miércoles, 7 de enero de 2026

 

7 DE ENERO DE 1978



Esta entrada tenía que ver en principio con el aniversario de nuestra boda, 7 de enero de 1978, aniversario también conocido por el día del dolor de muelas. Quien no ha escuchado o dicho aquello en una disputa casera de “si el día que me casé me hubiera dado un dolor de muelas”, casuística a la que me apunto.

Y, sin embargo, el recuerdo me lleva a mis desparecidos aitas y familiares. A Asun la tengo presente. Gracias por tu presencia guapita de cara.

Sobre todo aquel recuerdo y petición de mi madre de que ese día fuera a la iglesia con ropa de estreno. Petición que cumpli con la condición de que a partir de las fotos de rigor llevara la ropa de calle. Tal y como se puede comprobar en la fotografía.

Quiero realizar la entrada y cuando seleciono las fotos veo a los presentes y a los ausentes y el alma se me nubla de pena, por eso quiero deciros que a vosotros tampoco os he olvidado. Día de contrastes.

Y quiero rendir cuentas con el pasado y reconocer todo este tiempo olvidado de los orígenes de mi Ama Vicenta Martín de Vidales Millas, nacida y criada en Mora provincia de Toledo, o como más le gustaba a ella, Mora de Toledo. 

Durante años la familia de los Navarrillos, hemos aprovechado cualquier ocasión para mencionar nuestra procedencia, dando por delante el apodo, como una marca de distinción ante nuestros semejantes. El plus de mencionar los Navarrillos, marineros y pescadores es una marca de judío viejo en este Portugalete y Santurtzi que hace tiempo se llenó de foráneos en busca de un mejor futuro.




Mi aita se llamaba Patricio Gutiérrez del Moral Castillo. Hijo de María Soledad y de León Aureliano. Por sus venas corría sangre de Santurtzi y burgalesa, puesto que gracias a su abuela materna tenía ascendientes en Santurtzi desde y anteriores al año 1704. Por parte de su madre, hasta la tercera generación sus ascendientes eran de pueblos diseminados por la provincia de Burgos.

Mi ama, Vicenta Martín de Vidales Millas, hija de Juana y Francisco, nació en Mora como sus padres sus abuelos y muchos más de sus antepasados.

La cuenta sale clara en favor de mis raíces morachas. Orgulloso estoy que por mis venas corra sangre aceitunada y por mi corazón ideales comuneras.

A mi ama, como a su familia en Mora se la conocía con el apodo de los Calaveras, apodo que desde ahora en adelante cuando tenga que referir mi procedencia diré con orgullo, soy Aurelito, el hijo de Vicenta y Patricio, familia de los Calaveras y Navarrillos. 

Es una deuda contra el olvido y un reconocimiento hacia mi madre, sus antepasados y seguro hacía ese pueblo que la vio nacer. No sé porque, pero cuanto más me alejo en el tiempo por su desaparición, más necesito acercarme en sus recuerdos. Y en días tan especial como hoy, más.

Allí donde todos estéis todos los que ese día nos acompañasteis, musu bero bat.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

1 comentario:

  1. Supongo que lo correcto sería llamarte Aurelio Gutierrez del Moral Martín de Vidales; pero bueno, tú sabrás mejor. Y enhorabuena por vuestros 48 años de casados. Saludos cordiales.

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