GUERRAS CARLISTAS SANTURTZI 1874
El Tiempo, 7 y 8 de abril de
1874. Acerca de la visita de la señora doña Josefa Vasco, viuda de
Calderon, al duque de la Torre. La señora de Calderon ejerce en el campo carlista
el cargo de presidenta de la asociación de la Cruz roja, y como tal está
encargada del cuidado de los hospitales enemigos establecidos en Santurce y
Portugalete. En las primeras horas de la mañana se presentó un oficial carlista
en nuestras avanzadas, con una comunicación para el general en jefe y una carta
para el Sr. Topete, en ambas formulaba la señora de Calderón el deseo de una
entrevista.
Según correspondencias, la señora
de Calderon celebró una entrevista el día 3 con el general en jefe y el
ministro de Marina, para tratar cuestiones puramente de humanidad. Parece que
los hospitales y casas de Portugalete y Santurce se encuentran llenos
materialmente de heridos y moribundos, y la mensajera aspiraba a conseguir que
nuestra marina de guerra respetara algunos edificios, que desde hoy habrán de
dedicarse exclusivamente a hospitales en aquellas poblaciones.
El general en jefe, el Sr.
Topete, el general López Dominguez y sus ayudantes acompañaron a dicha señora, a
su regreso, hasta la línea carlista. La conferencia fue breve, y se celebró en
la última casa de Las Carreras.
Las únicas noticias que se tienen
a más de esta se reducen a que se ha dispuesto que la escuadra del Cantábrico
suspenda el fuego contra Portugalete y Santurce durante 48 horas, a fin de dar
lugar a que los heridos carlistas que allí existen quedan ser trasladados a
otra parte.
El Tiempo, 10 de abril de 1874. La ría interceptada es lo que no debe preocuparnos ni un solo instante. Fuertes calabrotes de hierro y cables metálicos han sido tendidos diagonalmente entre los malecones de Santurce y en las Arenas de Lamiaco, enganchándolos en los cañones viejos que sirven de amarraje a los barcos, y dejando que el punto más bajo de su comba toque la superficie de las aguas más altas.
La Correspondencia de España, 14 de abril de
1874.
Se ha verificado ya el traslado a Santurce
de todos los heridos, y para señalar de un modo conveniente el espacio que
deben respetar nuestros buques han colocado banderas con la cruz roja referida,
en la primera y en la última casa del pueblo, a lo largo de la costa, y en la
última por la parte de los montes, quedando por consiguiente los edificios
situados fuera de ese perímetro, bajo las condiciones ordinarias de la guerra. Además,
los jefes carlistas han ordenado no pernocten ni permanezcan de día fuerzas
carlistas en Santurce, y han comisionado a uno de sus oficiales para que vigile
no entre ni cruce por el pueblo ningún individuo armado.



Gracias Aurelio. Poco hemos sabido (de no ser un estudioso del tema) de las guerras carlistas. Cuando éramos estudiantes no recuerdo mucho de ellas.
ResponderEliminarMariano Gracias a vosotros por leerme
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