduciendo primeras estructuras formadas con columnas y pequeñas vigas de fundición en el interior manteniendo las fachadas tradicionales de piedra o ladrillo para, más tarde, incorpora perfiles laminados en vigas y forjados y, en Estados Unidos (siguiendo el ejemplo de Bordagus en 1849 en el SoHo neoyorquino) con la sustitución de las fachadas de fábrica por sistemas modulares de soportes y vigas de fundición.


En Bizkaia, sobre todo en el casco urbano de Bilbao, el uso del hierro quedó casi siempre limitado (salvo en algún caso excepcional como en el edificio de la calle La Torre adyacente a la antigua Bolsa) a las plantas bajas de los edificios y, en ocasiones, tan solo a los vanos de la fachada principal en el frente de las lonjas comerciales. Esta utilización se dio tanto en las edificaciones del nuevo ensanche como en las renovaciones que se efectuaban en el casco histórico. Como han estudiado las historiadoras del arte A. Apraiz y A. Martínez, unas cuantas empresas fundidoras de la villa y la ría se repartían la elaboración de las columnas, tal y como aparece en las inscripciones que hoy cualquier paseante atento puede aún leer:

Santa Ana de Bolueta, Fundiciones José del Hierro, Talleres de Zorroza, Sagarduy e Hijos, J. La Esperanza, Abando y Cía., Fundición de hierro José Aramburu, SA Aurrera, etc. Las vigas las laminadas de importación serán sustituidas a partir de los años ochenta por las procedentes de las factorías de la ría, como Altos Hornos de Bilbao”.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



































Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

martes, 19 de mayo de 2026

 

GACETILLA DE SANTURTZI 1873




El Correo vascongado, 25 de mayo 1873. Próximo al barrio de Nocedal del pueblo de Santurce, apareció ayer mañana, con el cuello cortado casi completamente; y horriblemente mutilado el cadáver de un hombre, que a juzgar por su fisonomía debía ser joven de unos veinte y tantos años. La autoridad entiende ya en la correspondiente causa, por la que se encuentran dos presos o detenidos.

El Correo vascongado, 7 de junio 1873. Antes de anoche se presentaron en el barrio del Villar, inmediato a Santurce, seis hombres armados pertenecientes a la disuelta partida de D. Cecilio penetra ron en cusa de D. Justo Salcedo, y después de haber cenado opíparamente, amarraron a este y a su anciana madre, golpeando a ambos bárbaramente, basta el extremo de que se tema por la vida de esta. No contento con haber robado a Salcedo once mil reales, le obligaron a que les condujera a casa de su convecino Pedro Mendicote, a quien apalearon también, así como a su esposa, robándole además una pequeña suma que hubo a la mano. 

El Correo vascongado, 11 de julio 1873. Ayer tarde al pasar la barra una lancha bonitera con las dos velas largas fue sacudida por un fuerte golpe de mar que la hizo tumbar quedando los ocho hombres que la tripulaban a merced de la corriente y olas, asidos a la misma lancha que se encontraba entre dos aguas. Pudieron salvarse gracias al arrojo y prontitud con que fueron auxiliados por dos lauchas de la cofradía de Santurce, dirigida una por el joven patrón D. Manuel Goyarzu, y la otra por el piloto mayor, Simón Sampelayo. A pesar de los esfuerzos que hicieron también después de salvar los ocho náufragos para salvar la lancha, no pudieron conseguir lo a causa de habérseles roto cuatro veces el remolque que a la misma dieron.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales