MI CORNITE RECONSTRUIDO
La romería del Lunes de Pascua o fiesta de Cornites que se celebra en Santurtzi es una tradición muy arraigada y muy querida en el Pico Serantes. Costumbre ha sido hasta hace bien pocos años acudir a ella con un cornite; pan cocido con un huevo entero en su interior y cuyo origen está aún por descubrir. Hay quien lo relaciona con las sobras del rancho de los militares que ocuparon el fuerte después de su construcción una vez acabadas las guerras carlistas, y otros que su origen lo señalan de índole religiosa.
Sin embargo, el cornite de nuestra memoria va desapareciendo y en la actualidad es frecuente ver comer en las campas del Serantes a su
sustituto actual como amaiketako: el talo con chorizo, con morcilla o para golosos
relleno con chocolate. Parece ser que hoy es de pobres llevar al monte un huevo
cocido y pan, únicamente he visto a Iñigo en el Mazo con este menú, ni panaderías
que se presten como añataño en elaborar este bocado llamado cornite, y mucho menos la colaboración del Ayuntamiento para mantener este alimento tradicional.
Un servidor para la ocasión me he
decantado por un cornite reconstruido. En el día de ayer domingo en mi paseo
por el Serantes tuve la suerte de recoger unos champiñones e igualmente la
suerte de encontrarme con mi amigo Francisco, colega de mili en Zaragoza y propietario
de corral y huerta más cerca que lejos de Mamariga y viendo los champiñones y
con el fin de un futuro revuelto me regaló media docena de huevos de gallinas
felices.
Dicho y hecho con estos dos
ingredientes propios del Serantes, huevos y champiñones tengo un revuelto o un nuevo
cornite Serantes que me servirá de amaiketako a la vez que disfruto de
las vistas del Abra.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
.


.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario