Patricio Gutiérrez y el vapor Iciar
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jueves, 9 de febrero de 2017
PATRICIO GUTIERREZ, VAPOR ICIAR
Patricio Gutiérrez y el vapor Iciar
1930, LA HUELGA DE FUNDICIONES DE BERA
Lo
que se conoce como la huelga de "Fundiciones
de Vera "de 1930, o más bien lo que
terminó en convertirse en un cierre patronal,
fue un acontecimiento tal que por su dimensión
y larga duración, mantuvo en vilo a la sociedad
local y navarra hasta su resolución a finales
de Setiembre de 1930, habiendo comenzado
el conflicto de paros y despidos de obreros
en Junio del mismo año.
Desde diversos ámbitos, se ha considerado este conflicto laboral como uno de tantos
que se sucedieron en aquella época marcada
por la dimisión de Primo de Rivera y su
posterior fallecimiento, debido quizás
a las fuertes movilizaciones
laborales que se sucedieron en el Estado Español,
sobre todo en Cataluña y en la cuenca
del Nervión en Bizkaia.
Durante el conflicto existió una fuerte reprensión policial y la actividad laboral
nunca estuvo enteramente suspendida, al principio
del conflicto, la empresa contrató y pudo
mantener la producción con personas
traídas de pueblos de los alrededores,
hasta que algunos fueron agredidos en
los viajes que realizaban a sus hogares
una vez finalizada su jornada laboral.
Hubo una coincidencia total entre la huelga de Fundiciones y los pleitos que la
empresa mantenía con el Ayuntamiento, en principio por la contribución que debía pagar la empresa al Ayuntamiento y los diferentes
pleitos que la Gerencia mantenía en que se le
considerara a Fundiciones de Vera como el mayor contribuyente municipal. Tanto la huelga, como
el cierre patronal y los pleitos municipales se
resuelven cuando a la empresa se le da la razón
a su demanda
Curiosidad
a parte en las elecciones municipales
del año 1922, haciendo caso omiso al
boicot a participar, Ángel Garín fue uno de las 8 persona que votaron en Bera, donde por cierto el escritor Pío Baroja salió elegido con 2
votos.
Hacer
mención que la situación laboral de los trabajadores se normaliza en su totalidad, en el momento que el Gerente consigue sus propósitos, reseñando a su vez que es a
partir de ese momento en Noviembre de 1930, cuando el sindicato U.G.T., comienza a tener
una representación sindical en la empresa con el
nombre de Sindicato de Obreros Metalúrgicos de Navarra- Sección de Bera, pasando de
tener cerca de 70 afiliados en esa fecha, a tener
en Diciembre de 1932, la cantidad de 175
afiliados, de una plantilla
aproximada de 200 trabajadores.
Por
eso es nuestra intención desarrollar los hechos
por separado tanto los diferentes pleitos laborales,
como los municipales para su mayor entendimiento.
Laboral
Los trabajadores de Fundiciones de Vera, hasta que en febrero de 1930 con la
constitución en la empresa del Sindicato Libre Profesional Metalúrgico, adscrito a la Confederación de Sindicatos Libres, a penas
habían tenido, ni destacado en ninguna reivindicación laboral.
Lo más que se conoce es que en la primavera de 1922 hubo una huelga de cierta duración, con el motivo de no estar de acuerdo
los trabajadores, en la rebaja salarial de un
15%, a un salario que no llegaba a 4 pesetas.
(Ángel García-Sanz. Los Obreros conscientes
Navarros).
En 1930, trabajaban del orden de 10h. a 12h. diarias, y además cada 5 días los que
estaban en la sección del horno alto su jornada
laboral se ampliaba a las 24 h. Sus salarios en
comparación con sus compañeros guipuzcoanos
eran abismales en su contra, teniendo en cuenta
que ya en aquellos momentos la jornada laboral
legal no era otra que 8 horas diarias.
Es
en este contexto donde representantes
de la Confederación venidos de Gipuzkoa animan
a los trabajadores de Fundiciones a formar
una agrupación sindical y así además de consolidarse
con otras agrupaciones obreras, exigir
la jornada laboral legal de 8 horas, cuestión que no es del agrado de los responsables de la Empresa.
Desde
un primer momento la empresa tomó como
un peligro para sus intereses la formación
del Sindicato, y aunque tuvo que aplicar
la jornada laboral legal de 8 horas en el mes de Abril, el Director Gerente, comenzó a elaborar un plan para desprestigiar al
Sindicato y desunir a los trabajadores.
Dividió
la jornada en dos partes de 4 horas,
de tal forma que un obrero trabajara por ejemplo
de 10 de la noche hasta las 2 de la madrugada,
obligándole a continuar la jornada a las
partir de las 6 de la mañana. La empresa no contenta
con eso, obligaba a los trabajadores a permanecer fuera de la fábrica a la
intemperie, tanto para comer como para
esperar a continuar su jornada laboral, cuestión bastante dura sobre todo para los venidos de fuera del
municipio a trabajar, principalmente de Lesaka
y de Etxalar.
A
pesar de esta situación tan ingrata, los trabajadores
mantuvieron una aptitud totalmente
sumisa, aceptando lo impuesto por la patronal
pero sin abandonar al Sindicato y sin realizar
ninguna otra petición, más haya de la reducción
del horario laboral conseguido, y así acudían
diariamente a su trabajo soportando las medidas
horarias impuestas por el Gerente.
Es
en esta situación, y donde aparentemente
propiciado por la empresa, bajo la dirección
de Angel Garín se da una falta de lingotes y de carbón, dando pie a que ante
la falta de materia prima, la Empresa en el mes de
Mayo despide a 23 trabajadores, uno el día 1
de Mayo y los restantes el día 10.
Entre
los despedidos se encontraba el Presidente
y el Vicepresidente del Sindicato recientemente formado, así como el maestro
del horno que llevaba 49 años trabajando en la
empresa, que era a su vez un destacado miembro del Sindicato Libre. Por lo cual y a la
vista de estos hechos, los
trabajadores entendieron que el motivo
del despido y a la vista de las personas
afectadas no era otro que la formación del Sindicato
Libre.
Destacados miembros del Sindicato Libre, fueron Eleuterio Gainza mecánico de
profesión, Juan Usandizaga, los
hermanos Anadón, siendo en 1.936
Víctor Anadón Cambero presidente de U.G.T.
en Bera, José Maria Iriarte, Faustino Martínez
Urteaga.
Ante
estos hechos y ante la huelga de los
trabajadores y el posterior cierre patronal, 175 de los 200 trabajadores que estaban en plantilla, salen a la huelga con la petición de
readmisión de los despedidos que no son otros que los organizadores del Sindicato Libre, para
ese momento los trabajadores cuentan con el apoyo de la Confederación de Nacional de
Sindicatos Libres de España que
agrupaba a 200.000 afiliados,
estando asesorados por los representantes
de la Federación Provincial de Navarra. A finales de Julio desde la Confederación denuncian la manipulación del conflicto laboral,
y la presencia de un individuo relacionado con la
Casa del Pueblo venido de Madrid a Bera.
Durante
los primeros días que duró el conflicto
los trabajadores acudían a la empresa teniendo
que soportar el 20 de Mayo y sobre todo
el 16 de Junio una fuerte represión policial y detenciones, donde fueron cacheados y llevados al Juzgado la mayoría de los trabajadores
en paro. Siendo estas principalmente las causas de los diferentes juicios que se
dieron una vez incorporados todos los
trabajadores a sus puestos y de los que fueron afortunadamente absueltos. Si es importante hacer en este
punto mención que en el momento de los juicios los
encausados ya no formaban parte del
Sindicato Libre, sino del Sindicato
Metalúrgico de la Unión General,
defendidos por Salvador Goñi.
Lo que si y en todo momento los representantes
de la Confederación y los medios periodísticos
ponen de manifiesto es que la situación
laboral en Bera no tiene ni obedece a planes
revolucionarios, ni mantienen ningún tipo de
relación con sindicatos revolucionarios, lo que sirve de argumento para no encontrar motivo para tanta duración.
Desde diferentes medios de prensa se comprometen a realizar una campaña a favor de los trabajadores y denunciar al Consejo de
Administración y en particular del Gerente que
es quien propicia esta situación y así se
pueda poner fin a la huelga, realizando todas las
negociaciones necesarias con las entidades
oficiales para que este conflicto quede resuelto.
Es
a finales del mes de Setiembre cuando
por intervención del Gobierno Civil y á través
del Delegado de Trabajo Sr. Carlos Arizmendi Redin, cuando se resuelve la situación laboral, con la intervención del Comité Paritario de Gipuzkoa, y con el visto bueno de la empresa
de Fundiciones. La intervención de dicho Comité
fue debida a que todavía no se había creado
el Comité Paritario de la Industria Metalúrgica
de Navarra, y por lo tanto no pudiendo
intervenir el organismo adecuado, se
tuvo que usar como tapadera y con
el visto bueno del Consejo de Administración
de Fundiciones el Comité de Gipuzkoa.
Es
a partir de este momento cuando se da
una solución rápida al conflicto, habiendo una
incorporación al trabajo y donde los trabajadores
enjuiciados y ahora defendidos por el abogado
Salvador Goñi
Urriza y bajo el tutelaje del sindicato ugetista son absueltos.
Así
se dio por terminada una huelga que comenzó
el 30 de Junio, hospiciada por una aptitud
empresarial de no querer representación sindical
en la empresa, por unos factores municipales
de los que el Gerente Ángel Garín aprovechó
como elementos negociadores, y por una situación
socio laboral de enfrentamiento entre el
sindicato U.G.T. y la Confederación de Sindicatos Libres y sus Organismos de Representación.
La deuda contraída por los trabajadores fue ampliamente cobrada por la empresa a cuenta de la represión que se desató en la zona
hacia aquellos trabajadores que a partir de entonces destacaron por su combatividad, y es
que a consecuencia de la sublevación militar de
1.936, el sindicalismo fue prohibido en la empresa,
los dirigentes sindicales y todo aquel que se
había destacado, fueron expulsados de ella, y
algunos debido a su militancia político laboral
fusilados en Pamplona como fueron Faustino Martínez Urteaga y Cesáreo Seminario.
Municipal
Durante
el año 1929, Ángel Garín y Badiola,
Director Gerente de la
Sociedad Fundiciones de Vera, mantiene un litigio con el Ayuntamiento de Bera, sobre el reparto de la
contribución asignada a la empresa. El Ayuntamiento asignaba un capital imponible a la empresa de 91.073,25 pesetas, no estando esta de acuerdo, puesto que manifestaba, que en esta cantidad se encontraban partidas económicas no contributivas y por lo tanto exentas a abonar.
A
pesar de los diferentes recursos presentados
por la Empresa tanto al Ayuntamiento de
Bera, como a Organismos Forales, estos recursos
son rechazados por defecto de forma y por
presentación fuera de plazo, y por lo tanto siendo
desestimados los recursos, la empresa de Fundiciones
se vio obligada a pagar las cantidades
exigidas por el Ayuntamiento.
Y
esto pudo ser el comienzo de una tirante
relación entre la Empresa y el Ayuntamiento que
hasta ese momento, había sido cuando menos
cordial y sin ningún tipo de conflicto.
Más
adelante en el mes de Abril de 1.930, se
formaliza la ruptura de relaciones entre el Ayuntamiento
de Bera y la
Sociedad Fundiciones de
Vera. En esta fecha se celebra la elección de la Junta de la Veintena, en la
que se elegía de manera directa
a los cuatro máximos contribuyentes del municipio y a otros cuatro en un sorteo entre los restantes contribuyentes,
además de los elegidos por votación popular. Como
era preceptivo en aplicación del Art. 6 del
Reglamento de Administración Municipal de Navarra, el Ayuntamiento había hecho públicas las listas de los mayores contribuyentes municipales, en la cual
no aparecía el nombre de Fundiciones de Vera, puesto que hasta esa fecha nunca
se había tomado en cuenta como
contribuyentes a la hora de elaborar
las listas a las sociedades mercantiles.
Ante esto el
Director Gerente de Fundiciones Ángel Garín
presentó una reclamación contra la
lista presentada oficialmente por el
Ayuntamiento de Bera de mayores contribuyentes,
al considerar que la empresa de Fundiciones
debería de figurar en primer lugar de
dicha lista, con derecho propio deformar parte de la Junta de la Veintena, eso según una interpretación que hacían del Articulo 10 de dicho Reglamento Municipal, en el cual se indica
entre otras cuestiones, que las entidades jurídicas pueden estar representadas por sus apoderados, siempre y cuando estos reúnan las condiciones necesarias para ser miembros de la Junta de la Veintena.
Por
otra parte Ángel Garín, manifiesta que
la cuota de participación de la empresa al municipio
durante el año 1.929, era de 2.159,6 pesetas,
siendo de 132,4 pesetas la aportación de
la persona que el Ayuntamiento había colocado
en primer lugar de la lista pública, y por lo tanto debían ser considerados como máximos contribuyentes del municipio.
El Ayuntamiento de Bera, considerado lo expuesto por el representante de Fundiciones, acordó desestimar la reclamación, optando por no incluir a Ángel Garín en representación de la empresa
Fundiciones de Vera, en la lista de mayores contribuyentes. Principalmente porque en aquellos momentos el Gerente estaba domiciliado en el municipio de Lesaka y por lo tanto incumplía la normativa que para ser miembro de la Junta de la Veintena se debe ser contribuyente varón o hembra que sea vecino, cabeza de familia y sepa leer y
escribir.
Una vez rechazado Ángel Garín como miembro de la
Junta, la elección de la Veintena como mayores
contribuyentes quedó de la siguiente manera, Remigia
Irazoqui, Francisca Yanci, María Goicoechea y Magdalena Oteiza. Siendo elegidos a su vez por sorteo, los siguientes, Eulalia Endara, José Antonio Tellechea, Juan María Irazoqui y Juan Yanci.
Posteriormente el 11 de Mayo de 1930 el Director
Gerente Ángel Garín presenta un recurso de
alzada ante los Organismos Forales, contra el
acuerdo municipal por no haberle elegido como mayor
contribuyente en las elecciones del mes de Abril
anterior, recursos que le son rechazados una vez más,
bajo el argumento de que aunque el Art.10 del Reglamento municipal establece la posibilidad de que los apoderados de Sociedades Jurídicas puedan ser considerados como contribuyentes a efectos de elección, los Art.6 y 7, establecen como condición necesaria para ser elegido la vecindad con el municipio y como este requisito no se cumple por el solicitante, no ha
lugar la reclamación.
Habría que esperar al 28 de Setiembre de 1930
para que el contencioso que mantenía Fundiciones de
Vera con el Ayuntamiento llegara a su fin y es en esa
fecha cuando en el Pleno del Ayuntamiento se da lectura a un
Decreto dictado por la Excma. Diputación Foral
y Provincial que con fecha del día 15 de dicho mes, en el
recurso presentado por Ángel Garín y Badiola a
nombre de la Sociedad Fundiciones
de Vera, sobre su exclusión de las listas de mayores
contribuyentes con derecho a formar parte de la
Junta de la Veintena de este municipio. Por
Decreto se dispone.
·
Declarar que dicha Sociedad debe formar parte de la Veintena de este municipio en
concepto de primer contribuyente por derecho propio.
·
Que el Ayuntamiento deberá exigir por su parte que la persona que represente a dicha
Sociedad en la Junta reúna las condiciones
exigidas por el Art. 10 con relación al Art.7
del Reglamento para la Administración Municipal de Navarra.
·
Que el Ayuntamiento proceda inmediatamente a modificar la constitución de la Junta de la Veintena en cuanto sea necesario
para cumplir lo que antes se ordena.
Conclusión
Una comparación de las fechas de los diferentes pleitos que Ángel Garín mantiene con el
municipio de Bera, y los hechos laborales que acontecen en la empresa, dan a entender que existe una relación entre los acontecimientos
laborales y municipales.
Así,
si es a mediados del mes de Mayo cuando
en la empresa se produce el mayor volumen
de despedidos, hay una coincidencia de fechas
con el rechazo del Ayuntamiento al recurso
que el Gerente presenta al Ayuntamiento para
que él fuera elegido como miembro de a Junta
de la Veintena.
Durante
los cerca de los seis meses que dura
el conflicto tanto por parte municipal como de los medios de prensa se hace
hincapié que esta huelga, y que en
varias ocasiones se contempla como un
cierre patronal, no tiene de ninguna
de las maneras carácter revolucionario y continuamente
se piden intervenciones ajenas al conflicto para que los obreros puedan acudir a sus puestos de trabajo sin sanción alguna,
al apreciar que existen cuestiones
extralaborales en el conflicto.
Por otra parte la designación de Fundiciones
de Vera, como primer contribuyente
municipal a finales del mes de Setiembre y el fin del conflicto laboral en idénticas fechas, dejan ver a las claras que muy bien el Gerente Ángel
Garín pudo usar como arma en su
provecho la llamada huelga de Fundiciones
para conseguir sus propósitos ante el
Ayuntamiento. Independientemente que
para nada estaba de acuerdo en que en la empresa hubiera ninguna agrupación obrera.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
GUERRA DE INDEPENDENCIA EN BERA 1808-1813, Y SUS FORTIFICACIONES
GUERRA DE INDEPENDENCIA EN BERA 1808-1813, Y SUS FORTIFICACIONES
Una vez que el ejército compuesto principalmente por españoles, británicos y portugueses derrota
a los franceses a mediados de junio de 1813, el duque de Wellington, que estaba
al mando de dicho ejército, toma la decisión
de entrar y liberar a Navarra del ejército francés.
Parte de este ejército aliado entraría el Bera el 15
de julio de ese mismo año, desalojando a los franceses de sus posiciones en el
pueblo y de la ermita Santa Bárbara. Las fuerzas que lo llevaron a cabo fue el
regimiento 95, que estaba incluido en la división ligera, y que poco después
pasó a llamarse brigada de rifles. A partir de este momento los franceses
dominaron los altos fronterizos y los aliados el pueblo y los altos que
dominaban el río Bidasoa. (Carlos
Santacara, Navarra 1813)

Con la toma del pueblo y salvo los efectos que hubo a consecuencia de la batalla de San Marcial el 31 de agosto, no hay enfrentamientos militares hasta el 7 de octubre en que Wellington da la orden de invadir el territorio francés, llegando a las inmediaciones de Sara el 13 de octubre. A partir de esta fecha se paraliza la ofensiva durante casi durante un mes, reiniciándose las operaciones militares a mediados de noviembre, de hecho la batalla de Nivelle sucede el 10 de noviembre. Esta espera estuvo motivada por varias cuestiones, entre otras la toma de la ciudad de Pamplona el 31 de octubre y el mal tiempo. Mencionar que mientras las defensas del camino Real de Alzate y los situados en Ibardin son conquistados en una jornada, los de Larhun a causa de que son defendidas por una batería de cañones franceses, no son conquistadas hasta el día 11 de octubre.
La estancia y ocupación de Bera durante estos meses
tuvo un efectos nefasto en la población.” La
causa inmediata de la crisis de mortalidad de 1813-1814 reside en los
desajustes creados por la instalación de las tropas aliadas en nuestros pueblos
y por el hecho mismo de la guerra que impedía el abastecimiento regular de la
zona, deficitaria de por si en alimentos. Las tropas de Wellington vivieron
entre julio y noviembre de 1813 literalmente sobre el terreno y se apoderaron
de la totalidad de las cosechas.” (Pilar Erdozain y Fernando Mikelarena,
Evolución demográfica y crisis de mortalidad Cinco Villas). En Bera,
durante la ocupación y hasta el mes de
diciembre, se contabilizan más de una
centena los fallecidos.
De lo sucedido a partir del 7 de octubre, José Muñoz Maldonado en su libro Historia de la guerra de Independencia, nos
relata.
“Resuelto el
Duque de Ciudad Rodrigo, Lord Wellington, a penetrar en Francia, determinó a
travesar el río Bidasoa. Esta operación
bien por obstáculos de las aguas como por lo inaccesible de las montañas
de la derecha, presentaba dificultades tanto más arduas de vencer, cuanto eran
considerables los atrincheramientos y fortificaciones dispuestas por el enemigo
para defender el paso.
El 6 de octubre se dieron las
disposiciones necesarias y el 7 a las 8 de la mañana, apenas se divisó en las
alturas de San Marcial una bandera blanca, signo convencional del ataque, ( para los ingleses un cohete disparado desde un
campanario de Fuenterrabía, y para los españoles una bandera blanca enarbolada
en San Marcial, o en su defecto tres grandes fogatas) cuando dos divisiones
inglesas , a las órdenes de Sir Tomas Graham, emprenden con arrojo el paso del
Bidasoa cerca de su desembocadura, y el ejército español de Galicia a las
órdenes del intrépido General Freire, lo pasa por el frente de San Marcial en
tres columnas.
Al mismo tiempo la división
ligera británica al mando del Barón de Alten, y la española a las órdenes del General
Longa marchan contra las trincheras de Bera, y el General Girón con el ejército
de reserva de Andalucía, envite la
montaña de Larun.
Sir Tomas Graham se apodera de
las trincheras enemigas de los alrededores de Hendaya, y Freire con los
españoles gana la montaña Verde, la altura de Mandela, envolviendo la izquierda
del enemigo, tomándole dos cañones.
Las tropas de Girón a pesar de
haber intentado dos asaltos contra la ermita de Larhun, no pueden conseguir
hacerse dueños de la altura casi inaccesible en que se halla, y el fruto de
todos sus reiterados esfuerzos solo le da vivaquear aquel día a la falda de
aquella eminencia. Al siguiente lord Wellington, después de reconocer la fuerte
posición de la ermita de Larhun, mandó que concentrándose el ejército español
de reserva de Andalucía, se dirigiese contra los puntos de la roca de la
derecha de la montaña del mismo nombre, que cayeran todos empezando por los
altos así como la línea del campamento de Sara que abandonó el enemigo con la
posición de la ermita.”
Las bajas fueron
considerables tanto por parte francesa como por parte española y portuguesa que
fueron los que participaron en Bera y sus alrededores, puesto que la mayoría de
las trincheras fueron tomadas asalto de bayoneta.
Durante el
espacio de tiempo que va de julio hasta octubre, las fuerzas francesas, ante el
inminente ataque aliado crean una línea defensiva. Principalmente a través de
la construcción y reforzamiento de fuertes, trincheras, y parapetos,
fundamentalmente en la línea que va desde el alto conocido como el Calvario
hacia Postas, y de ahí hasta la zona de Mandale, en Ibardin y alrededores. La
siguiente zona donde se localizan defensas es el monte Larun y alrededores. También
existen trincheras de esa época en los puertos de Lizuniaga y Lizaieta.
En algunos
casos parte de estas defensas ya existían a consecuencia de la guerra de
Convención 1793-1795, siendo por caso el
de las fortificaciones denominadas: el reducto de San Benito en Postas,
el reducto la Bayoneta en la mojón nº9, y el reducto del Campo de los
Emigrantes en la mojón nº16.
Se encuentran
trincheras en buen estado en el alto del Calvario y en el paraje denominado Elizburueta.
En Postas existió el denominado fuerte de San Benito. Este fue totalmente
destruido en octubre de 1813, y en la actualidad no existe resto alguno. En el
lugar de su localización hay un mojón que señala la línea divisoria del terreno
comunal.
En Ibardin, en el paraje conocido como Mandale o
Mandela, mojón nº9, se encuentra en buen estado un reducto o fuerte terrero
llamado “la Bayoneta”. De forma de
polígono irregular y con un parapeto de una longitud de unos 350 metros, está precedido de un foso de
una longitud media de 7 metros y una altura aproximada de entre 1,5 y 2 metros. Este reducto fue bautizado como “La Bayoneta” por la razón del asalto que sufrió a la bayoneta el 24 de julio de 1794. Se cuenta que el general francés Van der Maesen
que murió en el puente San Miguel de Bera el 1 de setiembre de 1813 fue
enterrado por sus tropas en este lugar, y posteriormente inhumado sus restos en
el cementerio de Ascain. Esta defensa protegía las vías de comunicación hacia
los pueblos de Biriatu y Urruña.
En terreno de
Lapurdi, cercano a la línea divisoria, está el reducto conocido como Ibardin o
Comissari, nombre que toma del mismo nombre de la cima en que se encuentra. Su
forma es de un pentágono irregular,
estando en buena conservación. Las medidas de su perímetro serían de unos 400
metros, con un foso que puede alcanzar en algún punto los tres metros. Dentro
del reducto se aprecian los restos de un cuartel de piedra de forma rectangular
cuyas medidas son de unos 30 x 11 metros.
En los alrededores de la muga nº16, se encuentra en buen estado el reducto conocido como “los Emigrantes”. Este paraje está siendo en la actualidad limpiado y adecentado. Hoy en día se puede apreciar una calzada y los restos de un fuerte en este lugar. Esto lo están llevando a cabo una asociación francesa de la cual debiéramos tomar ejemplo. Este fuerte protegería el camino hacia Askain. En la revista EKAINA, Nº42, Revue d´Etudes Basques, se encuentra esta descripción del reducto:
“El Campamento de los Emigrantes se menciona en el catastro de Urrugne en 1830, cerca del mojón fronterizo nº16, en el territorio de Bera, a los pies de la colina de Erintsun.
Para algunos autores, este reducto nombrado los Emigrantes, puede ser a raíz de un error, y podría ser conocido como "Commissari, Insola o lbardin".
En diciembre de 1989, un incendio devastó el sector Ibardin por fuerte viento sur. Varias hectáreas ubicadas entre Venta Elzaurdia, cuello Ibardin y Insola estaban completamente quemados.
Entonces se descubrió un área al descubierto, con las mismos características en el momento de la construcción del Campamento Emigrantes de las fortificaciones; se trata de un sistema de defensa que se reunió a vista de los caminantes, con dos plataformas, múltiples fortificaciones de piedra, tierra que, por desgracia para la parte situada España eran arrasadas por las excavadoras a principios de el año 1990.
Descripción campamento. El campamento consistía en varios sectores:
- Campamentos Reducto emigrantes frontal, con vistas a la garganta de Jolimont. Fue descrito por el general Gaudeul en un boletín SSLA Bayona. Fue construido probablemente el primero, como sistema de defensa francesa y se incluyó dentro de los Emigrantes, cuando los españoles invadieron Urrugne en 1793, Guerra de Convención.
- Las dos plataformas ubicadas en España cerca del marcador Nº 16, sobre la que se construyeron cuarteles (50 m de largo x 8 m de ancho).
- Varios puestos de vigilancia o refugios de piedra seca, una de ellas sigue intacta, cerca de la garganta de Olhette; 3 de estos edificios (3 x 2 m ó 3 x 3 m ) estaban conectados por un camino pavimentado de piedra (piedra arenisca roja RHUNE) de unos 500 m de largo y 1,40 m de ancho, que permite el paso de armas de fuego en una zona bastante pantanosa en territorio francés.
- Cráter en forma de varios terraplenes de 2 m de diámetro situado en la ladera de la colina; Erritsun cima (422 m ), un reducto de 30 m de diámetro todavía era visible en diciembre de 1989. Fue modificada por las excavadoras ya (lado español).
- Un diente de sierra, una zanja de larga vinculación con el Reducto de los Emigrantes, y el pequeño Col ventas por encima de la Ibardin, con vistas al lado valle Saint-Jean-de-Luz. Esta zanja estaba dispositivo protección contra un ataque francés (parte francesa).
- Muros de piedra por encima de barra principal a lo largo del desfiladero Insola o Olhette (parte francesa)
En un mapa esquemático de L. Potente, Ingeniero Geógrafo, ejecutado el 9 de Germinal del Año II de la República, por orden de General en Jefe del Ejército de los Pirineos occidentales, se encuentran rastros del campamento (Bera). Incluye la industria Mandale, Reducto y el campo de la Bayoneta.
El campo fue llamado emigrantes, ya que fue ocupada por tropas de St. Simón Marqués que se unió a España en la Revolución y quien comandó las tropas realistas franceses.
Se han encontrado en la zona cerca del hito fronterizo n°16, una multitud de balas de plomo que evidencian muchas peleas.
En las fortificaciones de piedra, se han encontrado monedas españolas acuñadas en Pamplona bajo Carlos IV y monedas de Luis XVI, esto confirma que los enfrentamientos se produjeron desde la revolución en este campo. Sin embargo, unos años más tarde, huellas de soldados francesas de Napoleón también se han encontrado, pero en proporciones menores.”
A continuación en los alrededores del portillo de
Napoleón existía un fuerte del cual solo hay constancia escrita pero de muy
difícil localización, este protegería el camino de Napoleón vía Ascain.
Finalmente
están los parapetos de piedra de Larun Txiki y el fuerte que se construyó
aprovechando la ermita llamada del Espíritu Santo o bien de la Santísima
Trinidad que existía en Larun. Por el tratado de Bayona de 1856 se decidió que
la línea divisoria mojón nº24, pasase por medio de la ermita.
“Este edificio
estaba construido de piedra, y tenía una cerca, abierta solamente hacia la
parte de España, sobre un punto de Larun tallado a pico. El muro de un metro y
medio de altura y dos y medio de espesor, se extendía hasta 100 metros. Sobre un
punto un poco más elevado a la derecha mirando a España se encuentran restos y
vestigios de la ermita que fue demolida en 1794 para construir un baluarte
durante la guerra de Convención. Con la guerra y la desaparición de la ermita
destruida… (Martina Seminario Garralda, Berako Bestak 1980 y 2009). Desde
la cima del monte se pueden acceder a los pueblos de Sara, Ascain, Urrugne y
Bera.
En los alrededores del monte Larun quedan restos de
reductos en lugares conocidos como, Zizkuitza, Koralhandia, Mendibidea, la
Madalena.
Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales
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