jueves, 15 de enero de 2026

 

EL MOLINO Y LA CARNICERIA DE SANTURTZI 1856



Expediente incoado por el Ayuntamiento de Santurce, solicitando autorización para construir una tejavana para el despacho de carnes en el lugar llamado El Molino. Oposición de Juan de Murrieta y Manuel de Llantada contra el Ayuntamiento, alegando que el terreno designado para la tejavana es de su propiedad.  Mientras que el Ayuntamiento opinaba que el terreno era común. AHFB, AR 00167/005

Este establecimiento de venta de carnes se pretendía construir en la inmediación del antiguo molino próximo al puerto y al puente principal del pueblo, es decir en un terreno muy cercano al actual Ayuntamiento.

 En aquel entonces en Santurce ya existía una carnicería vieja que pertenecía a un particular y era regentada por dos inquilinos.

El 1 de enero de 1856, en el Concejo de Santurtzi se reunió el ayuntamiento bajo la presidencia de D. José de Echevarría en mayoría y asociados a él de sus nombrados: D. José de Merro, D. José de la Peña, D. Antonio de Musques, D. Juan de la Quintana, D. Juan Simón de Sampelayo, D. Manuel de Unzagay D. Manuel de Balparda, en la que acordaron:



Por cuanto no la tiene y sin perjuicio alguno, hacer una carnicería pública para el despacho de la carne en el sitio del molino y que su costo se pagaría de lo que ella produzca en venta hasta la conclusión de su pago. AHFB, Ortuella 0066/001

 El 21 de mayo de 1856, Matías González presenta las condiciones facultativas para la construcción de una tejavana para el despacho de carnes que el Ayuntamiento del Concejo de Santurce intenta realizar bajo pública licitación y previa autorización de la Ilustrísima Diputación en el sitio del Molino. Entre los puntos destaco:

La fachada de la tejavana constará de 24 pies de largo y 15 de ancho, con una división de media asta en el medio, una puerta principal, otra interior, tres ventanas y un tablero para despacho.

Se rechinará y revocará la muralla del Molino con chinas y abundante cal.

 El costo de toda la obra no excederá de 4.000 reales y serán satisfechos en tres plazos.

 Y a partir del 26 de mayo y una vez notificado todo lo anterior y aprobado por la Diputación es cuando intervienen D. Juan de Murrieta López y D. Manuel de Llantada Orbeta con las consiguientes alegaciones en contra de la construcción de la tejavana. El primer encontronazo sucede cuando al ir personas dirigidas por el Ayuntamiento a realizar las medidas para levantar el plano del despacho de carnes, se encontraron con que la muralla pertenece a la casa de Manuel de Llantada y al dueño del molino que allí se encuentra y con tal motivo fueron invitados abandonar el lugar.



 Y aunque el Ayuntamiento alegaba que: 1º Que el terreno en que se trata de construir la tejavana para la carnicería es común, 2º Que jamás ha pensado este Ayuntamiento construir en ese lugar un matadero, 3º Que la Junta de Sanidad y la Diputación no hayan desestimado dicho proyecto, 4º que la construcción de la tejavana no perjudica a alas luces de la casa de Llantada ni al paso de la propiedad de Murrieta, dicho proyecto fue desestimado finalmente por la Diputación y ratificado a petición de Manuel de Lllantada el 16 de diciembre de 1857, Juan de Murrieta y Manuel de Llantada, presentaron los títulos de propiedad de las casas y terrenos que algunos llegaban hasta la muralla del puerto de Santurce, lo que obligó al Ayuntamiento a partir del mes de Julio de buscar otra alternativa al proyecto de la carnicería.

Como dato curioso he de mencionar que en el mes de julio de 1856 tanto Juan de Murrieta como Manuel Llantada como mayores contribuyentes entran a formar parte del Ayuntamiento y el propio Juan de Murrieta López sería elegido alcalde de Santurce en el mes de abril de 1857.



 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

miércoles, 14 de enero de 2026

 

JOSE MARÍA URIOSTE ALCALDE DE PORTUGALETE 



A raíz de la  publicación ayer en mi blog LA VIDA PASA, en la que aparece la referencia de José María Urioste como alcalde constitucional de Portugalete, varios son los amigos que me han llamado para decirme que ellos desconocían ese dato y después de consultar el libro Monografía Histórica de la muy Noble Villa y Puerto de Portugalete de Mariano Ciriquiain Gaiztarro, libro de referencia de la historia de Portugalete y en el cual aparece un listado de los alcaldes de la villa hasta el año 1875, me ratifican que José María Urioste no aparece como tal alcalde.

César Saavedra en su libro, Origen, Vida y Costumbres de la Noble Villa de Portugalete, comete el mismo desliz que Ciriquiain, al fin y al cabo, es copia y pega del anterior con el añadido de otras aportaciones muy interesantes.

Sin embargo, está más que demostrado, investigado y consultado por mí que José María Urioste toma el cargo como alcalde constitucional el 1 de octubre de 1854, entre las alcaldías de Tomás Joaquín Genaro *Bilichi Aguirre, (1 de enero de 1854), y Máximo Castet Cerro (12 de marzo de 1857), con tal mala suerte que le tocó regir en los años de una epidemia del cólera morbo.

Por cierto, ahora que escribo sobre Ciriquiain antiguo secretario del Ayuntamiento de Portugalete y que contó con todas las facilidades para publicar su libro en 1942, ¿para cuándo el resto podremos investigar los hermosos documentos del archivo municipal que al parecer tiene acceso restringido desde la jubilación de su anterior responsable? ¿o bien, cuando el Ayuntamiento va a facilitar que estos documentos estén digitalizados?

*Bilichi-Vilichi-Beliche

 Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

martes, 13 de enero de 2026

 

NAUFRAGIO LANCHA SANJUAN BAUTISTA  1855



Crónica de un naufragio, LA FE 14 de mayo 1855.

Bilbao 10 de mayo. Ayer martes a las once y media de su mañana, al intentar cruzar la barra la lancha San Juan Bautista, capitán Lejarreta, que, con quince pasaderos venía de Santander a este puerto, varo y zozobró inmediatamente. A pesar de la prontitud con que acudieron en su auxilio los lancheros de Portugalete y Santurce no pudieron evitar que el mar arrebatase cinco víctimas, cuatro infelices mujeres y un hombre. Entre estas desgraciadas se cuenta la mujer del capitán Garay, del bergantín Merceditas, joven de 24 años que se hallaba en un estado de cercano alumbramiento.

Gracias al arrojo de los lancheros que acudieron presurosos adónde aconteció la escena se salvaron 11 náufragos que asidos a la zozobrada lancha resistieron las olas y el frio; porque, aunque la mar no era grande, la barra estaba picada, a consecuencia del impulso del fresco Noroeste que reinaba.

Cuatro de los náufragos pudieron llegar a nado a las peñas de Santurce, en donde fueron recogidos y asistidos cuidadosamente; los restantes seis pasajeros fueron salvados en la misma lancha que los conducía y trasladados desde ella a la villa de Portugalete, en donde se les prestaron los mismos auxilios que en Santurce. De la lancha zozobrada se recogieron también los ocho hombres que la tripulaban.

Ninguno de los cinco ahogados ha salido aun a flor de agua ni aparecido en las playas que cercan la barra. Hoy miércoles, siete de los pasajeros náufragos han llegado a esta villa en bastante buen estado de salud. los otros tres aun no tienen restauradas sus pérdidas fuerzas.

Según datos recogidos del libro de difuntos de Portugalete, AHEB-BEHA estas tres siguientes personas fallecieron en el naufragio:



* El día 12 de mayo de 1855 a las 11 de la mañana y estando presente el Alcalde Constitucional de la Villa de Portugalete D. José María de Urioste y el Secretario del ayuntamiento D. José Benito de Zaballa se entierra en el camposanto de la parroquia el cadáver de Juan Miguel (Manuel) de Beitia Inchausti de 33 años, bautizado en Elantxobe el 17 de febrero de 1820. Era hijo de Manuel Beitia Zabala y de María Bautista Inchausti Longa. Estaba casado con Ysabela de Navesanzacon Uriguen, matrimonio celebrado en Elantxobe el 4 de setiembre de 1852. Según declaración del médico de la villa D. Ángel de Lecea, reconoció que el dicho cadáver había aparecido ahogado en el sitio que llaman “El Salto”.

* El día 13 de mayo de 1855, previa comunicación del Alcalde Constitucional de la Villa de Portugalete D. José María de Urioste se entierra en el camposanto de la parroquia el cadáver de una mujer embarazada como de cinco meses y sobre 27 años según declaración del médico interino de la villa D. Ángel de Lecea y cuyo cadáver fue arrojado por el mar y apareció el día anterior sobre a las siete de la tarde en el sitio que llaman “Peñota”.

Se trataría de María Isabela Alboniga menor  Goytia Echevarría, bautizada en Bermeo el 3 de junio de 1825, siendo hija de Juan Manuel Alboniga menor  Yzaci y de María Domina Carmen Goytia Echevarría Ormaza. Contrajo matrimonio el 6 de diciembre de 1845 en Bermeo con Domingo Astuy Zulueta, el cual una vez viudo contrajo matrimonio en Bakio el 5 de diciembre de 1857 con María Manuela Aguirre Abaroa. En el momento de su fallecimiento tenían dos hijos: Bautista Sotero Astuy Alboniga menor, natural de Bermeo 22 de abril de 1849 y Pedro Astuy Alboniga menor, natural de Bermeo de 29 abril 1852.

* El 19 de mayo de 1855, se dio sepultura en el camposanto de la parroquia de Portugalete al cadáver de una mujer de unos 24 años, según declaración del médico interino de la villa D. Ángel de Lecea, la cual fue hallada en el sitio llamado “El Salto” a las seis de la mañana del día anterior. Se cree que fue una con los dos antecedentes que se ahogaron en la barra el día 9 del actual.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

 

sábado, 10 de enero de 2026

 

FALLECIENTO DE LUCIANO FRANCISCO MURRIETA ORTIZ



No es una causa menor que después de arduas consultas  poder publicar como primicia la fecha que desde el colectivo Santurtziko Genealogia Zaleak tiempo atrás andábamos buscando y así poder cumplimentar su genealogía. Y nos referimos a los datos del fallecimiento en Londres de Francisco Luciano Murrieta Ortiz, benefactor de Santurtzi y Portugalete entre otros pueblos y que por fin en la prensa nacional española localizamos dicha fecha, 3 de marzo de 1856.

 LA NACIÓN, 20 de marzo de 1856: Anteayer hemos recibido la siguiente carta de Londres:

LONDRES 11 de marzo.

Un acontecimiento muy sensible para los españoles residentes en esta capital ha tenido lugar el lunes de la semana pasada. El señor don Francisco Luciano de Murrieta, comerciante hace largo tiempo establecido en esta plaza, falleció en aquel día después de una enfermedad de corta duración, dejando un vacío irreparable para cuantos habían tenido ocasión de admirar las excelentes prendas de que estaba adornado. Repetidas veces la prensa de esta corte hizo públicos los rasgos de generosidad de este buen patricio, que ausente hacía muchos años de su querida patria, no dejó pasar día sin que sus actos no diesen testimonio de cuan vivo era el recuerdo y cuan intenso el amor que la profesaba. Apenas verificada la revolución de julio, y conmovido al considerar la triste situación a que quedaban reducidos los huérfanos y las viudas de los que perecieron defendiendo la libertad en aquellas sangrientas jornadas, se apresuró a remitir la cantidad de 20.000 reales para su socorro.

Ofrecióle ocasiones incesantes de ejercitar su generosidad, el cólera que tantos estragos causó en España, y continuamente remitía crecidas cantidades para el sostén de los enfermos pobres. Testigos son de estos rasgos generosos, (muchos de los cuales no han tenido publicidad en las columnas de los periódicos por expresa prohibición suya), los habitantes de Bilbao, Portugalete, Santurce, y otros infinitos concejos y villas, cuyos alcaldes recibían continuamente de manos de los corresponsales del señor Murrieta limosnas para distribuir entre los necesitados. Tan repelidas pruebas de su bondad no fueron ciertamente desagradecidas y entre otros, el ayuntamiento del pueblo de Santurce, reunido en sesión extraordinaria, acordó, que en recompensa de los continuos beneficios que el pueblo había recibido y recibía del señor Murrieta, se le inscribiese como hijo en el censo de la población y se sacase a expensas del ayuntamiento un retrato de su bienhechor para colocarlo en la sala de sesiones.



No menos reconocidos están los menesterosos de las ciudades de Cádiz, Sevilla, y Madrid especialmente, al interés que por su suerte mostraba este buen patricio, como es muy notorio a los señores que componen las respectivas juntas de beneficencia y a cuyas manos hacia llegar el señor Murrieta las limosnas con el fin de que con toda equidad fuesen distribuidas entre los verdaderos necesitados. ¡Qué triste nueva para estos la falta de este bienhechor, que alejado de ellos siempre les tenía presentes en su memoria! Con su muerte les falta una especie de Providencia que acudía a todas sus necesidades, y sus ayes de dolor son ciertamente la mejor oración fúnebre que podrá pronunciarse en memoria de este excelente español, que daba tan noble empleo a su cuantiosa fortuna y a su amada patria el lugar más predilecto do su corazón. Sus liberalidades y beneficios se extendían además a los desgraciados de este país, y jamás fue refugiado español o de otro país cualquiera fue a suplicarle un socorro en vano.



En su posición de socio de la respetable casa de esta capital que gira bajo la razón social de C. de Murrieta y compañía, sus amigos eran infinitos y todos le amaban y admiraban la excelencia de su carácter. Siempre retirado de los negocios públicos, en los que de haber querido hubiera ocupado un puesto muy elevado, solo deseaba que la España mantuviese la paz necesaria para que todos se ocupasen del bien general y fuese próspera y feliz, votos que fueron en él tan constantes y sinceros como el amor hacia ella, harto probado por sus acciones.


Santurtziko Genealogia Zaleak

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

jueves, 8 de enero de 2026

PORTUGALETE Y EL CORSO 1742-1762

 

PORTUGALETE Y EL CORSO 1742-1762



Es una realidad la participación de vecinos de Portugalete en la actividad del corso, bien construyendo buques o en su participación como marineros. Del Registro del libro de difuntos de Portugalete 1680/1791, AHEB-BEHA, recojo los siguientes apuntes de aquellas personas que, falleciendo en el corso, en la iglesia Santa María de Portugalete se les honra con una misa de difuntos. Destacan entre ellos los marineros que fallecieron estando prisioneros en Inglaterra.

Escritura de obligación otorgada entre Pedro de Balparda, Juan de Zubaran, Antonio de Loredo, Bartolomé de Mendibil y Manuel de Arróspide, todos vecinos de Portugalete, sobre la construcción y explotación de un barco corsario AHFB, JCR, 1777/014.

“Nos, D. Pedro de Balparda, D. Juan de la Llosa, D. Juan de Zubaran. Antonio de Loredo, D. Bartolomé de Mendívil y D. Manuel de Arróspide, todos vecinos de la Villa, decimos que estamos del acuerdo convenido y conformes, y desde luego nos obligamos con nuestras respectivas personas y bienes, muebles y raíces presentes y futuros en lo siguiente:


Lo primero en que hemos de hacer a nuestras expensas un barco corsario de veinte y siete codos de quilla con sus dos palos y demás en el astillero, paraje más propicio del puerto de jurisdicción de esta villa, costeándole por iguales partes. Entre nos los susodichos, a de correr su fábrica al cargo y cuidado del citado D. Pedro de Balparda”. Y continua…

El 29 de 1741 diciembre se realizan honras por Francisco de Berreaga que murió navegando al corso.

El 11 y 15 de enero de 1742, se hacen misas por Manuel de Zaldúa y Juan Bautista de Escarza que navegando al corso fallecen en el puerto de Santoña.

El 13 de febrero de 1742, se hicieron honras por Cosme del Valle que falleció en Inglaterra. 



 El 4 de abril de 1742 se hizo honra de entierro por José de Berreaga que falleció prisionero en el castillo de Rochester, Inglaterra.

El 6 de abril se hizo honra de entierro por Antonio de Loredo que muere estando prisionero en el reino de Inglaterra.

El 20 de setiembre de 1742, se celebra una misa en Portugalete en honra de Tomás López y Reygosa, que murió navegando al corso.

Entre el 28 de setiembre y el 30 de octubre de 1742, se celebran varias misas en Portugalete por Fausto Uriarte, José de Goicoechea, Juan de Zelaya, Antonio Umaran, José de Lopategui, Agustín Uraga que murieron prisioneros en Inglaterra cumpliendo pena.

En diferentes fechas del año 1743, se celebran misas de honra en Portugalete por José Rozadas, Simón Sota, Domingo Bicochea, Pedro Amabiscar, que murieron prisioneros en Inglaterra.

El 5 de mayo de 1744, se celebra misa por Antonio de Basarrate que falleció en la navegación del corso.

El 18 de agosto de 1744, se realizan honras por Juan de Balparda muerto navegando al corso.

El 3 de abril de 1762 se hizo en la iglesia de Portugalete misa de entierro por Manuel del Valle que murió en un combate con el corso.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

miércoles, 7 de enero de 2026

 

7 DE ENERO DE 1978



Esta entrada tenía que ver en principio con el aniversario de nuestra boda, 7 de enero de 1978, aniversario también conocido por el día del dolor de muelas. Quien no ha escuchado o dicho aquello en una disputa casera de “si el día que me casé me hubiera dado un dolor de muelas”, casuística a la que me apunto.

Y, sin embargo, el recuerdo me lleva a mis desparecidos aitas y familiares. A Asun la tengo presente. Gracias por tu presencia guapita de cara.

Sobre todo aquel recuerdo y petición de mi madre de que ese día fuera a la iglesia con ropa de estreno. Petición que cumpli con la condición de que a partir de las fotos de rigor llevara la ropa de calle. Tal y como se puede comprobar en la fotografía.

Quiero realizar la entrada y cuando seleciono las fotos veo a los presentes y a los ausentes y el alma se me nubla de pena, por eso quiero deciros que a vosotros tampoco os he olvidado. Día de contrastes.

Y quiero rendir cuentas con el pasado y reconocer todo este tiempo olvidado de los orígenes de mi ama Vicenta Martín de Vidales Millas, nacida y criada en Mora provincia de Toledo, o como más le gustaba a ella, Mora de Toledo. 

Durante años la familia de los Navarrillos, hemos aprovechado cualquier ocasión para mencionar nuestra procedencia, dando por delante el apodo, como una marca de distinción ante nuestros semejantes. El plus de mencionar los Navarrillos, marineros y pescadores es una marca de judío viejo en este Portugalete y Santurtzi que hace tiempo se llenó de foráneos en busca de un mejor futuro.




Mi aita se llamaba Patricio Gutiérrez del Moral. Hijo de María Soledad y de León Aureliano. Por sus venas corría sangre de Santurtzi y burgalesa, puesto que gracias a su abuela materna tenía ascendientes en Santurtzi desde y anteriores al año 1704. Por parte de su madre, hasta la tercera generación sus ascendientes eran de pueblos diseminados por la provincia de Burgos.

Mi ama, Vicenta Martín de Vidales Millas, hija de Juana y Francisco, nació en Mora como sus padres sus abuelos y muchos más de sus antepasados.

La cuenta sale clara en favor de mis raíces morachas. Orgulloso estoy que por mis venas corra sangre aceitunada y por mi corazón ideales comuneras.

A mi ama, como a su familia en Mora se la conocía con el apodo de los Calaveras, apodo que desde ahora en adelante cuando tenga que referir mi procedencia diré con orgullo, soy Aurelito, el hijo de Vicenta y Patricio, familia de los Calaveras y Navarrillos. 

Es una deuda contra el olvido y un reconocimiento hacia mi madre, sus antepasados y seguro hacía ese pueblo que la vio nacer. No sé porque, pero cuanto más me alejo en el tiempo por su desaparición, más necesito acercarme en sus recuerdos. Y en días tan especial como hoy, más.

Allí donde todos estéis todos los que ese día nos acompañasteis, musu bero bat.

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales

martes, 6 de enero de 2026

 

FLORENCIO MARIANO CONSTANTINO CARRAL



Según consta en AHEB-BEHA, Florencio Mariano Constantino Carral, es bautizado en la anteiglesia de Abando el 9 de abril del año 1868. Era hijo de Antonio Constantino Sánchez, de profesión hojalatero, nacido en el año 1847 y fallecido en Santurtzi el 22 de enero del año 1891, siendo natural según el documento registrado, de Echebarri, de Borines o Valleval (Asturias). Su madre, Antonia Carral Ruiz, nace en el año 1849 en Arredondo, (Cantabria), falleciendo con cerca de 40 años. Este matrimonio se celebró en Bilbao el 8 de julio del año 1867.

La presencia de Florencio en el Concejo de Santurce-Ortuella data de cuando sus padres deciden trasladarse a este lugar, donde su padre, como muchos jornaleros encuentra trabajo en las minas. Entonces Florencio contaba con 9 años.

Florencio Constantino, con 12 años comenzaría a trabajar de aprendiz en la Compañía Ferroviaria “La Franco Belga”, empresa en la que trabajó su padre, y en el año 1886, estaba en nómina como maquinista en los ferrocarriles de la “Orconera”. Posteriormente trabajaría como maquinista mecánico en un vapor de la compañía “Mensajerías Marítimas”, con viajes entre Bilbao, Glasgow y Burdeos, llevando mineral de hierro y carbón. En esta época conoce a la que sería su esposa Luisa Arrigorriaga Larrazabal. Luisa era tía de Constantino Zabala Arrigorriaga, padre de Mari Carmen Constancia Zabala Aketxe, que se convertiría en la esposa del Lehendakari, José Antonio Agirre.



Era el año 1889, cuando ante los problemas con la familia de su novia, y los tres años de servicio militar futuros, deciden Florencio y Luisa partir juntos a Argentina, estableciéndose en la provincia de Bragado, lugar de acogida de muchos vascos y donde al parecer se encontraban unos familiares de Luisa. En Ortuella quedaba su padre y su hermana Dolores, su madre al igual que sus tres hermanos menores, Teresa, Atanasio y Cándido, ya habían fallecido.

 Una vez establecida la familia en Bragado, y en los seis años que permanecieron en esta ciudad nacerían sus hijos, Dolores Agripina (1890), Rosa Agustina (1891), Ricardo y Antonio (1893). (Antonio Constantino Arrigorriaga, es mencionado por el Lehendakari José Antonio Agirre en sus memorias). Durante este tiempo Florencio, solicita un préstamo, que se destina a la compra de una trilladora, pudiendo así dedicarse a trabajar en actividades agrícolas.

Mientras, al igual de lo que acontecía al otro lado del charco, en las minas de Triano en la gran huelga minera de 1890, en Argentina se dio un movimiento revolucionario, en el cual Florencio Constantino se alineó con las fuerzas revolucionarias, tomando partido en la Unión Cívica Radical.



 Por aquel entonces es normal oírle cantar “el Ave María” en la iglesia local de Bragado de nombre Santa Rosa de Lima y en las fiestas locales y romerías, canciones vascas y españolas. En esta situación, y vistas sus cualidades, es aconsejado para que se dedique al canto.

“La historia artística de Constantino empieza propiamente en 1894. Ese año cantó en un concierto que se dio en el Bragado a beneficio de las víctimas de los terremotos de San Juan y Mendoza el “Spirto gentil de Favorita”, que le enseñó el violinista argentino Palazuelos. Poco después tomó parte en los funerales que en dicha localidad se celebraron en memoria del finado arzobispo Aneiros. Monseñor Espinosa, que asistió a dicha función, dijo, asombrado de la voz y del estilo del tenor: ¡Pero, que! ¿Han traído Vds. Músicos de Buenos Aires?”

Por esta circunstancia venden la casa familiar y todas sus posesiones y se desplazan a Buenos Aires, donde Florencio con la ayuda de Manuel Méndez de Andes, su mecenas, comienza su carrera artística. Carrera que brilló tanto como la de otros líricos contemporáneos como; María Barrientos, José Mardones, Enrico Caruso, Nelli Melba, etc. El 3 de julio de 1895 actuaría ante la presencia del embajador de España en el Club Español, aunque su debut oficial en un teatro lo haría en Uruguay en febrero del año 1896.

El tenor Signoretti, a la sazón en la capital Argentina, se encargó de su enseñanza con tan felices resultados, que al año próximamente debutó en el Gran Teatro Solís de Montevideo con La Dolores, ópera del maestro Bretón, desde cuyo punto pasó al Odeón de Buenos Aires, debutando en la misma ópera y alcanzando un verdadero triunfo.

Fue luego contratado para el teatro La Argentina de la Plata, donde cantó Gioconda, Lucrecia Borgia, Caballería rusticana y Lucía. El artista iba alcanzando nombre a pasos agigantados; pero la falta de medios materiales le impedía completar su educación musical, hasta que el acaudalado tabaquero Méndez de Andes brindó le protección y lo envió a Milán.



Constantino tuvo la desdicha de que muriera su protector, y los herederos no imitaron la generosidad del difunto

Después de permanecer un año en Buenos Aires, terminaría sus estudios en Milán, y a partir de aquí, cercano al año 1900 comenzarían sus éxitos, siendo uno de los tenores más importantes del Teatro Real de Madrid. Durante seis años cumple giras por Europa, realizando cinco temporadas en el País Vasco, en Bilbao en concreto canta en el Teatro Arriaga y también lo hace en San Sebastián.

Por fin el artista se impuso por su propio esfuerzo; fue contratado para el Reggio Galdoni de Liorna, donde cantó Favorita y Hernani; después pasó a Rusia, volvió a Italia y recorrió los principales teatros.

Su repertorio es vastísimo: Favorita, Traviata, Rigoletto, Lucía, Hernani y Caballería, Andrea Chenier, Manon (Pucini y Massenet), Puritanos, Lucrecia, Boheme (Pucini), Carmen, Dolores, Gioconda, Mefistófeles, Mignon, etc.



En este tiempo, alrededor del año 1903, mandaría construir una casa en Algorta, lugar de nacimiento de su esposa Luisa, y que llevaría por nombre” Villa Luisa”, lugar en un principio de descanso veraniego. En esta Villa, coincidiendo con la boda de su hija Dolores con Luis Ornilla, se plasmaría la despedida y separación de Florencio Constantino de su mujer y del País Vasco. Corría entonces el año 1911, Luisa Arrigorriaga, hacía largo tiempo que vivía en Algorta con sus hijas Rosa y Dolores, y sus hijos Antonio y Ricardo desde el año 1910 hacían otro tanto en New York trabajando para el sello discográfico Columbia. Su hija Rosa contraería matrimonio con el ingeniero Rafael Padró el 15 de octubre del año 1914.

Es en ese año de 1903 cuando Florencio Constantino, bajo la dirección de Arturo Toscanini, canta el 25 de mayo el Himno Nacional ante el presidente Julio Argentino Roca en el Teatro de la Ópera de Buenos Aires. A partir del año 1906, su actividad artística se desarrolla casi en su totalidad en Estados Unidos y América Latina, aquí en especial en el Teatro Colón de Buenos Aires durante los años 1909/1911.

En el año 1911, animado por vecinos de Bragado compra su antigua residencia y unos terrenos donde mandaría construir un teatro que llevaría de nombre “Teatro Constantino”, hoy convertido en el “Teatro Centro Cultural Florencio Constantino” de Bragado. Este teatro se inaugura con la asistencia de 1.500 espectadores, el 25 de noviembre del año 1912, en la que el tenor canta “la Bohemia”. A partir de esta fecha sus actuaciones públicas fueron más espaciadas, y es cuando a partir del año 1913, Florencio se desplaza a vivir a Estados Unidos para dedicarse casi en exclusiva a la docencia. Así en el año 1917 se le sitúa como director en “El California Temple of Arts, donde con la intención de acercar el arte al pueblo, Constantino organiza clases de música, semanales y gratuitas, para los niños con talento musical y de escasos recursos económicos”.

Villa Luisa

El 19 de abril del año 1919 Florencio es contratado para cantar en el Teatro Colón de México. En este concierto mientras intentaba cantar “Questa” de Rigoletto sufrió una afonía que le hizo quebrar la voz. Intentó recuperarse en el siguiente concierto programado para el 30 de mayo, siendo tal el fracaso, que le llevó a sufrir tremendas crisis nerviosas y mentales. A consecuencia de ello, fue ingresado en el sanatorio para enfermos mentales Lavista de Tlalpan (México), donde fallecería el 19 de noviembre del año 1919 a la edad de 51 años.

Sus restos fueron en un primer momento depositados en una fosa común, de donde fueron recogidos por el Centro Vasco de la ciudad de México, y depositados en el Panteón Español de dicha ciudad. De este lugar volvieron a desaparecer, y una vez recuperados sus restos, estos fueron depositados en primer lugar en la Sociedad Española de Socorros Mutuos del cementerio de Bragado en noviembre del año 2009, y posteriormente en una urna cubierta con la bandera argentina y la Ikurriña fueron finalmente depositados el 25 de noviembre del año 2012 en un mausoleo especialmente construido en el actual Centro Cultural Florencio Constantino. Este acto contó con la presencia de Oscar Martínez, alcalde de Ortuella, siendo la segunda vez que visitaba Bragado, puesto que en los actos del año 2009 también estuvo presente.



El 12 de abril del año 2019, en la Plaza 25 de mayo de Bragado se inauguró un monumento en honor a Florencio Constantino Carral, sufragado en parte por el pueblo y realizado por el artista Eduardo Carlos Noé.

 *Blog Santurtzi Historian Zehar

* Konrado Mugertza Urkidi, “Florencio Constantino, Opera de Gloria y olvido. Bilbaínos Recuperados

*Silvia Sosa; directora del Teatro Centro Cultural de Bragado.

*LA BASCONIA; revista ilustrada. La ilustración española y americana

*Carlos Bacigalupe; Bilbao a escena.

https://www.youtube.com/watch?v=dt6OCmsKQUI&t=6s

https://youtu.be/Obv5nq7DzQA

Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales