martes, 5 de octubre de 2021

FOGUERAS DE PORTUGALETE AÑO 1511

 

FOGUERA-VECINDARIO EN PORTUGALETE AÑO 1511



En 1511 a casi doscientos años de la fundación de la villa de Portugalete, a fecha  en la que Bilbao dispuso de un Consulado, casa de Contratación y Juzgado de los hombres de negocio del mar y tierra y Universidad de Bilbao, se realizaron unas fogueras-vecindario de las villas vizcaínas.

En total eran 189 los vecinos repartidos en 178 fuegos en la calle de Medio, calle de Coscojales, calle de Barrera y calle de Santa María. Siendo quizás estos  los primeros datos que tenemos de vecindad de la villa de Portugalete.

Olvidada por Teófilo Guiard y Estanislao Jaime de Labayru y otros historiadores, la foguera-vecindario de 1511 aparece como un documento indiscutible para el conocimiento de la realidad humana, espacial, económica y urbanística de las villas vizcaínas del tardomedievo.

“En la villa de Portogalete, a syete dias del dicho mes de hebrero e anno susodicho de mill e quinientos e honze annos, este dicho dia los dichos procuradores en presençia de mí, el dicho escriuano, requerieron con el dicho mandamiento a Juan Xuares, alcalde de la dicha villa de Portogalete, el qual fizo juntar el regimiento, e asy junto, nonbraron por deputados las dichas fogueras de la dicha villa a Juan de Sajuentes, regidor, e a Lope de Montano, escriuano, los quales andubieron con los dichos procuradores e fizieron la numeraçion con juramento que dellos tomaron en la forma seguiente:

Del texto original, los datos relacionados con Portugalete he intentado acercarlos a la grafía más actual.

La villa de Portugalete.

En la calle de Medio.

Las casas de Juan de Ybarra, piloto, en las cuales viven Juan de Ybarra y su mujer.

En las casas de Orozco, en las cuales viven él y su mujer.

A par y medio de estas, otra casa que vive en ella un cestero.

En las casas de Sancho de Gobela vive en ellas el dicho Sancho y su mujer.

En las casas del preboste vive María de Galdames.

En las casas de Juan Ortiz de Montellano viven él y su mujer y Martín de Montellano y su mujer.

En las casas de Juan de Capetillo, difunto, viven marido y mujer.

En las casas de Juan de Zubieta vive el mismo.

En las casas de Diego de Norza, barbero, vive el mismo.

En las casas de Pedro González de Salazar viven él y su mujer.

En las de Diego de Oyancas, el mismo.

En las casas de Juan de Udanbibe el mismo.

En las casas de Iñigo Martínez de la Pedriza, él y su mujer.

En las casas de Juan Sáez de Zaballa, escribano, él y su mujer.

En las casas de Juan Sáez de las Barzes, él y su mujer. Vive con ellos en casa su madre, viuda.

En las casas de Pedro de Urioste, vive él y su mujer.

En las casas de Rodrigo de Larreuna vive él y su mujer.

En las casas de Ochoa Sáez de Elgueta, él y su mujer; y Pedro de San Martín y su mujer, en una casa.

En las casas de Juan de Elgueta, él y su mujer. Junto con ellas, una bastarda vacua y no hay fuego en ella.

En las casas de Juan de Montellano y su mujer viven ellos y Ortuño de Montellano y su mujer en una casa.

 En las casas de Teresa de Yturralde, viuda, vive ella misma.

En las casas de Ochoa de Butrón y su mujer, viven ellos y Pedro de la Torre y su mujer.

 En las casas de María García de la Sierra, viuda, vive ella misma.

 En las casas de Juan de Sanfuentes vive su mujer y Martin abad Sarria. 

 En las casas de Juan Pérez de Ybarra y su mujer, ellos y Juan Cardo, carnicero y su mujer. 

En las casas de Pedro de Salazar, él y su mujer.

 En las casas de Iñigo de Ballecilla vive él y su mujer.

En las casas de Sancho de Balle y su mujer viven ellos y Sancho, su hijo, y su mujer. Son las casas de Juan Pérez de Arara y vive en ellas Bartolomé, celador.

 En las casas de Martín de Axqueta vive en ellas Martín de Lujaondo, en la bodega; y en las casas, el dicho Martín de Axqueta.

 En las casas de Ortuño de Salazar vive el dicho Ortuño Sáez.

 En las casas de María Ibáñez de la Sierra, viuda, y en la bodega, María González de Loizaga, viuda.

 En las casas de Iñigo Martínez de la Pedriza y Pedro de Baraño.

 En las casas de Diego de Matute y Juan de Rebonza, ellos en una casa.

En la torre de Tristán de Salazar, su mujer, viuda.

 En las casas de Pedro de Santurce y Juan Sáez de Ugarte viven Nicolás, mercero, y Pedro de Santurce.

 En las casas de Lope de Montano e Juan de Azeta viven ellos.

 En las casas del capitán Pedro de Salazar y Pedro de Matute viven ellos mismos

 En las casas de Juan Sáez de Yturriaga vive el mismo.

En las casas de Pedro de Sopena vive el mismo y Ortuño de Olabarrieta, zapatero

 En las casas de Martín de Yva, el mismo.

 En las casas de Ortuño de Loizaga vive el mismo y una su hija, viuda.

En las casas de Pedro de Ricardo vive el mismo y en la bodega vive Lope, barbero.

 Están otras casas juntas de ellas, viejas, que no vive ninguno en ellas

En las casas de Juana de Arraxeta, viuda, vive ella misma.

 En las casas de Martín de Llano y Fernando de Loredo viven los dos.

 En las casas de Martín de Susunaga vive el mismo.

 En las casas de Juan Díaz de Zianca vive el mismo y Elvira de Martiartu, viuda

 En las casas de Pedro Butrón e Iñigo de la Pedriza, ellos y Fortuño de Zaballa.

 En las casas de Juan de Arteaga, zapatero, vive el mismo.

 En las casas que fueron de Pedro de Zamarripa, difunto, vive su mujer, viuda, y Diego de Samano.

 En las casas de Ochoa de Ybarra vive el mismo.

 En las casas de Ortiz abad de Arteaga vive el mismo.

En las casas de Juan Ortiz de Cabieces vive el mismo.

 En las casas de Sancho de Cantal vive Antón de Pontevedra y Martín de Mendiola.

En la calle de Coscojales.

 En las casas de Diego de la Plaza vive una mujer.

 En las casas de Pedro de Resines vive el mismo y Sancho de Martiartu.

 En las casas de Pedro de Gobela vive su mujer, viuda.

 En las casas de Sancho de Cabieces vive el mismo y Martín de Axqueta y sus mujeres

 En las casas de Iñigo Martínez del Casal vive el mismo.

En las casas de Juan del Casal, el mismo.

 En las casas de Martín Pérez de la Plaza y de Diego, su sobrino, viven ellos.

En las casas de Sancho Ortiz de la Rentería y Diego de la Plaza vive Sancho de la Bodega

 En las casas de María Sáez de Achiniega, viuda, vive ella.

En las casas de Sancho Ortiz de la Rentería vive Martin Sáez de Larra y su mujer.

 En las casas de Juan de Mamariga vive él y su mujer.

 En las casas de Lope de Ugarte vive el mismo.

 En las casas de Martín de Oyancas vive el mismo.

 En las casas de Martín de la Cuesta y de María Sáez de Cabieces, viuda, viven ellos.

 En las casas de Martín de Billa vive el mismo y su madre.

 En las casas de Juan de Rozas y Juan de Memerea viven ellos.

 En las casas de Juan de Ugarte vive el mismo.

 En las casas de Martin Cantal vive él y su mujer y Martín abad de Larrazabal.

 En las casas de Juan Ortiz de Zaballa vive Pedro de Villanueva.

En las casas de Juan Labarse de su hermano, vive el mismo.

 En las casas de Sancho Bonifaz vive el mismo.

 En las casas de Juan Ortiz de Riba vive el mismo.

 En las casas de Martin de Riba, difunto, vive su mujer, viuda.

 En las casas de Hernando de Alcedo vive el mismo.

 En las casas de Juan García de la Rentería y Sant Juan de Baluga viven ellos mismos en una casa.

En las casas de Pando, difunto, vive López de Balle.

 En las de Sancho de Balle vive el mismo.

 En las casas de Ballecilla y Castillo viven ellos mismos.

 En las casas de Juan de la Sierra vive el mismo.

 En las casas de Juan de Santelices vive el mismo.

 En las de Ochoa del Casal vive el mismo.

 En las casas de Sancho de Zaballa vive el mismo.

 En las casas de Martín de Capetillo vive el mismo.

En las casas de Juan Pérez de Arara vive el mismo.

 En las casas de Juan Ortiz de Zaballa vive el mismo.

 En las casas de Pedro de Achiniega y Pedro de Basañez viven ellos mismos.

 En las casas de Antón Pérez de Coscojales viven el mismo y su mujer y Sancho de Ugarte y su mujer.

 En las de Sancho Ortiz de la Rentería vive el mismo.

En la calle de Barrera.

En la torre de Sancho Pérez de Zaballa vive su madre.

 En las casas de Martín Juan de Cabieces vive el mismo.

 En las casas de los herederos de Sancho Pérez de Zaballa, difunto, vive Juan de Torre.

 En las casas de Sancho Pérez de Zubieta vive una mujer pobre de por Dios.

 En las casas de Juan Hurquis de Zaballa vive Montaño y Sancho de la Ribera

 En las casas de Ontón de la Torre vive el mismo.

En las casas de Sancho de Camaño vive el mismo.

En las de Juan de la Sierra, piloto, difunto, vive su mujer, viuda.

En las casas de Barón de Mamariga vive el mismo.

En las casas de Ochoa de Basorí vive el mismo.

En las casas de Pedro de Samano y Sancho Simón viven ellos mismos.

En las casas de Pedro Salcedo y la mujer de Ochoa de Alcedo, viuda, viven ellos.

En las casas de Martín de Riba vive el mismo.

En las casas de María Sáez de Zalduendo, viuda, vive ella misma.

En las casas de Ochoa de Samano y su suegra viven ellos mismos.

En la calle de Santa María.

En la torre del preboste de la Sierra vive Juan de Lalo.

En las casas de Juan del Casal, yerno de Iñigo Sáez de Zestoa, vive el mismo.

En las casas de Martín de Oyancas, piloto, vive el mismo.

En las casas de Pedro Galafate y Sancho de las Ollas viven en unas casas.

En las casas de San Juan, el cantero, vive el mismo.

En las casas de Juan Vertiz de la Pedriza vive el mismo.

En las casas de María de Peruri, viuda, vive ella misma.

En las casas de Martín de Ugarte vive el mismo y su suegra.

En las casas de Juan Sáez de Armuelar, difunto, vive su mujer, viuda, y Catalina de Ugarte, viuda.

En las casas de Pedro de Zubinas vive el mismo y Pedro de la Baluga.

En las de Sancho de Galdames, difunto, vive María Martínez, su mujer, viuda.

En las casas de la mujer de Hurtun Sáez de Ontón, difunto, viven unas mujeres tejedoras.

En las de Juan de la Baluga, galafate, vive el mismo.

En las casas de María Pérez de Elgueta, viuda, vive ella misma.

En las casas de Diego de San Mamés y Pedro de Rucando viven ellos mismos.

En las casas de Sancho de Loredo vive el mismo.

En las casas nuevas del preboste y Juan de Olarte vive el dicho Juan de Olarte y un hombre pobre que está de por Dios.

En la torre y palacios del preboste vive el mismo.

En las casas del Cantón del dicho preboste vive Juan de Arrieta, rementero.

En las casas de Pedro de Errada vive el mismo.

En las casas de Pedro Sáez de Bilbao vive la mujer de Benedito.

En las casas de Iñigo Martínez de la Pedriza vive Juan González de la Gobela.

En las casas de Iñigo Sáez de Cesto vive Teresa, su mujer, viuda.

En las casas de Sancho de Ugarte viven unas mujeres.

En las casas de Lope Moriscado, difunto, vive su mujer, viuda.

En las casas de Mari Sáez de Laredo vive ella misma.

En las casas de Sancho abad del Casal vive una beata.

En las casas de María Sáez de Zalduendo vive Diego de Muxica.

En las casas de Juan Sáez de Larrea vive el mismo.

En las casas de Pedro de Larrea vive el mismo.

En las casas de Juan de Basori vive el mismo y unas mujeres sueltas.

En las mismas casas viven unas mujeres sueltas.

En las casas de Hernán Sáez de Larrea vive el mismo.

En las casas de Pedro Martínez de Cesto vive el mismo.

En las casas de Sancho de Sanfuentes vive el mismo.

 En las casas de Juan de Herranda vive el mismo y con él una su hermana viuda.

En las casas de Martín Sáez de Bilbao vive el mismo y Pedro Sáez de Bilbao, su hermano, y Pedro de Salazar.

 

(Fol.200rº) Estas son las fogueras que se fallaron en las veynte villas que ay en el Condado, las quales se cataron e bisytaron segund que por menudo paresçe por mandado del senor Françisco Peres de Bargas, corregidor de Viscaya, por Juan Martines de Mondragon, deputado nonbrado e elegido por esta noble villa de Viluao,  por Juan Peres de Marecheaga, escriuano, deputado por la villa de Bermeo, e por Martin Ona de Garay, deputado por la villa de Durango, que son los tres terçios de las dichas villas del Condado. E seyendo yo, Juan Saes de Catelinaga, escriuano de su alteza e del número de la dicha villa, escriuano fiel tomado e elegido por los procuradores de las dichas villas, con los quales dichos tres deputados, yo, el dicho escriuano, andube en vno con ellos en la dicha visita e ago fe que se bisytaron las dichas fo/gueras vien e fiel e berdaderamente e syn frvde nin cavtela alguna, las quales dichas fogueras que asy se fallaron en las villas son las que se llaman fogueras nuebas, las quales van asentadas por delante las fogueras nuebas e por detras, fuera de la margen, reduzidas a fogueras viejas, que azen tres fogueras nuevas vna foguera vieja.”

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.

 

martes, 21 de septiembre de 2021

EXPEDIENTE Y TRAMITACIÓN PARA EL CIERRE DE VENTANAS EN EVITACIÓN DE ROBOS IGLESIA SANTA MARÍA DE PORTUGALETE AÑO 1688

EXPEDIENTE Y TRAMITACIÓN PARA EL CIERRE DE VENTANAS EN EVITACIÓN DE ROBOS IGLESIA SANTA MARÍA DE PORTUGALETE   AÑO 1688



Ante el temor y a los hurtos que se venían produciendo durante el año 1688 en diversas iglesias del Obispado a la que pertenecía la iglesia parroquial de Portugalete, y para impedir dichos robos y poder evaluar el estado de puertas y ventanas de la iglesia, se pidió a petición de José de Sarria, Mayordomo de la iglesia de Portugalete, un informe al maestro cantero y albañil Bartolomé de Casares y otro al maestro cerrajero, Andrés de Viguilla Salturtun.

Para llevar a cabo las futuras reformas, se necesitaba el beneplácito del Obispo de Burgos, por lo cual Pedro de Llaguno Larrinaga Comisario del Santo Oficio, cura y beneficiado de la iglesia parroquial de esta Villa, amenaza con la excomunión a todo aquel que realizara obras en la iglesia y no contara con el permiso debido.

En aquel año de 1688 parte del inventario eclesiástico se componía de dos ornamentos, uno blanco y otro morado para el servicio de la iglesia, seis candelabros de plata y una cruz para las misas solemnes. Finalmente, en diciembre de dicho año, el Obispo de Burgos concede el permiso para realizar las obras necesarias para la protección de la parroquia.



 EXPEDIENTES: En la Villa de Portugalete a cuatro días del mes de noviembre del año 1688 ante mí el muy fraescripto escribano y depedimiento de José de Sarria Mayordomo maniobrero de la fábrica de la iglesia parroquial de esta Villa, pareció Bartolomé de Casares maestro cantero y albañil vecino de esta Villa y dijo que este día depedimiento y orden de dicho Mayordomo había mirado, visto y reconocido las ventanas y rejas de esta iglesia parroquial y tiene necesidad de asegurar las obras, para lo cual quería hacer su declaración:

Yo el dicho escribano en virtud de la comisión que tengo de los Señores alcalde de Justicia y responsables de esta Villa por decreto del tres del corriente, del dicho maestro tomé y recibí Juramento por Dios Nuestro Señor en forma de Vida y lo hizo como se requiere y prometió declarar la verdad.

Dijo que la obra de la iglesia tiene tres ventanas tapiadas de ladrillo a media asta, que la una está sobre el tejadillo de la entrada de la puerta del lado de la iglesia a medio estado de hombre de alto, la otra está así mismo a la esquina del tejadillo que cubre los pilastrones de la torre a la misma distancia y la otra debajo del mismo tejadillo de la puerta principal de dicha iglesia, las cuales necesitan de asegurar por cuanto del tiempo y las aguas que baten estas ventanas y por estar al cielo y poniente se ha comido el ladrillo, de que están cerradas y se trasparenta la luz sin que se pueda tener firmeza en la cerradura.



Por lo cual he de sentir que se deben reparar estas ventanas de manera que debe con toda seguridad, y para su mayor firmeza y duración será muy conveniente que como antes estaban cerradas de ladrillo a media asta, se pongan de piedra de sillería labrada a dos caras y solo ocupe el vacío del marco de las ventanas en los lados que estaban a la esquina y sobre los otros tejadillos. Y la que estaba debajo del tejadillo disponga de mampostería respecto de estas otras. El coste podía ser con corta diferencia de doscientos reales.

Así mismo declaro haber reconocido una puerta que va desde el caracol de la escalera del campanario sobre el tejadillo de esta puerta principal, la cual también está también cerrada con ladrillo a media asta, y necesita de reparo para su seguridad, siendo mi sentir por la parte, fuera de cal y canto de mampostería.

Y así mismo declaro haber reconocido tres rejas que están encajadas en las ventanas de las vidrieras de las capillas de Montesino, Achiniega y Ugarte, que están a la parte del mediodía, las cuales están desencajadas de las piedras en que están asentadas por haberse ido gastándose la misma sillería y se necesita de asegurar con una barra de hierro atravesada en cada una.



Y esto tiene reconocido en la obra de la iglesia y declara en la verdad en cargo del juramento, y no firmo porque dijo no saber y que esto es verdad cumplida y en fe de ello firmé yo el escribano Bartolomé de Sopelana.

Ruego depedimiento de José de Sarria mayordomo de la iglesia de esta Villa, pareció ante mi Andrés de Viguilla Salturtun, maestro cerrajero vecino de esta villa, del cual en cumplimiento de dicha comisión tomé y recibí Juramento por Dios Nuestro Señor y a una cruz en firma de Vida y lo hizo como se requiere y prometió declarar la Verdad, declaró y dijo que había visto este día las puertas principales de la iglesia parroquial de esta Villa en las cuales se necesita principalmente en la puerta principal del lado dos barrotes y una barra de hierro que abrace toda la puerta por cuanto el barrote que encajaba en el capitel no tiene esta fuerza para asegurar la puerta y se blandea arrimándose a ella.



De manera que se puede abrir arrimando una palanca, para lo cual es necesario que por la parte de arriba de los postigos se le coloque una barra de hierro que la acoja por su parte y lleve su encaje en la pared de la otra puerta y que así mismo se haga de nuevo la chaveta en que encaje el pestillo del postigo de la mano derecha de la puerta, y que así mismo ha reconocido la puerta que va del campanario, la cual necesita de una barreta embutida en la pared con plomo para recibir el pestillo de la cerradura, la cual necesita de un muelle nuevo, y así mismo ha reconocido la puerta del coro que necesita para su seguridad de dos aros de hierro en que se encaje un candado y que así mismo hay una puertecita que va desde el caracol a la nave de Santa Ana que necesita de bisagras y así mismo una tronera que está sobre la capilla de Montellano necesita de puerta con bisagras y  que conviene se haga esta diligencia para la seguridad de esta iglesia.

Y esto dijo y declaró en la verdad en cargo del juramento, y no firmó porque dijo no saber y que esto es verdad cumplida y en fe de ello firmé yo el escribano Bartolomé de Sopelana.

ES/AHEB/BEHA F006.283(3045/001)

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

 

 

 

 

 


lunes, 20 de septiembre de 2021

MARÍA GUTIÉRREZ DEL MORAL " NAVARRILLA"


MARÍA GUTIÉRREZ DEL MORAL " NAVARRILLA"

Mi tía María Gutiérrez Moral, "Navarrilla" nace en Portugalete el 20 de setiembre de 1915. Contraería matrimonio en Santurtzi con Clemente Amo Herrera, yendo a vivir al Bullón ( Santurtzi), lugar donde era frecuente verla varear y componer colchones.

En su juventud destacó como nadadora, ganando varios campeonatos de Vizcaya en piscina y sobre todo sobresalió en pruebas de largas travesías a lo largo del Cantábrico. Fue una mujer adelantada a su tiempo y escasamente reconocida en su faceta deportiva.

En una de las fotos, siendo una adolescente de 13 años, se la ve en compañía de José María de Areilza, con esa edad ya competía en pruebas de natación en Portugalete.







 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

viernes, 17 de septiembre de 2021

CIPRIANO MARTOS JIMÉNEZ

 

CIPRIANO MARTOS JIMÉNEZ

VERDAD- JUSTICIA- REPARACIÓN

 


Cipriano Martos Jiménez, nació el 9 de diciembre de 1942 en Loja provincia de Granada. Hijo de familia de jornaleros del campo de extracción humilde tuvieron que emigrar de su población natal, duramente represaliada por el franquismo, a causa de la situación de miseria que se prolongó más allá de la posguerra.

 En agosto de 1973, tras un reparto de propaganda en la ciudad de Igualada, Cipriano Martos cayó en una redada en Reus junto a más compañeros, siendo detenido por la Guardia Civil de la localidad el 25 de agosto en la puerta de la empresa para la que trabajaba como encofrador. Ese mismo día 25 fue obligado a estar presente en el registro del piso donde vivía de Reus. De allí fue llevado a la Casa Cuartel de la población para ser interrogado. El día 27 de agosto, tras ingerir el contenido de un frasco con productos corrosivos, que le abrasó por dentro, y ante la gravedad de su estado fue trasladado al Hospital de San Juan de Reus e ingresado en la sala de beneficencia donde fue atendido por varios doctores. 



El día 29 de agosto le fue tomada declaración por el juez a pesar de su incapacidad para responder debido a sus lesiones. Cipriano estuvo luchando por su vida hasta que falleció la noche del día 17 de septiembre a la edad de 30 años. Según su certificado de defunción la causa de la muerte fue el clásico “hemorragia interna”. Su muerte dejó a unos padres y hermanos destrozados que no pudieron despedirse de él. Su madre y su hermano intentaron verlo en el hospital y unos guardias civiles se lo impidieron amenazándolos con violencia.

 La madre de Cipriano, de rodillas y llorando, suplicó una y otra vez por su hijo, pero solo recibió puntapiés e insultos. Cipriano fue enterrado en una fosa de beneficencia en el Cementerio General de Reus el 20 de septiembre de 1973...



La jueza María Servini, que instruye la Querella Argentina contra los responsables de la dictadura franquista ha solicitado, mediante varios exhortos –el último a principios de 2020– la exhumación de los restos de Cipriano Martos. Los abogados de la familia de Cipriano piden a la justicia española que atienda los exhortos de la justicia de Argentina.

Un mural en la Benedicta de Sestao rinde un homenaje a su memoria.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

 

lunes, 13 de septiembre de 2021

LEÓN AURELIANO GUTIÉRREZ Y SOTERA

 

LEÓN AURELIANO GUTIÉRREZ Y SOTERA



Si en este blog la entrada anterior fue destinada a la presencia en aguas de la Concha de la trainera de Portugalete “Virgen de la Guía “en el año 1926, y cuyo patrón era mi abuelo León Aureliano Gutiérrez Castillo, la fantástica victoria en el día de ayer en las mismas aguas de la Concha de la trainera de Santurtzi, “Sotera”, me da pie a recordar la relación familiar entre la afamada mujer de nombre Sotera “La de los cantares” y que da nombre a la trainera y mi abuelo Aureliano, que no fue otra que eran cuñados.

 Felipe Luis Castillo Ostria (Gutiérrez Castillo), nace en Santurtzi el 22 de agosto de 1870 y contrae matrimonio con Sotera San Martín Ortiz el 26 de julio de 1894.

Luis, era hijo de padre desconocido y de María Concepción Castillo Ostria que posteriormente contraría matrimonio en Santurtzi el 2 de agosto de 1876 con Camilo Antonio Gutiérrez Arana.  Mis bisabuelos.


Este matrimonio tubo ocho hijos, el quinto sería mi abuelo León Aureliano, que nace en Santurtzi el 28 de junio de 1881.

La muerte de María Concepción y de Camilo Antonio entre los años 1887/1889, obligó a que los hijos menores fueran recogidos entre diversos familiares. Mi abuelo fue recogido en primer lugar por su padrino Aureliano Gutiérrez Ostria, nacido en Santurtzi el 11 de marzo de 1859 y que fallece el 8 de mayo de 1896.



A partir de esta última fecha, mi abuelo fue recogido por Luis y su esposa Sotera.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

viernes, 10 de septiembre de 2021

REGATAS EN LA CONCHA-PORTUGALETE 1926

 

REGATAS EN LA CONCHA-PORTUGALETE 1926

León Aureliano Gutiérrez Castillo patrón de la trainera de Portugalete año 1926.




La primera participación de Portugalete en la Bandera donostiarra de la Concha fue en septiembre del año 1926 con la trainera de nombre “Virgen de la Guía”, siendo su patrón mi abuelo León Aureliano Gutiérrez Castillo, y cuyo distintivo entonces era de color marrón. 

¡AUPA JARRILLERA!

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


jueves, 9 de septiembre de 2021

 

JUAN JOSÉ CRESPO GALENDE “KEPA”

IN MEMORIAN

Juan José Crespo Galende, nació en Las Carreras, Abanto (Bizkaia), el 11 de setiembre de 1953. Tras más de dos meses en  huelga de hambre, el 19 de junio de 1981 fallece en la Residencia Sanitaria de la Paz.

Kepa, desde muy joven sintió profundamente la injusticia social y en la década de los setenta, cuando la lucha contra el franquismo alcanzaba su punto más alto, siguiendo su inclinación solidaria y humanista se decidió por el comunismo para acabar con dicha injusticia social, e ingresó en el PCEr en el año 1975.

Después de cuatro años de lucha contra la instauración de un régimen que siguiera controlando por los franquistas, fue detenido el 9 de setiembre de 1979.



 Tras su detención y posterior denuncia de haber sido torturado, le encerraron en una cárcel “campo de concentración”, donde Crespo y sus compañeros hicieron frente a la situación heroicamente. En marzo de 1981 iniciaron una huelga de hambre por la dignidad y los derechos humanos de los presos. Los herederos del franquismo y el silencio de otros muchos, sin embargo, prefirieron dejar morir a Juanjo antes que aceptar un trato más humanitario.

Juan José Crespo fue un luchador contra la injusticia. Las personas como él nos impiden perder la fe en el ser humano. (Recogido del libro: Combatiente contra la injusticia.)

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales