martes, 7 de abril de 2026

 

MI CORNITE RECONSTRUIDO



La romería del Lunes de Pascua o fiesta de Cornites que se celebra en Santurtzi es una tradición muy arraigada y muy querida en el Pico Serantes. Costumbre ha sido hasta hace bien pocos años acudir a ella con un cornite; pan cocido con un huevo entero en su interior y cuyo origen está aún por descubrir. Hay quien lo relaciona con las sobras del rancho de los militares que ocuparon el fuerte después de su construcción una vez acabadas las guerras carlistas, y otros que su origen lo señalan de índole religiosa.

Sin embargo, el cornite de nuestra memoria va desapareciendo y en la actualidad es frecuente ver comer en las campas del Serantes a su sustituto actual como amaiketako: el talo con chorizo, con morcilla o para golosos relleno con chocolate. Parece ser que hoy es de pobres llevar al monte un huevo cocido y pan, únicamente he visto a Iñigo en el Mazo con este menú, ni panaderías que se presten como añataño en elaborar este bocado llamado cornite, y mucho menos la colaboración del Ayuntamiento para mantener este alimento tradicional.



Un servidor para la ocasión me he decantado por un cornite reconstruido. En el día de ayer domingo en mi paseo por el Serantes tuve la suerte de recoger unos champiñones e igualmente la suerte de encontrarme con mi amigo Francisco, colega de mili en Zaragoza y propietario de corral y huerta más cerca que lejos de Mamariga y viendo los champiñones y con el fin de un futuro revuelto me regaló media docena de huevos de gallinas felices.

Dicho y hecho con estos dos ingredientes propios del Serantes, huevos y champiñones tengo un revuelto o un nuevo cornite Serantes que me servirá de amaiketako a la vez que disfruto de las vistas del Abra.



 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

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