domingo, 23 de marzo de 2025

 

JUAN ANTONIO CORTÉS GARCÍA DE QUEVEDO

Puerto de Algorta

Juan Antonio Cortés García de Quevedo (1851-1944), dedicó su vida al arte con una gran versatilidad: pintor, ilustrador, restaurador y docente, si bien también desempeñó el cometido de Depositario de los Fondos Municipales del Ayuntamiento de Burgos. Aunque es popularmente conocido por sus óleos, en su época también destacó en la fotografía, técnica con la que realizó gran cantidad de tomas relacionadas con el arte, sus seres queridos, la ciudad de Burgos y otros ámbitos urbanos a los que viajó. La posesión a partir de 1892 de una cámara portátil Photosphère, le permitió poner en práctica nuevas maneras de tomar imágenes: el punto de vista del turista que capta imágenes a su paso por las calles, sin dejar de lado un punto de vista artístico, que le posibilita posteriormente utilizar algunas de esas imágenes para los cuadros que más tarde pintaba. El legado consta de 1.643 negativos sobre vidrio al gelatino-bromuro de formatos comprendidos entre el 9x12 cm. y 18x24 cm y 1.660 copias sobre papel, la gran mayoría realizadas por el propio autor, mediante ennegrecimiento directo al colodión o a la gelatina. Todos ellos están catalogados, digitalizados y colgados en el catálogo digital del Archivo Municipal. El resto de los elementos, hasta completar los más de 4.403 que configuran la colección, son dibujos del propio Cortés, impresos y fotografías de otros autores. (Colección Fotográfica del Archivo Municipal de Burgos).



De entre ellos he recopilado los concernientes a la Ría, Portugalete, Santurtzi, y Getxo, que  como Ana María Peña Baró en su obra “ Juan Antonio Cortés y la fotografía” señala; Juan Antonio gracias a su posición económico-social hizo gala de uno de los más destacados signos de distinción de finales de siglo, la estancia en balnearios y en la costa, en la temporada de los “baños de ola”, y aprovechaba dichas estancias, además, para dar satisfacción a su admiración por las manifestaciones de progreso a través de los avances tecnológicos. 

Por este motivo, nos ha legado un gran número de imágenes de la Ría del Nervión, desde el corazón de Bilbao, coronado por su Ayuntamiento, hasta la desembocadura en el Abra. En ellas podemos contemplar los altos hornos humeantes de Baracaldo, el muelle de Churruca, el Mareómetro o el famoso Puente, llamado Colgante, en Portugalete, los flamantes chalets de Las Arenas, etc, datadas en su mayoría entre los años  1895-1896. Y todo ello con continuas miradas hacia las más variadas embarcaciones, desde pequeños veleros pesqueros hasta los grandes buques a vapor.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

PORTUGALETE 

















SANTURTZI









GETXO



























LA RÍA 





















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