martes, 10 de febrero de 2026

 

TAL DÍA COMO HOY

 


El que esto escribe, Aureliano Gutiérrez Martín de Vidales, en un principio quisieron que llevara el nombre de mi abuelo León Aureliano, pero parece ser que una vez en el registro civil  no se atrevieron a tanto, o que al funcionario de turno no le viniera en gana. Si tengo que decir que durante los siglos XIX  y XX la saga de los Gutiérrez tanto en Santurtzi como en Portugalete ha estado acompañado por un varón de nombre Aurelio-Aureliano, y yo tengo el triste honor de ser el último con tal nombre. 

Nací en Abatxolo-Portugalete el 10 de febrero de 1955 y según cuenta mi ama; una vez fregada y recogida la cocina, a media tarde de ese día y estando sola en casa fue cuando sintió los dolores del parto. Mi aita Patricio, estaría trabajando en AHV o quizás pescando, mis hermanas y hermanos en la escuela o trabajando, a saber. Pero como ella bien decía, para un parto con una persona basta, y a ser posible que sea la madre del futuro vástago.



En los dolores definitivos Vicenta Martín de Vidales Millas, está claro que es mi ama, y una vez acostada, desde la cama comenzó a golpear con el mango de una escoba el suelo de la habitación para que la asistiera la vecina del piso inferior, gritando ¡Anselma, Anselma, que viene, que viene!, y cuando apareció Anselma en la habitación, le preguntó ¿ Vicenta, ya viene, ya viene?, y mi ama la contestó ¡Ya ha venido!. Y ahí me planté yo hermoso entre dos mujeres. (No llegué a conocer a ninguno de mis dos abuelos y solo a una abuela, a la que visité de niño una única vez en Mora-Toledo. Así que las propinas y alabanzas me las dedico a mi mismo.)

Fue un parto casero, como los de antaño, antes de la epidural y las clínicas de pago, y mucho antes de los beneficios de los 10 días de permiso retribuido. Entonces parir y trabajar era parejo. Nací en una casa humilde, donde el Pelargón brillaba por su ausencia por ser la leche materna nuestro alimento natural, y viví en un barrio regentado por personas maravillosas, donde el cariño y la solidaridad se regalaba en todas las viviendas y vecindad.

Fui el séptimo parto, 23 meses despúes nacería Arantza, la benjamina de la familia, entonces Vicenta contaba con 43 años y Patricio con 48, una edad que recomendaba abandonar los deportes de contacto. A estos ocho hermanos hay que añadir los de Araceli, Antontxu y Migulín, los tres hijos de mi aita de su matrimonio anterior con Felipa Aguado Bastida. Total once hermanos, yo el décimo y puedo asegurar que ese bien tan preciado como es el pan jamás faltó encima de la mesa.



De aquella casa donde nací y hoy solo queda un solar en la calle La Colina, anteriormente 2ª travesía de Abatxolo,  número 9, segundo izquierda, sin luz en el portal; conservo el recuerdo del miedo que de pequeño tenía a la oscuridad, aquella  cocina inclinada, la maqueta de un barco de pesca en la entrada; me viene a la memoria  mi difunta hermana Ascensión limpiando la cocina coincidiendo con el regreso de la escuela, la onza de chocolate con pan, la merienda de pan con aceite y azúcar, los bocadillos de morcilla, mi tío Antonio y su perro Sultán, la cama turca, las cucarachas en la carbonera, la palangana donde nos lavaban, el miedo a meter la cabeza en el agua, el temor a comer berza, coliflor o habas, la tortilla de patatas en la cena salvo los sábados y domingos que era el turno de huevos con patatas fritas…

Y aquí estoy para recordar esta efeméride porque la Vida Pasa y el primer acto de nuestra vida jamás lo debemos de olvidar.

Posdata: Si has llegado hasta aquí, me doy por bien felicitado, pero si crees conveniente añadir alguna cosa más no dudes en hacerlo. Atiendo y recibo las 24 horas del día. También recibimos paquetes u otras dádivas en el mismo horario y dirección, porque en mi corazón y en nuestro congelador siempre habrá un espacio para ti.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

lunes, 9 de febrero de 2026

 

PAPELERAS SIN ARTE EN LAS PLAYAS DE BENIDORM



Particularmente me identifico positivamente con el arte urbano manifestado principalmente en las obras artísticas que podemos encontrar en los murales de la franca mayoría de pueblos y ciudades. Pero lo visto en las papeleras sitas en la playa de Poniente en Benidorm, mobiliario urbano, en mi opinión dista mucho de la definición de arte urbano, sino más bien todo lo contrario y salvo honrosas excepciónes.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales




















domingo, 8 de febrero de 2026

 

MANZANA DE CASAS MUELLE NUEVO PORTUGALETE 



Toma general de Portugalete desde Las Arenas obtenida por Carlos Monney. En el centro de la imagen, un vapor remonta la ría de Bilbao cruzándose con una embarcación a remo que se dirige al Abra mientras varias personas miran al fotógrafo.Entre 1872-1874. AHFB, HISTORICAF AL0011/0078.

Lo que vino después, es que esta manzana de casas en la que está incluida la casa de Manuel Calvo Aguirre, el Hotel de Portugalete, fue parcialmente destruida por las fuerzas carlistas en su ímpetu por tomar Portugalete.

"Las casas tendidas en el muelle viejo, acribilladas de agujeros de balas de cañón y fusilería, rotos todos los cristales, hechas astillas las maderas de puertas y balcones. Pero lo que causa mayor dolor es la vista de la hermosa barriada de casas construidas en el muelle nuevo, de las cuales no han quedado más que las paredes escuetas". El Orden, 6 mayo 1874.

"Inmediatamente de haber acabado el 1 de mayo de mayo de 1874 el sitio a Portugalete por parte de los carlistas, y bajo mandato de José Gorostiza Casal, uno de los socios de la Sociedad Ybarra y Cía., se dispuso a reparar las cuatro casas dañadas de la quinta manzana del Muelle Nuevo que eran de su administración". AHFB, Ybarra, 2331/ 004. Trabajos que eran supervisados y gestionados por Pedro Icaza.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

sábado, 7 de febrero de 2026

 

LA VELETA DE MENDÍVIL-MENDIBIL



Una de las distracciones que uno encuentra en esta nueva etapa alavesa es visitar caminando los pueblos situados alrededor de la capital Gasteiz. En la mayoría de las ocasiones acompañado de Iñaki y Raúl con los que por cierto es muy ameno compartir esos ratos. Y en estas visitas prestamos especial atención a las torres de las iglesias y a su veleta si allí la hubiera, y si tienen en uno de sus muros un punto geodésico mejor si cabe.

En una ocasión que nos acercamos al pueblo de Mendibil, visitamos la iglesia de Santiago. La veleta de la torre no está completa, pero en su interior es digno de apreciar sus dos pilas bautismales y la carraca del siglo XIX restaurada por los vecinos en el año 2023.



Pero en Mendibil, si hay algo que nos llamó poderosamente la atención es la veleta colocada en una casa particular en cuyo diseño la figura de Celedón aparece acompañada, y así lo considero yo, con las torres de la catedral Santa María y de las iglesias: San Miguel, San Pedro y San Vicente de Gasteiz.

De toda la colección que tengo de veletas, sin ningún género de dudas esta veleta contiene el diseño más original. Una hermosa obra de arte.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.










                                                 Torre de la  iglesia Santiago de Mendibil

jueves, 5 de febrero de 2026

 

Fundación de los Astilleros del Nervión en 1888


Martínez Rivas y Chavarri, dos familias, dos apellidos enfrentados en el siglo XIX en lo político y en lo económico, en esta ocasión con la Sociedad Martínez Rivas-Palmer como ganadora. 

"Las Cortes españolas aprobaron, y la reina María Cristina sancionó con su firma, el 12 de enero de 1887, una ley para renovar la escuadra naval de la nación, equipándola con nuevos tiempos de buques y armamento moderno, cuya fabricación podía estimular a la industria siderúrgica y naval españolas, en todo aquello que estas empresas pudieran, y, en caso contrario adquirir en el extranjero lo que no se fabricase en España, tanto en los arsenales militares como en la industria privada. Se encomendaba al centro técnico, facultativo y consultivo de la Armada, el estudio de este programa de construcciones navales, a desarrollar en cuatro años con un crédito anual de 19 millones de pesetas.

Dicho centro técnico emitió su informe y el R. D. de 13 de octubre de dicho año 87, dispuso la construcción de tres cruceros de 4.800 Tns.; más seis buques de combate de 7.000 Tns. acorazados y armados con torpedos y cañones, valorado, cada buque en 12 millones de pesetas. Más otros cuatro torpederos, tipo «Ariete» y otros veinte de 60 a 70 Tns. El 28 de diciembre de 1887 se publicó el R. D. convocando el concurso público de tres cruceros de faja blindada y tres cañoneros torpederos. (Almirante Oquendo, Vizcaya y María Teresa).





El concurso abierto a fines del año 87 daba un plazo de presentación de propuestas para la construcción de los nuevos cruceros, hasta fines del mes de marzo de 1888. Desde Vizcaya se formalizaron tres propuestas que fueron las siguientes: la de la Sociedad «Martínez-Rivas-Palmer», que sería la ganadora; la formada por la empresa «La Vizcaya», de los Chávarri, asociados con la «Societé des Chantiers et Attliers de la Gironde y del Creuzot», con participación de «La Maquinista Terrestre y Naval», de Barcelona; y en tercer lugar, la sociedad compuesta por «Murrieta y Cía.» (representada en Bilbao por don Pedro Galíndez), la Cía. de Construcciones Navales y Armamentos, presidida por el marqués de Wartington (ex ministro británico), más Mr. Boids y otros, entre ellos el señor Vitoria, de Bilbao. Con la sociedad de los Chávarri, intervenían, además de los citados, los señores White y Portilla, de Sevilla.

Junto a estos concursantes de la ría de Bilbao, estaban otros de la bahía de Cádiz, que fueron los principales aspirantes a tan sustanciosos contratos estatales. La citada comisión, o centro técnico de la Armada, fue la que examinó cuidadosamente cada una de las propuestas, inclinándose por la presentada por la Sociedad Martínez de las Rivas-Palmer, de Bilbao, tal y como se formalizó por R. O. de 13 de septiembre de 1888, adjudicando a tal empresa, la construcción de tres cruceros de faja blindada, con su maquinaria correspondiente.

El capital de estos Astilleros del Nervión fue de 30 millones de pesetas, en 60.000 acciones de 500 pesetas cada una, suscritas por la familia Martínez Rivas. El socio inglés fue Mr. Charles Palmer, con astilleros y factoras en Jarowon-Tyne (Newcastle). Artículo de Manuel Basas y publicado en El Correo, 29 de mayo de 1988".

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

martes, 3 de febrero de 2026

 

 GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1873

Con esta entrada comienzo a modo de crónica la publicación de aquellas noticias de prensa que a mi parecer merecen atención y que están relacionadas con Santurtzi y la 3ª guerra carlista, las cuales pretendo publicar al menos una cada  semana.

El Tiempo, 9 de agosto 1873El autor de la proeza de quemar el registro civil en Santurce es un muchacho apellidado Mathurin, hijo de un súbdito francés, establecido en Bilbao. Dícese que fue luego herido y se halla en Portugalete.

El Pensamiento español, 9 de setiembre 1873. Una compañía carlista recogió uno de estos últimos días todas las amarras de las lanchas que había en Santurce, y cargándolas en un carro, se alejó.

El Pensamiento español, 18 de octubre 1873. Los carlistas han elegido un nuevo punto más avanzado para hostilizar a los vapores que vienen a esta villa. Hacen ahora fuego además de en todo el trayecto de la ría, desde el Campo Grande entre Portugalete y Santurce, al entrar las embarcaciones en el peligroso paso de la barra.

El vapor-correo ha llegado esta mañana hecho una criba, la chimenea no tiene un palmo sano.

La Nación, 25 de octubre 1873. Amenazado de muerte por los carlistas, el piloto mayor de barra, Sr. Sampelayo, ha tenido que abandonar Santurce.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

domingo, 1 de febrero de 2026

  ¡LAPICEROS DEL MUNDO, UNÍOS!

VICENTE RUIZ FERNÁNDEZ

En el periódico Mundo Obrero, del artista dibujante de Portugalete, Vicente Ruiz Fernández, y bajo el título ¡lapiceros del mundo, uníos! periódicamente se vienen publicando parte de sus dibujos, a través de los cuales Vicente, acompañado de Hati y Andrés, nos relata su visión crítica de diferentes acontecimientos relacionados con nuestro entorno local y global.

Estas son sus aportaciones del mes de enero de 2026.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales