AURELIANO GUTIÉRREZ MARTÍN DE VIDALES
Hace unos días recibí del Juzgado
la resolución afirmativa a mi petición del cambio de mi segundo apellido. Era
mi deseo recuperar el apellido original de mi Ama Vicenta y sustituir el Martín
con el que estoy registrado y bautizado, por el auténtico que era de mi Ama, Martín de
Vidales.
La espera como todos los trámites
que se realizan en un juzgado son lentos, la excusa de que” somos pocos los
trabajadores” es un clásico y la respuesta habitual al querer conocer como van
los expedientes. Total, seis meses de espera, ha merecido la pena.
Seguro que las prisas de Vicenta
Martín de Vidales, las necesidades y el no tomar en cuenta, hicieron que nuestro
apellido tan común en Mora (Toledo), lugar de nacimiento de mis ascendientes
maternos, fuese dejado junto a su familia en la huida desesperada de su pueblo
natal, y una vez acabada la guerra civil.
Y a uno que tanto le gusta
investigar sobre la memoria histórica ajena, no podría dejar de lado esta otra Memoria, la
familiar, la de recuperar aquello por lo que estoy seguro que mi Ama estaría
orgullosa, Vicenta Martín de Vidales Millas, y como ella decía de carrerilla, de Mora de Toledo, de "los Calaveras" de la calle Carretas, de que sus hijos conservaran su identidad y su Memoria.
Creo que me quedan motivos,
argumentos y Vida suficientes para poder firmar muchos artículos. No quepa duda
que cada vez que me toque teclear “Martín de Vidales” una gran parte de esa
energía irá para el recuerdo de mi Ama y de Mora.
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales










































