jueves, 12 de enero de 2017

En Santurtzi hay unas personas que se ganan la Vida vendiendo castañas, por cierto muy necesarias con estas bajadas de temperatura. Estos trabajadores para asarlas usan unas placas disimuladas en una máquina de tren. Muy original y bonito, hasta que un primate de esos que hasta sus padres reconocen como poco espabilado, no se le ha ocurrido en un golpe de reconocimiento primario de vena artística de colocarle un eslogan político.

 El susodicho primate debió de pensar?? tren de castañas con tren de alta velocidad no rima pero dejo mi cagadita voy para casa tan contento, y además ya tengo una hazaña para contar. 

Me pregunto el dilema que tendrán los trabajadores, si borrarlo o dejarlo. Si lo borro igual mal, mañana los mismos propietarios de lo ajeno pueden volver a realizar una pintada y además pago la pintura, y si lo dejo, pues igual piensan que lo hago aposta. Yo seguiré comprando ahí las castañas por lo menos por solidaridad con los castañeros, y así de paso me acuerdo del primate y de lo innecesario de ensuciar lo que no es de uno.

En mi opinión no creo que es necesario que para reclamar un deseo o un proyecto diferente al que decidan los políticos que se tengan que fastidiar aquellos que no quieran por lo que fuera partido alguno. y si le urden los deseos siempre tendrás tu propia casa para practicar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario