7 DE ENERO DE
1978
Esta entrada tenía que ver en
principio con el aniversario de nuestra boda, 7 de enero de 1978, aniversario
también conocido por el día del dolor de muelas. Quien no ha escuchado o dicho
aquello en una disputa casera de “si el día que me casé me hubiera dado un
dolor de muelas”, casuística a la que me apunto.
Y, sin embargo, el recuerdo me lleva a mis
desparecidos aitas y familiares. A Asun la tengo presente. Gracias por tu presencia guapita
de cara.
Sobre todo aquel recuerdo y petición de mi madre de que ese día fuera a la iglesia con ropa de estreno. Petición que cumpli con la condición de que a partir de las fotos de rigor llevara la ropa de calle. Tal y como se puede comprobar en la fotografía.
Quiero realizar la entrada y cuando seleciono las fotos veo a los presentes y a los ausentes y el alma se me nubla de pena, por eso quiero deciros que a vosotros tampoco os he olvidado. Día de contrastes.
Y quiero rendir cuentas con el pasado y reconocer todo este tiempo olvidado de los
orígenes de mi Ama Vicenta Martín de Vidales Millas, nacida y criada en Mora
provincia de Toledo, o como más le gustaba a ella, Mora de Toledo.
Durante años la familia de los Navarrillos, hemos aprovechado
cualquier ocasión para mencionar nuestra procedencia, dando por delante el apodo,
como una marca de distinción ante nuestros semejantes. El plus de mencionar los
Navarrillos, marineros y pescadores es una marca de judío viejo en este
Portugalete y Santurtzi que hace tiempo se llenó de foráneos en busca de un
mejor futuro.
Mi ama, Vicenta Martín de Vidales
Millas, hija de Juana y Francisco, nació
en Mora como sus padres sus abuelos y muchos más de sus antepasados.
La cuenta sale clara en favor de mis raíces morachas. Orgulloso estoy que por
mis venas corra sangre aceitunada y por mi corazón ideales comuneras.
A mi ama, como a su familia en Mora se la conocía con el apodo de los Calaveras,
apodo que desde ahora en adelante cuando tenga que referir mi procedencia diré
con orgullo, soy Aurelito, el hijo de Vicenta y Patricio, familia de los Calaveras
y Navarrillos.
Es una deuda contra el olvido y
un reconocimiento hacia mi madre, sus antepasados y seguro hacía ese pueblo que
la vio nacer. No sé porque, pero cuanto más me alejo en el tiempo por su
desaparición, más necesito acercarme en sus recuerdos. Y en días tan especial
como hoy, más.
Allí donde todos estéis todos los que ese día nos acompañasteis, musu bero bat.
Aurelio Gutiérrez Martín de
Vidales



Supongo que lo correcto sería llamarte Aurelio Gutierrez del Moral Martín de Vidales; pero bueno, tú sabrás mejor. Y enhorabuena por vuestros 48 años de casados. Saludos cordiales.
ResponderEliminar