martes, 19 de noviembre de 2019

ESTEBAN BILBAO URRAZA


ESTEBAN BILBAO URRAZA

VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN


 A finales del mes de enero del año 1939, varios meses antes de acabar la guerra civil española (17 julio 1936/1 abril 1939), fueron miles los refugiados españoles que principalmente a través de la Junquera y Le Perthus traspasaron la línea fronteriza entre España y Francia. Se estima que fueron cerca de 200.000 los detenidos y trasladados a los campos de concentración de Argelés-Sur-Mer (Gernika-Berri), Saint Cyprien, Barcarés, Beziers, Arlés-Sur-Tech, etc. En abril muchos de estos serían trasladados al campo de Gurs.

Entre cerca de los más de cuatrocientos vecinos de los pueblos de la Margen Izquierda de la Ría concentrados en Gurs, se encontraba el vecino de Portugalete, Esteban Bilbao Urraza.

Esteban Bilbao Urraza, nace en la Calle General Castaños nº 8 de Portugalete  ( Bizkaia) el 26 de octubre de 1895, siendo bautizado  el 8 de enero de 1896. Fallece en Biarritz (Francia) el 6 de setiembre de 1960. Sus padres fueron: José Bilbao, ( de padre desconocido) y Concepción Nicolasa Urraza Larrocea, (su hermana María Francisca Urraza Larrocea, fue la esposa del médico Juan José Conde-Pelayo, que es la persona que inscribe a Esteban el 2 de enero de 1896 en el Registro Civil de Portugalete). Afiliado a la Asociación Socialista de Portugalete, formó parte del Consejo Consultivo Vasco en representación del sindicato UGT de Euskadi. Así mismo en el exilio formó parte a la sección del PSOE en Biarritz.

El estar confinado en Gurs, en uno de los islotes destinados a los Vascos” A, B, C, D “tenía la contrapartida de ayuda del Gobierno Vasco, por ello los destinados en estos Islotes cursaban todo tipo de ayuda a sus Responsables. Uno de los mayores problemas con los que se encontraban los refugiados era el poder o no, ser trasladados a los campos de trabajo, en los cuales, a parte de un mísero salario, gozaban de mayor libertad y cercanía de sus familiares.

Por esta causa, desde el Islote-A, Barraca, 13, (Campo Vasco- Gurs), Esteban Bilbao Urraza, el 28 de junio de 1939 envía   una carta a José Antonio Aguirre, exponiéndole su caso y rogando le incluyan en la relación de responsabilidades con derecho al subsidio del Gobierno Vasco. Archivo Histórico de Euskadi- Euskadiko Artxibo Historikoa, (signatura LEG 263, DOC 67, ARCH 15).

Señor Presidente: Soy un emigrado político, vasco auténtico, refugiado en el campo de concentración de Gurs. Tengo 44 años, casado, profesor mercantil, con título de la Escuela Superior de Comercio de Bilbao. Soy natural de Portugalete (Vizcaya). Todos mis antecesores, por ambas ramas son de raza vasca, jamás residieron fuera del territorio vasco.
         El año 1935, por motivos puramente accidentales me trasladé a Madrid, con mi esposa y mi hija. Es la única vez que me había ausentado de Vizcaya con un carácter un tanto prolongado. Con todo, creo que el tiempo transcurrido, al producirse la insurrección militar, no había llegado a hacerme perder mi condición de vecino de Bilbao.

         Por tal causa, toda mi actividad durante la guerra, ha discurrido fuera del territorio de Euzkadi, por lo cual no puedo exhibir ningún cargo oficial en las instituciones del estado Vasco.
         Mi actitud frente a la insurrección militar es fácilmente comprobable. Me entregué en cuerpo y alma al cumplimiento de mi deber de militante de un partido democrático y a la defensa de la legalidad ultrajada. Intervine en el asedio al Cuartel de la Montaña, y acto seguido me incorporé al primer batallón de milicias que se formó en Madrid, Octubre Nº1, que se destacó en la Sierra de Guadarrama, y después en todos los sectores de la defensa de Madrid. He combatido en el frente durante once meses. Enfermo de gravedad en la ciudad Universitaria, pasé una vez restablecido a ser funcionario de la inspección General de Sanidad Militar hasta la entrada en Francia. Mi último destino oficial lleva fecha de 4 de febrero del corriente año.
          Mi esposa y mi hija, eran desde antes de la insurrección empleadas en Farmacia Militar, y hasta entrar en Francia han permanecido siempre en su puesto de trabajo. Actualmente se encuentran en calidad de refugiadas en una institución sanitaria francesa, (Cité Sanitaire de Clairvivre-(Dordogne) destinada a la cura y el restablecimiento de heridos evacuados, y desempeñan funciones de enfermeras voluntarias, sin retribución alguna.
         Mi personalidad es fácilmente identificable, soy persona perfectamente conocida en Vizcaya. Cualquier miembro del Comité Socialista de Euzkadi, o cualquier autoridad de Portugalete refugiada en Francia puede dar referencias mías. Hasta 1935 trabajé en Bilbao. Los últimos años fui administrador de la Fábrica de Toldos Aspiazu y Compañía, con el que me une cierto parentesco. Mi último domicilio en Bilbao, el número 16 de la calle Correo.
          Mi actividad política ha sido más que nada trabajo de periodista en la prensa de los partidos obreros. Siempre ocupé puestos de responsabilidad política en Comités y Delegaciones. He sufrido con frecuencia persecuciones y encarcelamientos. Pertenezco al Partido Socialista.

         El Comité Socialista de Euzkadi me comunica que con gran sentimiento no le es posible incluirme en la relación de responsables por el hecho de haberme encontrado fuera de Euzkadi durante la guerra, Al parecer es esta una de las condiciones de lo acordado por el gobierno de su digna presidencia atal fin. Tampoco yo quiero por mi parte, que por un favor especial hacía mí, el Partido Socialista trate de quebrantar la seriedad y la legalidad de lo acordado. Con todo y reconociendo los inconvenientes de mi situación, confieso francamente que ello supone para mi un rudo golpe moral. Siempre puse mi modesta inteligencia y mi trabajo sin reparar en mis conveniencias personales a contribución, a mí juicio, en toda causa noble y honrada. Jamás busqué en la política ventajas personales. Esta actitud mía me ha acarreado durante toda la vida no pocos sinsabores, con los cuales no es mi intención especular. El hecho de quedar desamparado y sin recursos en este trance aleja para mi la posibilidad de poderme reunir con mi esposa y con mi hija, que a juzgar por su correspondencia debido al prolongado encierro y a la incertidumbre de nuestro destino, se encuentran en un estado de gran quebrantamiento moral. Como debido a mi profesión no es fácil que las autoridades francesas requieran mis servicios, este conjunto de circunstancia adversas me condenan una permanencia indefinida en el campo de concentración. Por ningún concepto creo que mi familia ni yo merecemos tal castigo.
         Enterado que el Gobierno Vasco ha conferido a su digna Presidencia el derecho de disponer en algunos casos especiales, y en creencia de que mi situación sea considerada de una manera favorable tengo el honor de recurrir a su generosa y comprensiva tolerancia a fin de que mi familia sea incluida en la relación de responsables con derecho al subsidio del Gobierno Vasco y por lo tanto a la libertad y a la tranquilidad consiguiente. Por tal merced, le quedaré profundamente agradecido.
         Le ruego, señor Presidente, se sirva aceptar los sinceros respetos de su incondicional servidor.
 Después de cursar esta carta, Esteban Bilbao Urraza, fue trasladado el 3 de noviembre de 1939 al hospital de "La Roserie". El 1 de diciembre de 1939 ingresó en la Residencia de Mutilados de Guerra de Ibarritz (Biarritz) donde permaneció hasta el 31 de enero de 1940. En esa fecha salió a trabajar a  " La Poudrerie de Blancpignon” de Bayona.
En junio de 1946 su residencia estaba en Biarritz, rue Vaureal, nº6.

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.     







1 comentario:

  1. Hola, gracias por su texto, resulta que soy descendiente de Esteban Bilbao (fue el padre adoptivo de mi abuela, Amelia Delgado Mier). Me interesaría mucho hablar con usted. Resulta que soy historiadora de profesión (trabajo sobre el siglo XIX), y me encantaría saber más sobre la vida de mi familia al principio del exilio en Francia. Mi padre nació en la calle Vauréal de Biarritz, la casa que usted menciona al final de su texto. Gracias y un cordial saludo, Delphine

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