sábado, 4 de julio de 2026

 

FÁBRICA NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 1882

La particularidad de esta crónica, los detalles de la siderurgia propiedad de los hermanos Ibarra “Nuestra Señora del Carmen” en Baracaldo.

A ocho kilómetros de Bilbao y cuatro de la desembocadura del Nervión, camino de Santurce en un punto que ofrece una perspectiva verdaderamente encantadora, cerca de Olaveaga y el valle de Deusto, con extensos muelles para fondeadero y operaciones de carga y descarga de grandes vapores, está situada la fábrica de Baracaldo, propiedad de los señores Ibarra, que por su importancia, por su movimiento extraordinario, por su organización y sus productos admira  y sorprende, y deja recuerdos imborrables en cuantos la visitan.

                                                    Ilustración Española y americana, año 1887

Los inmensos talleres donde centenares de obreros ennegrecidos por el humo se consagran al trabajo rudo y penoso de la fundición del hierro; las máquinas que asombran con su mecanismo y aturda con su estrépito; los muelles sobre los ríos Nervión y Galindo, en los cuales cargan y descargan directamente vapores de 2.000 toneladas... todo, en lo que es causa de admiración para los ojos más diferentes y de orgullo para cuantos se interesan por el desarrollo de la industria española, se prestaría a pintar cuadros animadísimos y a hacer útiles consideraciones, si el espacio de que disponemos lo permitiera. No lo consienta y preferimos a fantasear, emitir en estilo telegráfico algunas noticias de esta hermosa fábrica.

Tiene tres altos hornos; diez fraguas; cuatro trenes de laminar para rails; vigas, cortadillos y flejes; veinte máquinas de vapor y una fundición para lingote y bronce. Hay tálleres de calderería, montaje, modelado y carpintería; un gasómetro que alimenta las luces; laboratorio químico; sala de dibujo; casas para obreros; almacenes varios; farmacia, hospital de socorro; capilla para el culto católico y grandes edificios destinados a escuelas, separadas a párvulos, niñas y niños con 150 plazas y en las que se dan también por las noches clases generales a los adultos con las especiales de dibujo mecánica y música.

Dentro de la fábrica trabajan más de 1.000 obreros. El número de los que se ocupan en la extracción y trasporte de primeras materias, es mucho mayor. Los señores Ibarra tienen un ferrocarril de 14 Kilómetros, desde la fábrica hasta las minas de hierro de Somorrostro.


            El Cármen, La Ilustración española y americana, 15 de agosto de 1883

He aquí algunos datos acerca de la producción de esta fábrica:

Fundición:  40.000 toneladas de lingotes, 1.500 piezas fundidas.

Hierros y aceros: 12.000 toneladas rails, vigas, cortadillos, hierros comunes, flejes y aceros; 1.000 ejes y piezas forjadas.

Al entrar en la fábrica por la puerta de tierra, llama desde luego la atención una magnífica chimenea de 46 metros de altura y 2 de diámetro interior. Visitamos de cerca los mazos pilones de vapor, con los cuales vimos comprimir y reducir en un momento a prismas de pequeña sección enormes bolas de hierro dulce obtenido con el lingote. Las bolas candentes después de comprimidas bajan los martillos pilones se estrían en los canales de unos cilindros desbastadores que mueve una gran máquina de vapor, y de ellos salen trasformadas largas barras. En el momento de nuestra visita se laminaban en uno de los trenes barras cuyas puntas cortaban después en caliente con una lima de vapor. Otro tren estiraba flejes para arcos de pipería y en un crucero vimos fabricar el hierro cortado que sirve para la fabricación de los clavos de herrar. Son notables la destreza y la agilidad de las operaciones que hacen pasar el hierro por los diferentes canales de los cilindros laminadores, con una rapidez y una seguridad asombrosa.

El ferrocarril que pone en comunicación las minas de Somorrostro con la fábrica permite que los trenes enteros entren por una escalada de cinco metros de altura dentro del mismo establecimiento y descarguen los minerales y fundentes que aportan directamente a los depósitos colocando bajo la colada y contiguo a los altos hornos.  Todos los transportes interiores de la fábrica se hacen por vías férreas que cruzan el establecimiento en todos los sentidos que miden de cuatro y medio a cinco kilómetros de longitud. Muy en breve pasará por las puertas de la misma fábrica el ferrocarril de Bilbao a Portugalete. El liberal, 9 de junio de 1882.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


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