sábado, 14 de marzo de 2026

 

ROMUALDO ARCE DE LAS HERAS



Romualdo Arce de Las Heras nació en Portugalete el 8 de diciembre de 1920 y falleció en Santurce el 30 de diciembre de 2006. Romualdo, a pesar de nacer jarrillero, fue santurtziarra de corazón. Participó en muchas iniciativas culturales entre las que destaca su participación en la coral Lagun Zaharrak desde sus inicios en 1974, siendo en su día su presidente honorario.

Su obra literaria, tanto en prosa como en verso es amplia, la mayoría recogida en Remembranzas santurtziarras. Un pequeño librito de 13 x 9 cm y 80 páginas editado en 1999. Se trata de una obra que evoca con nostalgia personajes, lugares y anécdotas de un Santurtzi perdido y casi olvidado a través de poemas y canciones propias, incluyendo varias partituras. Notable presencia tienen las sardineras de diferentes épocas (Sotera San Martín, Julia Serna, Nerea Barea) y rederas (Carmen “la de Chales”, Carmen “la de Edmundo”, las hijas de Guada, etc.), los bogadores y arrantzales (Herri, Eusebio, Txelin), el Lagun Zaharrak, lugares como el parque, el kiosco, la iglesia de san Jorge, el puerto, las fiestas de los barrios de Las Viñas y Mamariga, etc.



Pero dicho lo anterior, en su obra de título Rincones de mi Villa, también se encuentran numerosos poemas dedicados a Portugalete y de entre todos ellos destaco el que lleva por título:  

                                                           EL DIQUE                                                                                                                                                            

Recuerdo aquellas lanchas palangreras.

Recuerdo el Dique donde yo aprendí a nadar

y los remos con los que yo aprendí a remar.

Mi niñez ubicó toda allí entera.

Allí estaban con su cuerda de reinal

los palangres con sus churros como escollo

enredándose en la cesta como embrollo

que al hacerlos te pagaban un real.

Muchas veces el palangre comencé.

Muchas veces no lo pude terminar.

Muchas veces terminé ganado un real,

y otras veces, con dolor, no lo gané.

De todos los rincones de la villa

 era el Dique el que a mí más me excitaba.

 Era él el que más me apasionaba.

Me excitaba mucho más que la Canilla.

Solo sé que aquel rincón tan Jarrillero,

aquel bello rincón portugalujo,

no era pobre, ni pudiente, ni de lujo,

Simplemente era un puerto palangrero.

https://santurtzihistorianzehar.net/romualdo-arce-y-los-montes-bocineros/

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

 

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