NINGUNA VIDA ES EN VANO
Autor, Vicente Ruíz Fernández
Escribe Elvira Lindo que ninguna vida es en vano, pero que la muerte de Maricarmen debiera señalar a todos aquellos que no tuvieron la mínima piedad con una anciana que salió de su casa con los ojos asustados de quien ve próximo el final, debiera pesar sobre los hombros de quienes no supieron ver en esa mirada a un ser vulnerable, enfermo en su último aliento de vida. Esta debiera ser la culpa que cualquier persona decente tendría que sentir cuando ha hecho daño. Pero no estoy segura de que sean capaces. Al menos sería esperable que mañana, por un día, guarden el silencio que se le deben a los muertos.
Y lo anterior me sirve para denunciar la muerte del vecino de Santurtzi Ander Sáenz, porque ya están tardando en reconocer su culpa y falta de piedad los causantes de su muerte que como la de Maricarmen bien se pudo haber evitado.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


