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sábado, 14 de febrero de 2026
LAVADEROS DE SANTURTZI VILLAR-KABIEZES
jueves, 12 de febrero de 2026
GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1873
El Pensamiento español, 7 de noviembre
de 1873. La goleta de guerra Consuelo al dirigirse a esta ría
ayer mañana, se detuvo en el abra y durante un rato disparo granadas sobre
Santurce nido de carlistas desde hace algún tiempo. El vapor Gaditano salió
también con el mismo objeto.
El Pensamiento español y La
esperanza, 10 de noviembre de 1873. Los carlistas han desenterrado
unos cañones viejos de hierro que estaban abandonados en el castillo de
Santurce, y auxiliados por Patero, el marino pasado creen que los
podrán habilitar.
En el espacioso portal de una
casa contigua a la cadena de Cabieces, cerca de Portugalete, por el lado de
Santurce, es donde tienen los carlistas el cañón desenterrado en este último punto,
tendido en tierra y muy estropeado. Algunos facciosos y mujeres, con calderas
de agua caliente se ocupaban de limpiarlo por dentro y por fuera.
El Pensamiento español, 11 de noviembre
de 1873. El cañón que desenterraron los carlistas en Santurce, lo han
conducido a la venta del Gallo, en Sestao. Está montado sobre
algunas perchas que hacen las veces de cureña, pues que no tiene muñones. Los carlistas en la baja marea, cuando no temen la
presencia de algún buque de guerra, pasan con frecuencia de Santurce a Algorta
en botes. Anteayer al ver algunos de estos la goleta Buenaventura, les
hizo varios disparos de granada.
La Igualdad, 23 de noviembre de 1873. Un
cura faccioso condenó el 18 a una mujer de Santurce a ser emplumada, por
el grave delito de haberla visto en un baile.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
miércoles, 11 de febrero de 2026
FAMILIA
GRACIA BAMALA
LA GUERRA
QUE SOLO UNOS PERDIERON
Para el
escritor y chantajista Pérez-Reverte la guerra la perdimos todos y ese
era el título de sus fracasadas jornadas sobre la Guerra Civil, y la realidad fue
bien otra, la guerra la perdieron los que fueron masacrados por la aviación rebelde
a la República. Este relato es una muestra de ello:
"Hay mucho invierno en esta foto
de febrero de 1939, en esas miradas que conmueven las entrañas de las montañas.
El hombre que encabeza la marcha es Mariano Gracia, llevando de la mano a su
hija Alicia, que aún no ha cumplido los 8 años. Detrás van los otros dos hijos
de Mariano. El más pequeño, Amadeo, acaba de cumplir 4 años. Si se fijan verán
que le falta un pie. El mayor, Antonio, tiene 12 años.
Al pequeño Amadeo le ayuda a
caminar un hombre al que también le falta un pie. No forma parte de la familia.
O sí. Forma parte de algo más grande, la fraternidad humana, ese torrente
sanguíneo que desborda cuerpos y borra las líneas de los mapas. Se llama Thomas
Coll, vecino francés de Prats de Molló amputado en la carnicería de la I Guerra
Mundial. Ha decidido ayudarles a pasar por el Coll d'Ares y hacer lo imposible
para evitar que los gendarmes los separen como hacen con todas las familias.
El camino que lleva recorrido la
familia Gracia Bamala empieza en Monzón, en el valle del Cinca. Allí se casaron
Mariano Gracia, obrero en Azucarera Española, y Pilar Bamala, costurera. Allí
nacieron Antonio, Alicia y Amadeo. Allí celebraron la llegada de la II
República y allí la defendieron en julio del 36.
Mariano Gracia participa en la
colectivización de Azucarera Española y, entre otras cosas, es el encargado de
hacer sonar la sirena de la fábrica en caso de bombardeo. La sirena sonará el
20 de noviembre de 1937. Pilar Bamala, con sus hijos y cientos de vecinos,
salen corriendo hacia el campo para no ser sepultados bajo escombros. Antonio
vuelve a media carrera a casa para coger el dedal que ha olvidado su madre. A
veces, la suerte cabe en un dedal.
Los pilotos fascistas se lanzan
en picado sobre los civiles que corren por el campo intentando ponerse a salvo.
Caen las bombas. Pilar se echa sobre su pequeño Amadeo para protegerlo con su
cuerpo. Una vecina hace lo mismo sobre Alicia. La metralla se lleva la pierna
de Alicia y el pie de Amadeo. La metralla se lleva la vida de la vecina que
protege a Amadeo y revienta el vientre de Pilar, que tardará dos semanas en
morir entre atroces dolores.
Mariano se fue con sus tres hijos
a Barcelona y pudo ingresarlos en un centro de recuperación en La Garriga
mientras él trabajaba de jardinero. Supo que los fascistas ocupaban Monzón en
marzo de 1938, pero al menos estaban juntos. Y juntos se vieron inmersos en la
Retirada, a pie, hacia Ripoll, Camprodón y finalmente Coll d'Ares. A media
subida recibe noticias sobre las separaciones de familias al cruzar la frontera
y se refugia en una cabaña de pastores, aturdido. Hasta esa cabaña se acerca
Thomas Coll, decidido a ayudarles a pasar y hacer lo imposible para evitar que
los gendarmes los separen. Pese a sus esfuerzos y los del alcalde y el médico
de Prats de Molló, no lo conseguirá.
Los tres niños serán llevados al
castillo refugio de Caussade y el padre, internado en un campo de
concentración, tardará poco más de un año en morir enfermo de pena.
Antonio, Alicia y Amadeo fueron
enviados de vuelta a Monzón, con sus abuelos. A Antonio lo pusieron a trabajar
y Alicia y Amadeo acabaron pasando 12 años en el orfelinato del Auxilio Social
sometidos a un régimen de hambre y piojos. Ese era el Régimen franquista para
los vencidos. Un régimen que provoca anemia en la memoria de muchos.
'No. Yo no puedo, aunque quiera,
perdonar, ni olvidar. Perdonar, ¿por qué? ¿Acaso han pedido alguna vez perdón
ellos? No odio, aunque sí odié; no quiero revanchas, aunque en otro tiempo las
deseé. No me importa lo que piensen, no siento rencor alguno, ni alegría, ni
nada hacia ellos, simplemente un profundo y absoluto desprecio".
Relato de Amadeo Gracia Bamala, prestado de una publicación de Toni Álvaro.
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales
martes, 10 de febrero de 2026
TAL
DÍA COMO HOY
El que esto escribe, Aureliano Gutiérrez Martín de Vidales, en un principio quisieron que llevara el nombre de mi abuelo León Aureliano, pero parece ser que una vez en el registro civil no se atrevieron a tanto, o que al funcionario de turno no le viniera en gana. Si tengo que decir que durante los siglos XIX y XX la saga de los Gutiérrez tanto en Santurtzi como en Portugalete ha estado acompañado por un varón de nombre Aurelio-Aureliano, y yo tengo el triste honor de ser el último con tal nombre.
Nací en Abatxolo-Portugalete el 10 de febrero de 1955 y según cuenta mi ama; una vez fregada y recogida la cocina, a media tarde de ese día y estando sola en casa fue cuando sintió los dolores del parto. Mi aita Patricio, estaría trabajando en AHV o quizás pescando, mis hermanas y hermanos en la escuela o trabajando, a saber. Pero como ella bien decía, para un parto con una persona basta, y a ser posible que sea la madre del futuro vástago.
En los dolores definitivos Vicenta Martín de Vidales Millas, está claro que es mi ama, y una vez acostada, desde la cama comenzó a golpear con el mango de una escoba el suelo de la habitación para que la asistiera la vecina del piso inferior, gritando ¡Anselma, Anselma, que viene, que viene!, y cuando apareció Anselma en la habitación, le preguntó ¿ Vicenta, ya viene, ya viene?, y mi ama la contestó ¡Ya ha venido!. Y ahí me planté yo hermoso entre dos mujeres. (No llegué a conocer a ninguno de mis dos abuelos y solo a una abuela, a la que visité de niño una única vez en Mora-Toledo. Así que las propinas y alabanzas me las dedico a mi mismo.)
Fue un parto casero, como los de antaño, antes de la epidural y las clínicas de pago, y mucho antes de los beneficios de los 10 días de permiso retribuido. Entonces parir y trabajar era parejo. Nací en una casa humilde, donde el Pelargón brillaba por su ausencia por ser la leche materna nuestro alimento natural, y viví en un barrio regentado por personas maravillosas, donde el cariño y la solidaridad se regalaba en todas las viviendas y vecindad.
Fui el séptimo parto, 23 meses despúes nacería Arantza, la benjamina de la familia, entonces Vicenta contaba con 43 años y Patricio con 48, una edad que recomendaba abandonar los deportes de contacto. A estos ocho hermanos hay que añadir los de Araceli, Antontxu y Miguelín, los tres hijos de mi aita de su matrimonio anterior con Felipa Aguado Bastida. Total once hermanos, yo el décimo y puedo asegurar que ese bien tan preciado como es el pan jamás faltó encima de la mesa.
De
aquella casa donde nací y hoy solo queda un solar en la calle La Colina, anteriormente 2ª travesía de Abatxolo, número 9,
segundo izquierda, sin luz en el portal; conservo el recuerdo del miedo que de
pequeño tenía a la oscuridad, aquella
cocina inclinada, la maqueta de un barco de pesca en la entrada; me viene a la
memoria mi difunta hermana Ascensión
limpiando la cocina coincidiendo con el regreso de la escuela, la onza de
chocolate con pan, la merienda de pan con aceite y azúcar, los bocadillos de
morcilla, mi tío Antonio y su perro Sultán, la cama turca, las cucarachas en la
carbonera, la palangana donde nos lavaban, el miedo a meter la cabeza en el
agua, el temor a comer berza, coliflor o habas, la tortilla de patatas en la
cena salvo los sábados y domingos que era el turno de huevos con patatas fritas…
Y aquí estoy para recordar esta efeméride porque la Vida Pasa y el primer acto de nuestra vida jamás lo debemos de olvidar.
Posdata: Si has llegado hasta aquí, me doy por bien felicitado, pero si crees conveniente añadir alguna cosa más no dudes en hacerlo. Atiendo y recibo las 24 horas del día. También recibimos paquetes u otras dádivas en el mismo horario y dirección, porque en mi corazón y en nuestro congelador siempre habrá un espacio para ti.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
lunes, 9 de febrero de 2026
PAPELERAS SIN
ARTE EN LAS PLAYAS DE BENIDORM
Particularmente me identifico
positivamente con el arte urbano manifestado principalmente en las obras
artísticas que podemos encontrar en los murales de la franca mayoría de pueblos
y ciudades. Pero lo visto en las papeleras sitas en la playa de Poniente de Benidorm, mobiliario urbano, en mi opinión dista mucho de la definición de
arte urbano, y salvo honrosas excepciónes no se como catalogarlas.
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales























































