sábado, 19 de julio de 2025

 

INCENDIO ASTILLEROS DEL NERVIÓN, 1 MAYO  1891 








La ilustración española y americana, 15 de mayo 1901. "Crónica del incendio ocurrido en los talleres y almacenes de los Astilleros del Nervión, en Bilbao, el día 1 del corriente, produjo sensación penosa en el público español, lo mismo en Madrid que en las provincias. Todos recordamos al punto, en efecto, que de las gradas de aquellos astilleros había sido botado al agua, en 30 de Agosto de 1890, el crucero de 7.000 toneladas Infanta María Teresa, y que en ellas se proseguía con laudable actividad la construcción de los cruceros de igual clase Almirante Oquendo y Vizcaya.

A juzgar por las diversas relaciones publicadas en periódicos locales y de esta corte, el incendio estalló a la una y media de la madrugada en un depósito de algodón y grasas, en el taller de la maquinaria; el guarda y los vigilantes del taller salieron en el acto pidiendo socorro y los obreros que a la sazón reposaban de las faenas del día anterior, acudieron al llamamiento con notable presteza. En breve las llamas invadieron el vasto edificio, prendiendo en el maderamen de la techumbre y de los muros laterales, y propagándose a los talleres de calderería, ajuste, fundición y modelado, y a los almacenes contiguos.



Una brigada de bomberos ingleses (pertenecientes a los mismos astilleros) y dos secciones de la guardia civil y de carabineros a demás de los operarios trabajaron para contener los destructores progresos de las llamas, aunque en vano por desgracia, pues todo el edificio con los talleres en él incluidos quedó transformado en montones de calcinados escombros, quedando solo en pies las armaduras de hierro de las paredes divisorias de los talleres.

Afortunadamente el edificio estaba asegurado por la suma de dos millones de pesetas (en números redondos) y los Sres. Martínez Rivas-Palmer con la actividad que les distingue, han dado ya las órdenes correspondientes para reconstruirle en breve.

 No sufrirá, por lo tanto, así lo creemos, entorpecimiento a la construcción de los cruceros Almirante Oquendo y Vizcaya".

 Este incendio afectó al trabajo de dos mil operarios y parece ser que solo se podía trabajar en los departamentos de pintura, carpintería y cañones.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales



viernes, 18 de julio de 2025

 

LAGUN ARTEAN Nº7



Aprovechando un reciente viaje mío a Santurtzi, el historiador de Portugalete, Alfredo Pérez Trimiño me ha regalado un ejemplar de la revista LAGUN ARTEA Nº7, revista que para su edición no ha contado con subvenciones ni públicas ni privadas y por lo tanto ha sido sufragada íntegramente por él. Es un detalle que, siendo Alfredo conocedor del  interés que tengo por el Sitio de Portugalete llevado a cabo por las fuerzas carlistas, se haya acordado de mí. Gracias.

A modo de introducción en la revista encontramos que: en el año 1990 el investigador portugalujo Iñaki Llamas localizaba un documento inédito hasta esas fechas en el que se recogía el informe que el Teniente Coronel Amós Quijada y Muniz, máximo responsable de la defensa de Portugalete, sobre los sucesos acaecidos en la villa jarrillera durante el sitio que sufrió la localidad a lo largo de varios meses durante los años 1873-1874.

En dicho informe, el cual podemos leer a través de las páginas de la revista y que dicho sea de paso está inteligentemente ilustrada, Amós Quijada primer jefe del Batallón Cazadores de Segorbe, relata las vicisitudes por las que pasan los defensores de Portugalete, remitiendo el citado texto al General en Jefe del Ejército de Operaciones del Norte en esas fechas, Domingo Moriones y Murillo.

                                        La ilustración española y americana

Como V.E. sabe muy bien por mis continuas comunicaciones el bloqueo de esta villa que empezó el día primero de agosto del año último siguió estrechándose día por día a la par que las fortificaciones de la misma iban adelantando trabajosamente por término. Excepto los dos ataques que el enemigo efectuó en los diez días de octubre y veinte y ocho de noviembre nada había alterado la marcha regular del bloqueo, pero como desde el día veinte y ocho de diciembre último ha cambiado aquel por un sitio formal y ataque constante de los enemigos, cumple a mi deber manifestar a V.E. en forma diario los acontecimientos que se han sucedido… Portugalete, 22 de enero de 1874.

Transcurridos 35 años de esta localización y más de 150 de este periodo de guerra que dejó la vida en la villa completamente devastada y con amplias heridas en su fisonomía, algunas de las cuales todavía se pueden percibir hoy en día, se ha realizado esta edición en formato revista. Una edición ilustrada con grabados, planos y documentos de este periodo, pudiendo encontrarse imágenes que aparecieron en la prensa del momento en publicaciones alemanas, francesas, inglesas e italianas, todas ellas del archivo personal de Alfredo Pérez Trimiño.

Junto a estas imágenes otra serie de documentos ilustran esta edición, completando este trabajo dedicado a un momento crucial de la historia de la Villa de Portugalete.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

miércoles, 16 de julio de 2025

 

                              EL CARMEN 75 ANIVERSARIO

DE LA PROCESIÓN MÁS LARGA DE LA HISTORIA



Este año se cumple el 75 aniversario de lo que Jon Fernández García de Iturrospe-SHZ  en su día dejó escrito y tituló como la LA PROCESIÓN DEL CARMEN MÁS LARGA DE LA HISTORIA, relato en el que nos cuenta como un 16 de julio de 1950, nueve vascos aprovechando esta festividad patronal de la Virgen del Carmen parten del puerto de Santurtzi hacia América.

Efeméride, que en mi opinión es una ocasión perdida por parte de los responsables del Ayuntamiento de Santurtzi por no haberle dado el valor histórico que se merece. Entonces, escapar de la dictadura de Franco era una oportunidad para la supervivencia propia.

El 16 de julio de 1950, festividad de la Virgen del Carmen, copatrona de nuestro municipio, nueve vascos de origen o residencia emprendieron desde el puerto de Santurtzi un singular viaje en balandro hacía, nunca mejor dicho, el nuevo mundo con el anhelo de alcanzar la libertad que se les negaba en la tierra que los vio nacer.

Los nueve hombres fueron Félix San Mamés Loizaga (de 24 años de edad), los hermanos José Luis y Manuel Algorri Villanueva (de 40 y 39 años, respectivamente), los hermanos José Luis y José Ramón Bilbatua Madariaga (de 30 y 28 años, respectivamente), José Martín Barrinagarrementeria Eguzkiaguirre (19 años), Ismael Martín del Río (de 30 años), Agustín Palacios Lopategi (de 25 años) y Gregorio Solano Ahedo (de 41 años). Distintas generaciones, edades, niveles socioeconómicos y tradiciones políticas, pero un mismo objetivo: mejorar sus vidas y las de sus seres queridos.



Ese día, esos nueve hombres aprovecharon la tradicional y bulliciosa procesión marinera para hacerse a la mar, burlando los controles militares y policiales de mar y tierra, a bordo de un balandro llamado Montserrat, cuya construcción se inició siete meses antes en los Astilleros Alsa, situados detrás del campo de Ibaiondo, en Lamiako en el límite entre los municipios de Getxo y Leioa.

Tres meses después de zarpar, navegando sobre todo a vela, y tras pasar no pocas privaciones y calamidades, la tripulación del Montserrat alcanzó el puerto mexicano de Veracruz. Una epopeya cuyo recuerdo pervive gracias al empeño de sus descendientes. Sin embargo, no es muy conocida en nuestro municipio, a pesar de que varios de los protagonistas eran santurtziarras, del estreno en noviembre de 2011 en el Serantes Kultur Aretoa de la obra Inorako bidaia, montaje de la compañía de teatro Kukubiltxo basada en su aventura y de la publicación de dos obras que describen la odisea, aunque, a decir verdad, con escasa promoción y difusión en nuestro municipio. Se pueden consultar en la biblioteca municipal.

La primera obra publicada se titula Vientos de libertad y su autora es Lorea Palacios Urquiola (México, 1982), nieta de uno de los navegantes, que redescubrió esta aventura familiar 55 años después. Impactada por el relato en una grabación familiar de las durísimas 91 jornadas en alta mar, decidió que su historia no se perdería y se decidió a escribir esta novela. En 2006 la novela fue finalista del Premio Andrés de Irujo y en 2007 fue publicada en el volumen 8 de la colección ‘Euskaldunak Munduan – Vascos en el Mundo’.


Cuando en 2008 le retornaron los derechos de autor, decidió que también le interesaba publicar esta historia en México y envió la propuesta a la editorial Jus, quienes decidieron reeditarla en 2009. Además, decidió centrar en esta aventura la tesis de fin de carrera de Periodismo, con la que obtuvo la calificación Cum Laude.

La aventura comenzó a gestarse con sumo sigilo en 1949 tras la vuelta de Félix San Mamés del servicio militar y su reincorporación a su trabajo en los Astilleros Alsa, propiedad de los hermanos José Luis y Manuel Algorri. Ellos se encargarían de seleccionar de entre toda la plantilla del astillero al resto de componentes de la tripulación que emprendería el arriesgado viaje.

Una vez elegida la tripulación, los astilleros de los que salieron tantos barcos y traineras iniciaron a primeros de noviembre de 1949 la construcción del Montserrat, un balandro de dos palos, la cabina de caoba africana, el resto de madera de primera calidad, de apenas 13 metros de eslora, 3,85 metros de manga y 3 metros de puntal medio, con un desplazamiento de unas 28 toneladas. Contaba con un motor auxiliar de gasolina de 28 caballos (el motor Hudson de una furgoneta, acondicionado para el velero).



Todo el mundo en el astillero creía que el balandro iba a ser para un supuesto armador catalán, de ahí el nombre de Montserrat y la justificación perfecta para llevar a cabo el abultado avituallamiento que prepararon para el viaje.

El 16 de julio de 1950, mezclados con los barcos que acompañan a la Virgen del Carmen en su procesión marinera, se hicieron a la mar, pero no regresaron a puerto como el resto. Emprendieron una navegación que transcurrió sin complicaciones hasta las cercanías de las Islas Canarias, donde el viaje tomó un rumbo inesperado, cuando apenas 10 días después de partir, se quemó la dinamo del motor de la nave, con lo que éste quedó inoperante. Así comenzó la navegación a vela aprovechando los vientos alisios, en una travesía de 25 días que alternaba la calma chicha con buenas jornadas de navegación. Pudieron alimentarse gracias a la pesca. Fue un gran golpe anímico, pues todos los preparativos estaban pensados para un mes de travesía y no para los 91 días que al final necesitaron para llegar a Veracruz (México), el 15 de octubre.

Antes, el 24 de agosto, a los cuarenta días de partir, pisaron por primera vez tierras americanas, en las playas de Tobago. Arreglado el motor, repuestos en la medida de lo posible de la dura odisea atlántica y aprovisionados de nuevo, iniciaron su último periplo el día 3 de septiembre, con los ciclones pisándoles la popa. Finalmente, la procesión del Carmen de ese año concluyó para los nueve tripulantes el 15 de octubre en otro puerto y en otro mundo.

https://santurtzihistorianzehar.net/la-procesion-del-carmen-mas-larga-de-la-historia/









Pendiente la fotografía de José Ramón Bilbatua Madariaga.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

SANTURTZI FIESTAS DEL CARMEN 

JULIO 1909-1910-1913-1914-1916-1917



La hormiga de oro, 31/7/1909

Con gran solemnidad celebró el pueblo santurzano la fiesta de la Virgen del Carmen, Patrona de aquella localidad. Muy de mañana, la Banda municipal recorrió las calles tocando alegres dianas.

A las diez se celebró en la parroquia una solemne función religiosa, cuya oración sagrada estuvo a cargo del Rdo. P. Madariaga, de la Compañía de Jesús.

Terminada la función religiosa, la Banda Municipal, situada en el kiosco levantado en la plaza de la Constitución, ejecutó un concierto que duró hasta la una del mediodía.



A primera hora de la tarde comenzó a llegar a Santurce numeroso gentío de Bilbao, Portugalete y otros pueblos.

 Las casas del pueblo ostentaban colgaduras. Minutos antes de las cuatro el Ayuntamiento trasladóse al templo donde se rezó el Rosario y seguidamente la Novena.

Luego se puso en marcha la procesión, figurando en primer lugar un estandarte, al que seguía la imagen de la Virgen del Carmen, conducida a hombros de cuatro fornidos marineros, que vestían el clásico traje de pantalón azul y garibaldina blanca, en las que se leía en letras bordadas en azul Virgen del Carmen.

Iban detrás el clero, presidido por el Sr. Oráa, y el Ayuntamiento. La procesión recorrió el corto trayecto que separa el muelle del casco de la villa, y al llegar a aquel se depositó la sagrada imagen en la lancha salvavidas, que había sido engalanada con sumo gusto con flores y follajes.



Al desatracar del muelle se dispararon buen número de cohetes. En el trayecto no cesaban de oírse vivas a la Virgen del Carmen, cantándose composiciones religiosas.

El estado de los muelles, ocupados por un gentío enorme, y aquella flotilla de pequeñas embarcaciones, presentaban un bello golpe de vista: el espectáculo fue realmente conmovedor.

La hormiga de oro, 30/07/1910




La hormiga de oro, 26/07/1913

Mundo gráfico, 6/08/1913



La hormiga de oro, 25/07/1914


Mundo gráfico, 26/07/1916

Mundo gráfico, 25/07/1917




Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales.

martes, 15 de julio de 2025

 

VICENTE CUTANDA Y TORAYA



El pintor y dibujante Vicente Cutanda y Toraya nace el 18 de noviembre de 1850 en Madrid, y fallece el 11 de diciembre de 1925 en Toledo. Su padre, Vicente Cutanda y Jarauta, fue un abogado y catedrático de Organografía y Fisiología Botánicas de la Universidad de Madrid. Comenzó sus estudios en la carrera de arquitectura, no obstante, debido a su inminente vocación artística, la abandonó para entrar en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid entre los años 1868 y 1870. Desde joven, se dejó influir por la pintura de Mariano Fortuny, de Joaquín Sorolla y la pintura de historia de Eduardo Rosales, sobre todo en su etapa madrileña.

Una huelga de obreros en Vizcaya ( 1892)

En la década de los 90 realizó un viaje a Vizcaya, (parece ser que entonces vivió en Baracaldo)) donde quedará absolutamente impresionado por sus grandes fábricas y Altos Hornos. Aquí comenzará a plasmar en sus lienzos la vida en estas industrias, el peligro al que se expone el proletariado y los primeros movimientos obreros que surgen en el País Vasco. De esta forma se convierte en el pintor de los trabajadores y nos muestra la cruda realidad de una forma directa, cercana y sin tapujos. Finalmente, a comienzos del siglo XX su fama se vio debilitada y fue cayendo en el olvido.

Preliminares del 1 de mayo, (1894)

Para el artista el trabajo verdadero es el manual y por ello los Altos Hornos son el compendio de todo el sacrificio realizado por el hombre, por esta razón le tendrán tan cautivado y no dejará de pintar escenas de este tipo hasta casi el día de su muerte. Se ha dicho que el artista llevaba una vida similar a la del mundo siderúrgico, esto es, pintaba en fábricas, se codeaba con los obreros e incluso se dice que alteró su aspecto para poder identificarse así con estos. El artista puso su trabajo en función de los marginados y afectados por la sociedad, prestando especial atención a los nuevos pobres que subsistían en el entorno industrial y en las ciudades modernas, el proletariado.



A pesar de que sus temas fueran tan radicales, era bien acogido por la burguesía y el academicismo vigente, lo podemos apreciar en las numerosas aportaciones que realiza para la revista burguesa La Ilustración Española y Americana. Es curioso como al mismo tiempo elabora cuatro portadas exclusivas para el semanario socialista bilbaíno Lucha de Clases, publica en los ejemplares del primero de mayo de 1900, 1901 y 1902, así como para la muestra extraordinaria del 23 de julio de 1904.

La virgen de los obreros

 Resumen de la publicación: REALISMO COMO DENUNCIA SOCIAL EN ESPAÑA: EL PINTOR VICENTE CUTANDA. Verónica Alarcia Cartaya. Grado en Historia del Arte. Curso académico: 2017-2018. Facultad de Letras. Universidad del País Vasco

https://addi.ehu.es/bitstream/handle/10810/30155/TFG_Alarcia.pdf

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

El pulso de los ferrones

  Epílogo, (1895)

Sobre el campo de batalla (1894)








lunes, 14 de julio de 2025

 

GALINDO Y RIVAS, SOLICITUD CAMBIO DE PARROQUIA 1902



Si el 7 de julio del año 1933, una Comisión Gestora de la Diputación de Vizcaya, acordó aprobar el expediente de segregación de los barrios de Rivas, Repélega, la Sierra y Galindo del término municipal de Santurtzi, para su agregación a Portugalete, finalizando así una reclamación cuyo inicio se remontaba al 28 de febrero del año 1902.

Los vecinos de Galindo y Rivas: Agustín de Garate, Aureliano Solaesa, el hijo de Zoilo Solaesa, Pablo Arroyolo, Vitoriano Larrinaga, Pachi Arrate, Jerónimo Unguen, Manuel Barrutia, Martín León Juan Vizcaya, Pedro Ríos, Domingo Aresqueta, Lorenzo Martínez, Julián Lacruz, Patricio Yarritu, Celedonio Larrinaga, Domingo Andicoechea y Leandro Echerandio, el 10 de julio de 1903, día de San Cristóbal, Patrono de estos barrios y de la Sierra y Repélega, envían la siguiente carta al Excmo. Sr Obispo de Vitoria.

“Los que suscriben, vecinos y moradores de los barrios de Rivas y Galindo del término municipal de Santurce Antiguo, a V.E.Y. con la más rendida consideración exponen: Que les interesa pertenecer al término Parroquial de la Villa de Portugalete en virtud de las razones que brevemente pasan a manifestar.



Es la primera y principal la mayor proximidad y facilidad consiguiente para cumplir sus deberes de feligreses y para que la administración de los Santos Sacramentos se verifique con el debido decoro y respeto que exigen tan elevados Ministerios, ya que, como consecuencia de encaminarle a la Villa las relaciones económicas y morales de su vida, los caminos que a ella conducen son más numerosos, cortos, espaciosos, más poblados, mejor conservados y más concurridos.

Abundando en el mismo pensamiento tenemos el gusto de consignar que gracias a la iniciativa del ilustre ayuntamiento de Portugalete que ha costeado en plazo no lejano construirse por la Excelentísima Diputación de Vizcaya en cuyo plan de carreteras se ha pedido inclusión, una carretera que partiendo de Galindo pasa por los barrios de Rivas y Repélega y se une junto al Camposanto de la expresada Villa con la carretera que se dirige a Ortuella.


Gracias también al desinteresado cariño de bienhechores, oriundos de estos barrios cuéntese con una escuela mixta de primeras letras, servida por el Presbítero Capellán D. Agustín de Gárate y con una cómoda y elegante iglesia próxima a inaugurarse, la cual, interiormente a parte de la Sacristía mide veinticuatro metros de largo por ocho de ancho. Tiene bóvedas, campanario con dos campanas, coro, púlpito y confesionario, se celebrarán en ella diariamente bajo la misma adoración de San Cristóbal como la actual Ermita el santo Sacrificio de la Misa y con mayor comodidad podrá practicar el ministerio de la predicación, enseñanza de la doctrina cristiana, rezarse el Santo Rosario, confesarse y aún celebrarse otros cultos.

Pues bien, ambos edificios son debidos a la munificencia de vecinos de Portugalete y la Iglesia está además enclavada dentro de su término Parroquial, por lo que vendrá a ser aneja de la de Santa María a la que pertenece el barrio de la Sierra y de Repélega que es más poblado.

Con anterioridad al último arreglo Parroquial todos estos barrios, así como en lo civil, como en lo eclesiástico, pertenecían al Concejo de Santurce y Parroquia de San Jorge, pero como todos ellos constituyen esto enclavado en jurisdicción extraña, en términos que no puede llegarse a Santurce sin pasar por Portugalete de quien quedan al menos que a una tercera parte de distancia, fueron segregados de Santurce, con mala fortuna porque, en vez de haberlos agregados a la Parroquia de Portugalete a que por las condiciones expuestas y de hecho pertenecen, se resolvieron a fraccionar de nuevo en esta forma: La Sierra y Repélega se incorporan a Portugalete, y Rivas y Galindo a Sestao. Agréguense a lo dicho que los pobres ancianos y enfermos de los barrios en cuestión gozan del derecho de ingresar en el Santo Hospital del Glorioso San Juan Bautista de Portugalete, merced también a unos piadosos vecinos de dicha Villa, y se verá con cuánta razón deben incorporarse a su Parroquia de Santa María.


Por todas estas razones, a V.E.Y.  humildemente suplican que, presentada y admitida esta instancia, se sirva resolver que estos barrios de Galindo y Rivas, al
igual de sus confines de la Sierra y Repélega de que no están separados y si unidos queden incorporados a la Parroquia de Santa María de Portugalete.

Postrados suplican su bendición y besan su pastoral anillo”.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales