domingo, 21 de agosto de 2022

ECOS DE SOCIEDAD Y ACCIDENTE EN EL ABRA NOTICIERO BILBAÍNO AGOSTO 1881

 

ECOS DE SOCIEDAD y accidente en el abra

NOTICIERO BILBAÍNO AGOSTO 1881



Las Arenas, 10 de Agosto de 1881.  Muy señor mío y amigo:

Que esta hermosa playa se encuentra cada día más animada, no cabe la menor duda, y buena prueba de ello son las aristócratas personas que acuden a la misma, creyendo escusado advertirle, que el punto de reunión es la Galería Balnearia. Conforme a lo prometido, tengo el gusto de citarle a V. los nombres de muchas de las personas que concurren en este balneario, y son: señoritas Aurora Salaogul, Sofía Jacquet, María Aguirre, Luisa y Rafaela Urquijo, Carmen Gaminde, Mercedes Gorbeña, Isabel, Pilar, Consuelo y Amelia Maruri y Vitoria, Catalina y María Aburto. Consuelo Igartua, Carmen Orue, hijas del señor cónsul francés, María y Elisa García, señoritas de Tapia, Dolores Acha, Dominga Urizar, Carmen Costo, hijas de Juan E. Delmas y de Loreno Echevarría, hermanas del conde Salazar (presidente de la Diputación provincial de Álava), señoritas de Sopelana y Lezama, Jesusa Urcullu, María Ansuategui, Petra Guardamino, hija del general Alisedo, hijas del general Concha, hijas del exministro Barzanallana y otras varias cuyos nombres no recuerdo.



Las mamás de estas amabilísimas señoritas contribuyen con su finísimo trato a hacer más agradable la estancia en este sitio, como igualmente los jóvenes: Luis Aznar, Juan Igartua, Alberto Maruri, Ricardo Gaminde, Ángel y Alfredo Gorbeña, Eduardo y Félix Aguirre, Eduardo y Juan Aburto, José Larrinaga, Mariano y Gabriel Villalonga, Francisco Marcial Durañona, Francisco Castellanos, Pedro Tutor,  Lucio Castañiza, Pedro Puente, Enrique Rochelt, Juan Amann, Ramón Costa, Tiburcio Recacoechea, Eduardo González, Leopoldo Schmidt, y también otros muchos más que por no hacer larga esta carta dejo de nombrar.

Familias forasteras son también muchísimas las que existen, y entre otras se cuentan las del Excmo. Sr. Don José Barzanallana, D. Román Laa, D. Emilio Serra, D. Juan Donoso Cortés, D. Francisco Rodríguez Ortiz, D. Nicanor Ayllón, D. José Marí Olabarri, D. Juan Díaz, D. Juan Zabalburu, Sr. Muñoz, D. Mariano Basabe, D. José Guardamino, D. Crisanto Castaños, D. Francisco Blondeau, D. Bartolomé Alonso, Sr. Val, Sr. Oyarguren, D. Calixto Ansótegui, D. Joaquín Cabrera, Sr. Maguregui, D. José María Arteche, D. Leopoldo Schmidt y D. Francisco Castellanos.



Los establecimientos y fondas de toda esta parte que mira al Abra continúan cada día más animados. Tanto en este lado el magnífico establecimiento de “Baños de Mar Bilbaínos” del Sr. Aguirre, como la de Doña Dolores, véase también muy asistidos los de Portugalete y Santurce, no faltando en estos pueblos distracciones para muchos forasteros.

En Portugalete todos los días festivos, novillos y música con tamboril. En Santurce los días festivos ameniza aquel punto la magnífica banda de música de ese pueblo la “Vasco-Navarra” y entretiene una compañía dramática que exige una silla a cada espectador que acude a la función, y en las Arenas tenemos todos los jueves y domingos una magnífica banda que hace las delicias de los oyentes por lo bien que ejecuta obras musicales de verdadero mérito.



Agregue V. a todo esto las romerías con que estos días obsequia a los forasteros Algorta y se podrá V. formar una idea de la vida alegre que por aquí se disfruta; el día 12, a las diez de la mañana habrá novillos en el puerto; el 13 a las cinco de la tarde cucaña en el mismo punto y a las 9 de la noche fuegos artificiales en la Plaza de San Nicolás, y el día 14, a las 4 de la tarde, regatas desde el puerto a la medianía del Abra, que es con lo que por ahora nos obsequia Algorta.

Escrito ya lo que antecede y a punto de remitirle la presente carta he creído conveniente suspender su envío para darle cuenta de un episodio conmovedor que hubiera con seguridad sido desgraciado sin el oportuno auxilio prestado por una lancha de lemanaje, habiendo intentado con gran voluntad prestárselo una lancha de carabineros que, aunque embarcación débil para el caso, se lanzaron a la barra guiados solo de sus generosos sentimientos.



 La lancha de lemanaje guiados por ocho valientes y magnánimos jóvenes marinos dirigidos por el bravo patrón don Pablo Sanz, lanzose con gran arrojo a la barra, y en verdad, Sr. Director, que arrojo se necesitaba para llegar a donde luchaba el bañista francés Mr. Rousseau, representante de una casa de comercio extranjera que fiado en su gran destreza en la natación habíase metido a nado más que la prudencia aconsejó, no obstando las advertencias del peligro que corría, hechas con repetición por los bañeros en vista del estado de la mar, cuyas embravecidas olas amenazaban tragarse a cuantas embarcaciones y tripulantes trataban de luchar con tan furioso elemento. Como era de suponer, el joven bañista, fue arrastrado a las rompientes de la barra, donde luchaba con un denuedo y sangre fría admirables, sin embargo, de lo cual su muerte hubiera sido segura, como lo consignó él mismo después de salvado. La señora de Ibarra, que fue la que desconsoladamente pedía auxilio de las primeras, hizo cundir la alarma y que se aprestaran a salir en su auxilio, primero el bote de los carabineros que no lo era posible resistir y de seguida la referida lancha, tripulaba por los ocho marinaros citados.



Difícil es Sr. Director describir la ansiedad de un público inmenso que coronaba los dos muelles de Portugalete y las Arenas, al ver marchar la citada lancha rápida como el rayo a arrancar una víctima al furioso mar, sin detenerles la consideración de que era muy fácil pudieran también quedar sepultados bajo las mismas olas, con que luchaba al que querían salvar. El público que ansioso seguía con sus miradas los movimientos de la lancha, viéndola unas veces sumergirse entre las olas y creyendo sumergidos en olas para no volver a salir jamás, vio también con indecible júbilo y satisfacción volver a estos bravos marineros coronados por la más completa victoria, lo que les valió que a la entrada de los muelles fueron saludados con una nutrida salva de aplausos.



No sé lo que admirar más; si el valor heroico de estos marineros o su excesiva modestia, pues con la sencillez con que las almas nobles y generosas ejercen estos actos de heroísmo, así al dejar a salvo, en el muelle al que tan grande riesgo corriera, sin siquiera hacerse cargo de la gente que los admiraba, sin detenerse, ni saltar a tierra a recibir los placeres. Desatracando se disponían a volver a Portugalete, cuando varios caballeros allí presentes los detuvieron para darles una pequeña muestra de gratitud haciéndoles recibir el producto de una recaudación llevada a cabo en aquel momento por los presentes, y que según aseguran, ascendió a 2.000 reales, suscripción iniciada por D. Casimiro de Acha, D. Adolfo Urquijo, y alguno más que no recuerdo, entre otros el Sr. Benigno de Salazar, que fue también uno de los iniciadores y que pasó en la misma lancha a su casa de Portugalete.



Dicho señor como presidente que es de la Ilustrísima Diputación e hijo del pueblo al que pertenece la tripulación de la lancha, no dudamos hará lo que sea posible para que por quien corresponda se premie como se merece tan generosa acción y tanto menos lo dudamos cuanto que conocemos sus generosos sentimientos.

Antes de concluir debo de citar a usted otro acto de abnegación, un bañero de Las Arenas, que se había embarcado en el bote de los carabineros, al ver que la otra lancha llegaría antes, se arrojó al agua para abordar a esta última, lo que consiguió con riesgo de su vida, siendo consolador ver esta rivalidad de abnegación y valor.

El valiente y modesto patrón Pablo Sanz, acaba de recibir su título de práctico Leman de este puerto la noche anterior. EL NOTICIERO BILBAÍNO, viernes 12 de agosto de 1881.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.

 

 

 

 

 


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